REFLEXIONES CUARESMALES. Sábado de la III Semana de Cuaresma.
REFLEXIONES CUARESMALES.
SABADO DE LA III SEMANA DE CUARESMA.
Estación en Santa Susana. Roma.
Basílica de Santa Susana, Roma.
COLECTA DE ESTA FERIA.
Te suplicamos, oh Dios Todopoderoso, nos concedas que quienes macerando la carne se abstienen de los alimentos, se abstengan también de pecar, siguiendo los caminos de la justicia. Por Nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
POR LA PASION DE CRISTO FUIMOS RECONCILIADOS CON DIOS.
" Fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo". (Rom 5, 10).
1. La Pasión de Cristo es causa de nuestra reconciliación con Dios, de dos modos:
1º, en cuanto remueve el pecado, por el que los hombres se constituyen en enemigos de Dios, según aquello:
"Y Dios aborrece igualmente al impío, y a su impiedad (Sab 14, 9), y (Sal 5, 7): Aborrece a todos los que obran iniquidad".
2º, en cuanto es un Sacrificio muy acepto a Dios: pues, el efecto propio del Sacrificio es aplacar a Dios por el mismo; del mismo modo que un hombre perdona la ofensa cometida contra él, por causa de un obsequio grato que se le ofrece.
Por eso, se dice:
"Si el Señor te incita contra mí,
recibe el olor de este sacrificio". (I Rey 26, 19).
Y así fue un bien tan grande el haber padecido Cristo voluntariamente por nosotros, que a causa de este bien encontrado en la naturaleza humana, ha sido aplacado Dios respecto de toda ofensa del género humano, con relación a los que se unen a Cristo
paciente por la Fe y la Caridad.
No se dice que la Pasión de Cristo nos reconcilió con Dios, como si hubiera comenzado a amarnos de
nuevo, pues está escrito en Jeremías
"(31, 3): Con amor perpetuo te amé".
sino porque por la Pasión de
Cristo ha sido quitada la causa del odio, ya por haber sido borrado el pecado, ya por la recompensa de un bien más aceptable.
II. La Pasión de Cristo por parte de los verdugos fue, ciertamente, causa de indignación.
Pero fue mayor la Caridad de Cristo al padecer que la iniquidad de los verdugos.
Por eso la Pasión de Cristo es
más eficaz para reconciliar con Dios a todo el género humano, que para provocar a ira.
El amor de Dios hacia nosotros se nos revela en sus efectos.
Se dice que ama a algunos, en cuanto los hace partícipes de su Bondad.
Pero la suprema y más acabada participación de su Bondad consiste en la Visión de su misma Esencia, en cuanto convivimos con Él en buena armonía, como amigos, pues
la Bienaventuranza consiste en esa suavidad.
Por eso se dice, sencillamente, que Dios ama a los que admite a esa Visión, ya realmente, ya causalmente, como es manifiesto, en aquellos a quienes da el Espíritu Santo, como prenda de aquella visión.
El hombre, por el pecado, fue desechado de esta participación de la Bondad Divina, es decir, de la Visión de su Esencia, y por eso se decía que el hombre estaba privado del amor de Dios.
Se dice que Cristo nos reconcilió con Dios, porque satisfaciendo por nosotros con su Pasión, logró que los hombres fuésemos admitidos a la Visión de Dios.
Santo Tomás de Aquino.
ORACIÓN:
V/. Oremos.
R/. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Extiende, Señor, sobre tus fieles la Diestra del Auxilio Celestial, para que te busquen de todo corazón y merezcan conseguir lo que dignamente piden.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tu Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO VIRGINIQUE MATRI.
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