MEDITACIONES PARA EL MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO.
MEDITACIONES PARA EL MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO. DIA TERCERO. La Sangre Preciosísima de Jesucristo remedia los grandes y horribles males que ocasiona el pecado I. ¿Quién puede comprender y expresar los tristes efectos que el pecado produce en nuestra alma? Por él entró la muerte en el mundo, muerte espiritual, muerte temporal y muerte eterna. Él despoja al alma de la Gracia Santificante y la hace objeto de abominación a los ojos de un Dios de pureza que no puede soportar la iniquidad; la hace esclava de Lucifer, y la pone tan horrible, que un solo pecado mortal la asemeja al demonio. Además injuria a la majestad del Señor, excita su ira y hace derramar sobre los hijos de los hombres el cáliz amargo de todas las tribulaciones. ¿Qué remedio, pues, queda a tantos males sino la Sangre Preciosísima de Jesucristo, ese baño saludable que cura todas las heridas del alma causadas por el pecado? Ella es la que nos reconcilia con la divina justicia ...