MEDITACIONES DE SAN ANTONIO DE PADUA PARA EL TIEMPO DE PASION.
MEDITACIONES DE SAN ANTONIO DE PADUA PARA EL TIEMPO DE CUARESMA.
JUEVES DE PASION:
El júbilo de Abraham.
"Abraham, su padre, exultó, al ver mi día.
Lo vio y lo gozó.
Le dijeron los judíos:
Todavía no tienes cincuenta años; y viste a Abraham?
Jesús les replicó:
En verdad, en verdad les digo, antes que Abraham existiera, Yo Soy". (Jn 8, 56‑58).
Presten atención a estas tres palabras:
Exultó, vio y gozó.
Observa también que tres son los días del Señor:
La Natividad, la Pasion y la Resurrección.
Del primer día dice Joel:
"En ese día brotará una fuente de la Casa de David y regará el torrente de las espinas". (3, 18).
En el día de la Natividad, una fuente, o sea, Cristo, brotará de la Casa de David, o sea, del vientre de la Bienaventurada Virgen, y regará el torrente de las espinas, o sea, nos levantará del cúmulo de nuestras miserias, que todos los días nos punzan y hieren.
Del segundo día dice Isaías:
"En la firmeza de su espíritu tomó resoluciones para el día del ardor". (27, 8).
En el día de la Pasion, en la cual el Señor soportó el ardor de los tormentos y de la fatiga, en la firmeza de su espíritu, mientras pendía de la Cruz, reflexionaba acerca de cómo podía condenar al diablo y arrancar de su mano al género humano.
Del día tercero dice Oseas:
"El tercer día nos resucitará y nosotros viviremos en su presencia; comprenderemos y seguiremos al Señor para conocerlo".(6, 3).
El tercer día Cristo resucitó de entre los muertos y con El nos resucitó también a nosotros, en una resurrección conforme a la de El, porque como El resucitó, nosotros creemos que resucitaremos en la resurrección general.
Y entonces viviremos, comprenderemos y lo seguiremos para conocerlo.
En estos cuatro verbos están indicadas las cuatro propiedades de los cuerpos glorificados:
viviremos:
He ahí la inmortalidad; comprenderemos:
He ahí la agudeza (de la inteligencia); seguiremos:
He ahí la agilidad; para conocer al Señor:
He ahí la luminosidad.
Abraham, pues, o sea, el Justo, exulta en el día de la Natividad del Verbo Encarnado; con el ojo de la Fe lo ve colgado del patíbulo de la Cruz y sabe que con El gozará inmortal, en el Reino Celestial.
Considerando en El sólo la edad del cuerpo y no la naturaleza Divina, los judíos le retrucaron:
"No tienes todavía cincuenta años; y viste a Abraham?"
Tal vez el Señor tenía treinta y uno o treinta y dos años; pero, por la excesiva fatiga y por la continua predicación, mostraba una edad superior.
Y Jesús les dijo:
"Antes que Abraham llegara a existir, Yo Soy".
No dijo: "existiera", sino "llegara a existir" (en latín, fieret), porque Abraham era una criatura; ni dijo de sí mismo "hecho", sino "soy", porque El es el Creador.
ORACION:
Haz, te rogamos, Dios Todopoderoso, que la Dignidad de la naturaleza humana herida por el desorden, se restablezca con una saludable abstinencia.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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