MEDITACIONES PARA EL MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO.
MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO. DIA TRIGÉSIMO PRIMERO. La Sangre Preciosísima de Jesucristo nos obtiene el don de la perseverancia I. Considera, alma mía, que la perseverancia final hasta el momento de la muerte, ese don precioso del Señor que el hombre no puede merecer, y que sin ninguna injusticia Dios podía negarnos, se obtiene únicamente por los méritos de la Sangre de Jesús. Advierte también que el alma que la pida constantemente en virtud de esta Sangre, la obtendrá. Y ¿cómo no ha de ser así? ¿Cómo no llegará al puerto de salvación el alma que ha atravesado el mar de esta Preciosa Sangre? ¿Cómo podrá perderse un alma que está ya en las manos del Salvador en donde ha dejado su estampa con caracteres de sangre? Y como añade San Agustín: «Leed, dirá el alma al Señor; leed lo que está escrito y salvadme.» ¿Quién podrá arrancarme de las manos de Jesús si toda mi vida he estado en sus Santas Manos y en su tierno Corazón por ...