MEDITACION DE SAN ANTONIO DE PADUA PARA EL LUNES SANTO.


MEDITACIONES DE SAN ANTONIO DE PADUA PARA LA SEMANA SANTA:

LUNES SANTO:

Vamos a ver qué significado moral tengan Betania, Betfagé, el Monte de los Olivos y Jerusalén.

Dice Juan en su Evangelio:

"Jesús, seis días antes de la Pascua", (...) 
"llegó a Betania, donde había muerto Lázaro, a quien después resucitó. 
Le prepararon una cena. 
Marta servía y Lázaro era uno de los comensales junto con Jesús. 
María tomó una libra de puro nardo precioso y ungió los pies de Jesús". (12, 1‑3). 

En cambio, Mateo y Marcos dicen que derramó el nardo perfumado sobre la cabeza de Jesús, recostado a la mesa.

Betania se interpreta: "Casa de la aflicción". 
Y ésta es la contrición del corazón, de la que habla el Profeta:

"Estoy afligido y humillado en demasía; rujo por los gemidos de mi corazón".(Salm 37, g). 

En esta casa fue resucitado Lázaro, cuyo nombre se interpreta: "Ayudado". 

En la casa de la contrición el pecador resucita, cuando es ayudado por la Gracia Divina. 

Entonces puede decir con el Profeta:

"Mi corazón esperó en El y fui ayudado".(Salm 27, 7). 

Cuando el corazón espera, la Gracia va en ayuda. 
Y el corazón puede esperar en la indulgencia, cuando lo aflige el dolor de la contrición por los pecados.

"Entonces le prepararon una cena, y Marta servía".

Las dos hermanas del pecador resucitado de la muerte del pecado, Marta, que significa: "La que provoca" o: "La que irrita", y María, que se interpreta: "Estrella del mar", son el temor de la pena y el amor de la gloria. 
El temor de la pena provoca al pecador y lo excita, como a un perro, para investigar y confesar el pecado y sus circunstancias. 
El amor de la gloria ilumina, el temor agobia, el amor alienta.

"Marta servía". 

¿El temor, para qué sirve? 
Por cierto, suscita el pan del dolor y el vino de la compunción, Esta es la cena de Jesús, de la que dice Mateo:

"Mientras cenaban, Jesús tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus Discípulos... Y tomando el cáliz, dio las gracias y lo dio a sus Discípulos, diciendo:
Beban todos de él". (26, 26‑27).

"Lázaro era uno de los comensales junto con Jesús". 

Para que no pareciera un fantasma, sino para que fuera evidente su resurrección, él come y bebe.

¡Qué gran Gracia! 
El pecador, que antes estaba extendido en la tumba, ahora está sentado a la mesa. 
Aquel que antes ansiaba llenar el vientre, o sea, la mente, con las algarrobas de los puercos, o sea, con las inmundicias de los demonios ‑y nadie se las daba!‑
Ahora banquetea con Jesús y sus Discípulos.

"María tomó una libra de nardo pístico precioso". 

La libra se compone de doce onzas; y aquí tenemos un tipo de peso perfecto, porque la libra consta de tantas onzas cuantos son los meses del año. 

La libra se llama así, porque es: "Libre" y porque comprende en sí misma todos los pesos, 
El nardo era: "pístico", o sea, fiel, genuino y sin impostura, y deriva del griego pistis, o sea, Fe.

La libra, compuesta por doce onzas, es la Fe de los doce Apóstoles, libre y perfecta. 
María, pues, o sea, el amor de la Gloria Celestial, con una libra de nardo genuino, o sea, con la Fe de los doce Apóstoles, ungió la cabeza de la Divinidad y los pies de la humanidad, reconociendo que Cristo es Dios y Hombre, que nació y sufrió la Pasion. 
Y así la casa, o sea, la conciencia del penitente, se llenó del perfume del ungüento; y así podía decir con la esposa del Cantar de los Cantares:

"Oh Señor, (Jesús), con la atadura de tu amor arrástrame en pos de Ti, para que yo corra tras el perfume de tus ungüentos". (1, 3); y de esa manera llegaré de Betania a Betfagé.

5.‑ Betfagé se interpreta: "Casa de la boca", y simboliza la Confesión, en la que debemos estar como residentes, no huéspedes de una sola noche que ya pasó, para que no nos suceda lo que dijo Jeremías:

"Así dice el Señor de este pueblo:
Se deleitó en tener en movimiento sus pies y no se cansó; esto no agradó al Señor, el cual ahora se acordará de su maldad y visitará (castigará) sus pecados". (14, 10).

"Y de Betfagé llegó al Monte de los Olivos". 

Recuerda que el Monte de los Olivos era llamado:

"El Monte de las tres luces",

porque era iluminado por el sol, por sí mismo y por el Templo:
Por el sol, porque, puesto al oriente, recibía los rayos del sol; por sí mismo, por la abundancia del aceite, que producía; por el Templo, o sea, por las lámparas que de noche allí ardían y así iluminaban el Monte.

El Monte de los Olivos significa la importancia de la satisfacción, a la cual debe llegar el penitente desde la casa de la Confesión. 
Y con toda razón la satisfacción es llamada: 
"El Monte de las tres luces". 
En efecto, el hombre, entregándose a la satisfacción penitencial, es iluminado por el sol de Justicia, Jesucristo, que dijo:

"Yo soy la luz del mundo".
(Jn 8, 12).

Es iluminado por si mismo, porque debe estar abastecido de aceite abundante, o sea, de Misericordia, hacia sí mismo y hacia el prójimo. 
Dice Job:

"Al visitar a tus semejantes, no pecarás". (5, 24). 

Dijo un Santo:

"Jamás el alma podrá ver por encima de sí a sus semejantes, mediante la Verdad, como cuando la carne se inclina, mediante la Caridad, hacia sus semejantes que están por debajo de ella". 

En fin, es iluminado por el Templo, o sea, la comunidad de los Fieles, a los cuales dice el Apóstol:

"Santo es el Templo de Dios, que son ustedes". (1Cor 3, 17).

Y del Monte de los Olivos Jesús llegó a Jerusalén. 

Los tres momentos:
La contrición del corazón, la Confesión de la boca la obra de satisfacción llevan a la luz, a la Jerusalén Celestial, a la Bienaventuranza Eterna. 

Con razón se dice:

"Mientras Jesús se acercaba a Jerusalén" ......

 ORACION:

Te suplicamos, oh Dios Todopoderoso, nos concedas que los que desfallecemos bajo el peso de nuestras miserias nos reanimemos por los Méritos de la Pasión de tu Unigénito Hijo. 
Que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

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