MEDITACIONES PARA EL TIEMPO DE ADVIENTO: Santo Tomás de Aquino.
MEDITACIONES DE SANTO TOMAS DE AQUINO PARA EL TIEMPO DE ADVIENTO.
PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO.
Estación en Santa María La Mayor.
INMENSIDAD DEL AMOR DIVINO.
"De tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquél que crea en él no perezca, sino que tenga Vida Eterna" (Jn 3,16).
La causa de todos nuestros bienes es el Señor y el Amor Divino; porque amar es propiamente querer bien para alguno.
Y corno la voluntad de Dios es causa de todas las cosas, el Bien nos viene a nosotros porque Dios nos ama.
El Amor de Dios es, pues, causa del bien de nuestra naturaleza.
También lo es del bien de la Gracia (Jer 31, 3).
"Con amor perpetuo te amé; por
eso te atraje hacia mí".
Esto es, por medio de la Gracia.
Que sea también dador del Bien de la Gracia procede de gran Caridad, y por lo tanto, se demuestra aquí con cuatro razones que esa Caridad de Dios es máxima:
1º) Por razón de la Persona que ama, pues Dios es el que ama y sin medida.
Por eso dice:
"De tal manera amó Dios".
2º) Por la condición del amado; porque el amado es el hombre, esto es, el hombre mundano, corpóreo, pecador.
Mas Dios hace brillar su Caridad
en nosotros, porque:
"Siendo todavía sus enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo".
(Rm 5, 8, 10).
Por eso dice:
"Dios ha amado tanto al mundo".
3º) Por la grandeza de los dones; porque el amor se demuestra por medio del don, pues, como, dice San Gregorio, la prueba del amor es la acción.
Dios nos dio el Don máximo, pues nos dio a su Hijo Unigenito; a su Hijo por naturaleza, consubstancial a Él mismo, no adoptivo; Unigenito, para mostrar que el Amor de Dios no se divide entre muchos hijos, sino que va todo entero al Hijo que Él nos dio, como prueba de su amor sin medida.
4º) Por la magnitud del fruto; pues por ese Don alcanzamos la Vida Eterna.
Por eso dice:
"Para que todo aquel que crea en El no perezca, sino que tenga vida Eterna, la que nos adquirió por su muerte de cruz".
Se dice que una cosa perece cuando se la impide llegar a su fin propio.
El hombre tiene por fin propio la Vida Eterna, y cuantas veces peca se aparta de ese fin.
Y aun cuando, mientras vive, no perece totalmente, pues puede
rehabilitarse, sin embargo, cuando muere en pecado perece totalmente.
En las palabras:
"Tenga Vida Eterna",
Se indica la inmensidad del Amor Divino; porque al dar la Vida Eterna, Dios se da a sí mismo; pues la Vida Eterna no es otra cosa que gozar de Dios.
Darse a sí mismo es señal de un gran amor. (In Joan., 3).
ORACIÓN:
Despierta, Señor, tu Potencia y ven; para que con tu protección merezcamos ser libres de los peligros que nos amenazan por nuestros pecados, y ser salvos con tu Gracia.
Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos.
R/. Amén.
LAUS DEO VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
Comentarios
Publicar un comentario