LA SANTA MISA DOMINICAL.

1° DE FEBRERO 2026.
DOMINGO DE SEPTUAGÉSIMA.

CONSIDERACIONES LITURGICAS Y DOCTRINALES SOBRE EL TIEMPO DE SEPTUAGÉSIMA.

Ciclo de Pascua:

Con el tiempo de Septuagésima comienza el segundo Ciclo del año Eclesiástico. 
El Ciclo de Navidad está centrado en el Nacimiento del Salvador; el Ciclo de Pascua en su Pasión y Resurrección. 

En uno y otro se trata el mismo tema; es decir, de la transformación radical de nuestra vida con la venida de Cristo a este mundo. 
Eramos pecadores y enemigos de Dios, y Cristo ha hecho de nosotros hijos de Dios, que participan de su propia vida; nos hemos convertido en coherederos de su Reino. 

Pero mientras Navidad es la Salvación que baja de lo alto, la transformación de nuestra vida por el Misterio de la Encarnación del Verbo, la Pascua es la Redención de los hombres, adquirida al precio de la Cruz. 
Aquí, el Salvador entra en lucha con el demonio y las potestades del mal para triunfar, aplastar a Satanás, resucitar Glorioso y llevarnos consigo a la Patria del Cielo. 

Así pues, el periodo litúrgico que se abre con la Septuagésima y que se extenderá hasta el fin de la Cuaresma se presenta como un periodo de lucha y esfuerzos que debemos afrontar con Cristo y que terminará gracias a él, con la Victoria y la Alegría triunfal de la Pascua. 

En la mañana de Pascua, en la tumba de Cristo brotará la Vida Nueva de los bautizados, resucitados con El.

En el Tiempo de Septuagésima, que abre el Ciclo de Pascua, entra de lleno en el tema de la liturgia de Cuaresma y del Tiempo Pascual, a saber:
El paso de la humanidad del estado de decadencia y esclavitud a que le redujo el pecado a una regeneración y una liberación que sólo Dios puede concederle. 
La Liturgia, pues, comienza introduciéndonos en las profundidades de la decadencia humana. 
En los Maitines relee el Antiguo Testamento para que adquiramos conciencia de nuestra miseria. 
El Primer Domingo recuerda el pecado original con la caída de nuestro primer Padre: Adán  (Septuagésima). 
Luego viene el cuadro lamentable de sus consecuencias funestas, con la perversión de los hombres y el diluvio universal, que es su castigo: Noé (Sexagésima). 
El gesto de Abraham preparándose para inmolar a su hijo presagia el Sacrificio que va a exigir Dios de su propio Hijo, en expiación de las transgresiones cometidas por la humanidad (Quincuagésima). 

En la Misa, después de un angustioso, aunque confiado llamamiento al socorro Divino (Introito de los tres Domingos), hallamos en las Epístolas de San Pablo una apremiante invitación a la fidelidad y al esfuerzo, así como a la Caridad, de la que hace un elogio admirable. 
Vienen luego los Evangelios, llenos totalmente de la Esperanza de la Salvación. 
La Parábola de los obreros de la viña muestra que la Redención se extiende a todas las edades; la del sembrador que llega a todo hombre que recibe la Palabra de Dios; la curación, del ciego de Jericó, que sigue al anuncio de la Pasión, proclama ya el paso de las tinieblas a la luz. 
Esta Liturgia, en que la miseria y la extensión del pecado imploran la Redención anunciada, sirve de introducción admirable a la Cuaresma y a la Liberación Pascual.

Normas para el tiempo de septugésima:

1). Se suprimen todos los Aleluya del Oficio y de la Misa hasta la Misa de la noche de Pascua.
2) En la Misa del Domingo y de las Fiestas de los Santos se recita o canta el Tracto en su lugar.
3). En las Misas del Domingo no se dice el Gloria, pero si el Credo.
Se sigue diciendo el Prefacio de la Trinidad los Domingos y en las Ferias el Común.
4). En las Fiestas se dice el Gloria, el Tracto y Prefacio Propio o Común.

SANTORAL:
SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, OBISPO Y MARTIR.

San Ignacio, Obispo de Antioquía, tenía en los labios, sin cesar, el Nombre de Jesús. 
Este amor por Jesús encendió su deseo de asemejársele. 
Fue condenado a ser comido por los leones. Soy –dice el Santo– trigo de Dios que debe ser molido por los dientes de las fieras para ser pan de Cristo. Murió pronunciando el Nombre de Jesús, el año 110.

ORDENAMIENTO LITURGICO DE ESTE DOMINGO:

* Categoría Liturgica: "Semidúplex", Domingo Privilegiado de Segunda Clase.
* Color: Morado.
* Se permiten las flores.
* Se puede tocar el órgano.
* Conmemoraciones: San Ignacio de Antioquía, Obispo y Martir.

SOBRE LA SANTA MISA:

* Después de Tercia: Conmemoración de San Ignacio, 3° Colecta "Ad Libitum".
* No se reza el Gloria. 
* Se reza el Credo.
* Prefacio: De la Santísima Trinidad.
* Despedida = "Benedicamus Domino".

SOBRE EL BREVIARIO:

* Doxología: Per Annum (hasta Nona).
* Tono del himno: Ordinario (hasta Nona).
* Laudes: Segundo esquema de los Salmos, Conmemoración de San Ignacio; sin Sufragio de los Santos.
* Prima: Los Salmos 92 y 99 (desplazados de Laudes) reemplazan al Salmo 117 (trasladado a Laudes) como los dos primeros Salmos, no se rezan las Preces.
* Vísperas: Primeras Vísperas del día siguiente, La Purificación de la Bienaventurada Virgen María (omitir el Aleluya en la quinta antífona),
Conmemoraciones del Domingo de Septuagesima  y de San Ignacio de Antioquia.
* Completas: Himno que toma la Doxología Propia de la Encarnación cantada en la melodía de la Bienaventurada Virgen María.

TEXTOS DE LA SANTA MISA.

INTROITO:

V/. Me cercaron angustias de muerte; dolores de infierno me rodearon: y en mi tribulación invoqué al señor, y Él oyó mi voz desde su Santo Templo.
R/. Te amaré Señor, fortaleza mía: el Señor es mi fortaleza y mi refugio, y mi libertador. 
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
V/. Me cercaron angustias de muerte; dolores de infierno me rodearon: y en mi tribulación invoqué al señor, y Él oyó mi voz desde su Santo Templo.

COLECTA:

Oremos.
Te rogamos, Señor, escuches benignamente las oraciones de tu Pueblo, haciendo que los que nos sentimos justamente atormentados a consecuencia de nuestros pecados, seamos salvos misericordiosamente para honra de tu Nombre. 
Por Jesucristo Nuestro Señor.

CONMEMORACION DE SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, OBISPO Y MARTIR.

Oremos.
Dios Todopoderoso, mira nuestra debilidad, y, pues nos agobia el peso de tantos pecados, que la intercesión gloriosa de San Ignacio, Obispo y Mártir, nos ayude y nos proteja.

CONMEMORACIÓN DE SANTA MARIA UN "TEMPORE POST PARTUM".

Oremos.
Oh Dios, que por la fecunda Virginidad de la Bienaventurada María, disteis al mundo el premio de la Salud Eterna: concedednos, os rogamos, que experimentemos a favor nuestro la intercesión de Aquella por quien merecimos recibir al Autor de la Vida, Jesucristo Nuestro Señor quien vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén..

EPISTOLA:
Corintios (IX, 24-27; X, 1-5).

LECCIÓN DE LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS  CORINTIOS.

"Hermanos: 
¿No sabéis que los atletas que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero uno sólo alcanza el premio? Corred vosotros de tal manera que lo alcancéis. Todo el que quiere luchar, de todo se abstiene: y esto hácelo por recibir una corona corruptible: en tanto que nosotros aspiramos a una incorruptible. Por eso yo corro no como quien corre a la aventura: y peleo, no como quien azota al viento; sino que castigo mi cuerpo y lo reduzco a servidumbre, temeroso de que, después de predicar a los demás, resulte yo reprobado. Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres estuvieron todos a la sombra de la nube en el desierto, y todos pasaron el mar,l y todos dirigidos por Moisés, fueron bautizados en la nube y en el mar: y todos comieron un mismo manjar espiritual y bebieron la misma bebida espiritual (porque bebían de una piedra misteriosa que los iba siguiendo, piedra que era figura de Cristo): mas aun así, muchos de ellos desagradaron a Dios".
* Deo Gratias.

GRADUAL:

V/. Tú eres, oh Señor nuestro socorro en los trances difíciles y en la tribulación: esperen en Ti los que te conocen, porque no abandonas a los que te buscan.
R/. Porque el desvalido no será siempre olvidado: la paciencia de los afligidos no se verá frustrada para siempre: levántate, Señor, y que no triunfe el hombre impío.

TRACTO:

V/. Desde lo más profundo he clamado a Ti, Señor: Señor, oye mi voz.
R/. Presta oídos a la oración de tu siervo.
V/. Si tienes en cuenta nuestras culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir delante de Ti?
R/. Pero en Ti se encuentra el perdón, y confiado en tus palabras espero en Ti, oh Señor.

EVANGELIO:
Mateo XX, 1-16.

CONTINUACIÓN DEL SANTO + EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO.

* Gloria Tibi Christe.

"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Discípulos esta Parábola: 
semejante es el Reino de los Cielos a un hombre, padre de familias, que salió muy de mañana a ajustar trabajadores para su viña. 
Y habiendo convenido con los trabajadores en un denario por día, los envió a su viña. 
Y saliendo a eso del a hora de tercia, vio otros en la plaza que estaban ociosos, y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré el salario justo. 
Y ellos fueron. 
Volvió a salir a eso de la hora de sexta y de nona, e hizo lo mismo.
Salió por fin a eso de la hora de vísperas, y vio a otros que se estaban allí, y les dijo: 
¿Qué hacéis aquí, todo el día ociosos? Y ellos le respondieron: 
Porque ninguno nos ha contratado. díceles: 
Id también vosotros a mi viña. 
Y al llegar la noche, dijo el dueño de la viña a su mayordomo: 
Llama a los trabajadores, y págales su jornal, comenzando desde los últimos hasta los primeros. 
Cuando vinieron los que habían ido a eso de la hora de vísperas, recibieron cada cual un denario. 
Y cuando llegaron los primeros, creyeron que recibirían más; pero no recibió sino un denario cada uno: 
Y al recibirlo murmuraban contra el padre de familias, diciendo: 
Estos últimos sólo han trabajado una hora, y los has igualado con nosotros, que hemos soportado el peso del día y del calor. 
Mas él respondió a uno de ellos, y le dijo: Amigo, no te hago ningún agravio: 
¿no conviniste conmigo en un denario? 
Toma lo que es tuyo, y vete: 
pues yo quiero dar a este último tanto como a ti. 
¿O es que no puedo yo hacer de lo mío lo que quiero? 
¿Acaso tu ojo es malo, porque yo soy bueno? 
Así que los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos. 
Porque muchos son los llamados, mas pocos los escogidos".

CREDO:
* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos. 
Dios de Dios: 
Luz de Luz: 
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas. 
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo. 
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado. 
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras. 
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre. 
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo. 
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas. 
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica. 
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados. 
Y espero la resurrección de los muertos. 
Y la vida + en el mundo venidero. 
Amén.

OFERTORIO:

Bueno es alabar al Señor y cantar salmos a tu nombre ¡oh Altísimo!

SECRETA:

Oremos.
Ya que, has recibido oh Señor, nuestras oraciones y ofrendas, purifícanos con estos santos misterios y despacha favorablemente nuestros ruegos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

CONMEMORACION DE SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA OBISPO Y MARTIR.

Oremos.
Acepta, oh Señor, los Sacrificios que te ofrecemos, por los méritos del Bienaventurado Ignacio, tu Mártir y Pontífice: y concédenos que nos lleguen como un sustento perpetuo.

CONMEMORACIÓN DE SANTA MARIA UN "TEMPORE POST PARTUM".

Oremos.
Aprovéchenos, Señor, esta Oblación, para que por tu Gracia y por la intercesión de la Bienaventurada y Siempre Virgen María, logremos la dicha y la paz en esta vida y en la Eterna.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

PREFACIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD:

V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, Santo Padre, Omnipotente y Eterno Dios, que con tu Unigenito Hijo y con el Espíritu Santo eres Unn Solo Dios, Un Solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la Trinidad de Una Sola Sustancia. 
Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu Gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. 
De suerte, que confesando una Verdadera y Eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las Personas, la Unidad en la Esencia, y la igualdad en la Majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

SANTO:

Santo, Santo, Santo.
Es el Señor Dios de los ejércitos! ¡Llenos están los cielos y la tierra de Tu Gloria! 
¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito el que viene en el Nombre del Señor! ¡Hosanna en las Alturas!

COMUNION:

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, y sálvame por tu misericordia: señor, no sea confundido, pues yo te he invocado.

POSCOMUNION:

Oremos.
Haz, oh Dios, que tus fieles se sientan fortalecidos con tus dones; para que, recibiéndolos, más y más los busquen, y buscándolos, eternamente los gusten. Por Jesucristo Nuestro Señor.

CONMEMORACION DE SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, OBISPO Y MARTIR.

Oremos.
Fortalecidos con la participación de los Dones Sagrados, te suplicamos, Señor Dios Nuestro, nos hagas sentir el efecto de la intercesión de tu Santo Obispo y Martir Ignacio, cuyo culto hoy hemos celebrado.

CONMEMORACIÓN DE SANTA MARIA UN "TEMPORE POST PARTUM".

Oremos.
Que esta Comunión, oh Señor, nos limpie de nuestros crimenes:
Y, por intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, haznos participantes en el remedio Celestial.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

ULTIMO EVANGELIO:
Juan 12:24-26.
(Propio de San Ignacio de Antioquia).

CONTINUACIÓN ✠ DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.

*Gloria Tibi Domine.

"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Discípulos: 
«En verdad, en verdad os digo: 
si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo. 
Pero si muere, da mucho fruto. 
El que ama su vida, la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la conserva. 
Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estoy, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará».

* Deo Gratias.
..........................+..........................

PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. 
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva. 
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. 
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre. 
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.

V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia. 
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. 
R/. Amén.

V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. 
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

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