DE BREVE LECTURA: Una antigua oración al Ángel Custodio.
UNA ANTIGUA ORACION AL ANGEL DE LA GUARDA.
Santo Ángel, que cuidas mi pobre alma y mi vida desdichada, no me abandones, pecador, ni te alejes de mí por mis impurezas.
No le des al espíritu maligno el poder de apoderarse de mí mediante la tiranía de este cuerpo mortal.
Domina mi pobre y débil mano y guíame por el camino de la Salvación.
Sí, oh Santo Ángel de Dios, que guardas mi pobre alma y mi cuerpo, perdóname todo lo que te haya ofendido a lo largo de mi vida, e incluso si he cometido algún pecado hoy.
Protégeme en la noche que se acerca y líbrame de toda amenaza y trampa del enemigo, para que no incurra en la ira de Dios por ningún pecado.
Sé mi abogado ante el Señor, para que me fortalezca con Santo Temor y me haga digno siervo de su Santidad. Amén.
San Macario el Egipcio, Padre del Desierto.
LAUS DEO VIRGINIQUE MATRI.
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