MEDITACIONES PARA EL MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO.
MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO. DIA DECIMOTERCERO. La Sangre preciosísima de Jesucristo endulza la muerte I. El hombre naturalmente teme la muerte, y si a este temor se junta el recuerdo de los pecados cometidos. ¡Oh!, ¡Cuánto más terrible será! Pues bien, para disipar este temor y hacer dulce nuestra muerte, hallamos un recurso admirable en la devoción a la Sangre Preciosísima de Jesucristo. Nuestra alma, considerando a Jesús Crucificado cuya Sangre corre por todas partes, concibe la esperanza de Salvación y siente desvanecerse todos sus temores; oye la voz de esa Sangre que resuena como una trompeta y clama misericordia, dice San Bernardo: "Vedla cómo ha atravesado este mar y está a punto de llegar al puerto; tiene en la mano este oro precioso que debe ganarle una Gloria Eterna". Nos dice San Ambrosio: "Se sirve de esta Sangre como de una llave del Paraíso". Exclama Santo Tomá: "Entonces ella siente renacer su valor y ya no teme la mue...