MEDITACIONES PARA EL MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO.
MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO. DIA VIGÉSIMO SEPTIMO. Derramamiento de la Sangre Preciosísima de Jesucristo en su crucifixión. I. Llegado a la cima del Calvario, después de un penoso camino en que tuvo que soportar todo el peso de la Cruz sobre sus espaldas aun bañadas en Sangre, Jesucristo fue entregado a todo el furor de los judíos, y despojado de sus vestiduras hasta de la más próxima a su carne y que el número y violencia de golpes había llegado a pegar a su piel; lo que hace decir a San Lorenzo Justiniano, en una piadosa reflexión, que sus llagas se renovaron entonces y corrió de nuevo su Sangre. Considera, pues, aquí, oh alma mía, el cruel dolor de Jesús, su confusión, sus oprobios, los insultos, los tormentos que este Cordero inocente tuvo que sufrir en medio de aquellos lobos llenos de rabia, ávidos de su Sangre y ansiosos por crucificarle. Sabed por lo menos de qué instrucción es para vosotros este despojo, esta desnudez. El Doctor de la Iglesia San A...