MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO.
MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO. OCTAVO DIA: La Sangre preciosísima de Jesucristo nos purifica en el Sacramento del Bautismo I. Jesucristo, espirando en la Cruz, acababa de consumar el sacrificio de justicia y de caridad que el Divino Cordero ofreció por nosotros sobre aquel Altar de su misericordia; uno de los soldados que estaban en el Calvario tomó una lanza e hiriendo el Sagrado costado de Jesucristo le abrió e hizo salir de él agua y sangre, símbolo, según San Agustín, de los Sacramentos que purifican y alimentan. Así, en esta agua purísima está figurado el Sacramento del Bautismo, fuente de regeneración y de vida por la cual somos regenerados a la gracia. Mas ¿de dónde viene a esta agua la admirable virtud de purificar las almas del pecado original en los niños y de él y de todos los pecados actuales en los adultos que reciben este Sacramento? ¿De dónde se deriva tan grande eficacia en este elemento? El Abad Ruperto responde: “se deriva de la Sangre Preciosísi...