CELEBRACION LITURGICA DEL VIERNES SANTO (Misa de Presantificados)
VIERNES SANTO DE LA PASION Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
ORDENAMIENTO LITURGICO DE ESTE DIA.
* Color: Negro
* No se permiten flores.
* El órgano no se toca.
* Arrodillamiento penitencial.
OFICIO DE LA PASION Y MUERTE DEL SEÑOR.
(NO SE CELEBRA EL SANTO SACRIFICIO).
* Después de Nona: Misa de los Presantificados, también llamada "misa seca" o misa de los Catecúmenos .
Lecciones y Pasión.
* Oraciones Solemnes.
*Adoración de la Cruz.
* Procesión de Retorno del Santísimo Sacramento con misa de los Presantificados.
SOLEMNE FUNCIÓN LITÚRGICA DEL VIERNES SANTO.
* El Altar estará del todo desnudo:
sin cruz, sin candelabros, sin manteles.
Si no hay sacerdotes o diáconos que puedan asistan en esta función, la hará sólo el Celebrante con cuatro Clérigos o Acólitos.
El celebrante y Diácono se revestirán con Amito, Alba, Cíngulo y Estola negra.
Asimismo el Subdiácono, pero sin Estola.
Dispuestas todas las cosas, van al Altar como en procesión en absoluto silencio.
PRIMERA PARTE.
LAS LECCIONES
* Llegados al Altar, hacen todos reverencia, y el celebrante, Diácono y Subdiácono se postran en tierra.
Los demás estarán de rodillas y profundamente inclinados.
Oran todos en silencio, por algún espacio de tiempo.
A una señal dada, los que estaban postrados se incorporan, permaneciendo de rodillas.
El Celebrante de pie con las manos juntas dice:
ORACION.
¡Oh Dios!, que con la Pasión de tu Cristo, Señor Nuestro, has abolido la herencia de muerte del viejo pecado, en la cual incurrió toda la posteridad del humano linaje, haz que, hechos conformes a Él, así como por necesidad llevamos la imagen de la terrena naturaleza, así, por la Santificación de la Gracia, llevemos la imagen Celeste.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amen.
* Las lecturas inician directamente sin introducción previa.
1º LECTURA:
Os 6,1-6.
"Esto dice el Señor:
En medio de sus tribulaciones se levantarán con presteza para convertirse a mí: «Venid, volvamos al Señor pues él ha desgarrado, pero nos curará, él ha herido, pero nos vendará.
Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y viviremos en su presencia.
Conozcamos, corramos tras el conocimiento del Señor:
su salida es cierta como la aurora; vendrá a nosotros como la lluvia temprana, como la lluvia tardía que riega la tierra.»
¿Qué voy a hacer contigo, Efraín? ¿Qué voy a hacer contigo, Judá? ¡Vuestro amor es como nube mañanera, como rocío matinal, que pasa! Por eso los he hecho trizas por medio de los profetas, los he castigado con las palabras de mi boca, y mi juicio surgirá como la luz. Porque yo quiero amor, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos".
RESPONSORIO:
Hab. 3.1-3.
V/. Oí, Señor, tu anuncio, y temí; contemple tus obras y quede pasmado.
R/. En medio de dos animales te harás conocer; mientras se aproximan los años por ti prescritos, tú te harás conocer; cuando llegue este tiempo, te mostraras.
V/. Al verse conturbada mi alma, en tu ira te recordaras de la misericordia.
R/. Vendrá Dios del Líbano y el santo del monte Farám.
V/. Cubrió los cielos su majestad, y la tierra está llena de su alabanza.
* Terminado el Responsorio, se levantan todos, y el Celebrante, de pie, delante del asiento, dice:
ORACION
Oremos.
R/. Doblemos las rodillas.
R/. Levantaos.
Oh Dios!, de quien Judas recibió la pena de su pecado y el ladrón el premio de su confesión:
haznos sentir el efecto de tu Misericordia, para que, así como Jesucristo Nuestro Señor, en su Pasión dió a entrambos su merecido, así también, destruido en nosotros el error del hombre viejo, nos conceda la gracia de resucitar gloriosamente con Él:
Que contigo vive y reina.
R/. Amen.
* Terminada esta oración, el Subdiácono canta la Lección siguiente en tono de Epístola.
2º LECTURA:
Ex 12. 1-11.
"En aquellos días: el Señor dijo a Moisés y a Aarón en el país de Egipto:
«Este mes será para vosotros el primero de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la comunidad de Israel: El día diez de este mes cada uno tomará una res por familia, una res por casa.
Si la familia es demasiado pequeña para comer la res, que la comparta con el vecino más próximo, teniendo en cuenta el número de personas y la ración que cada cual pueda comer. Será una res sin defecto, macho, de un año.
La escogeréis entre los corderos o los cabritos.
La guardaréis hasta el día catorce de este mes; y, congregada toda la comunidad de Israel, la inmolará al atardecer.
Tomaréis luego la sangre y untaréis las dos jambas y el dintel de las casas donde la comáis.
Esa noche comeréis la carne. La comeréis asada al fuego, con ázimos y con hierbas amargas.
No comeréis de ella nada crudo ni cocido, sino asado al fuego con su cabeza, patas y vísceras.
No dejaréis nada hasta la mañana; pero si sobra algo, al amanecer lo quemaréis.
La comeréis así: con la cintura ceñida, los pies calzados y el bastón en la mano; y la comeréis de prisa.
Es la Pascua del Señor".
RESPONSORIO:
Sal 139, 2-10.14.
V/. Líbrame, Señor del hombre malvado; líbrame del hombre perverso.
R/. De los que maquinan iniquidades en su corazón y todo el día están armando contiendas.
Aguzan sus lenguas como serpientes, venenos de áspides tiene debajo de sus labios.
V/. Defiéndeme, Señor, de las manos del pecador, y líbrame de los hombres perversos.
R/.Éstos intentan dar conmigo en tierra. Un lazo oculto me ponen los soberbios.
V/. Y extienden sus redes como lazo para mis pies, ponen tropiezos junto al camino.
R/. Mas yo digo al Señor: Tu eres mi dios>; escucha, Señor, la voz de mi suplica.
V/. ¡Señor! ¡ Señor de mi salvación!, protege mi cabeza en el día del combate.
R/. No me entregues, Señor, al deseo de los malvados, no me abandones no sea que triunfen.
V/. Que los que me asedian no levanten la cabeza contra mí; que los envuelva el mal proferido por sus labios.
R/. Pero los justos ensalzaran tu nombre y los hombres rectos habitaran en tu presencia.
LECTURA DE LA PASIÓN :
Jn 18, 1-40; 19, 1-42.
* Se procede inmediatamente al canto o lectura de la Pasión del Señor.
Acompañan al Cantor o Lector, dos Acólitos sin luces y sin incienso. Puestos los Ministros profundamente inclinados delante del Celebrante, este les dice con voz clara:
"Dominus sit in cordibus vestris et in labiis vestris".
Los Ministros poniéndose rectos, contestan:
Amén.
* Y hecha otra reverencia al Altar, van a cantar la Pasión al lado del Evangelio.
Si es el mismo Celebrante quién lee o canta la Pasión, inclinándose profundamente en medio del presbiterio dice:
"Dominus sin in corde meo et in labiis meis. Amén".
Sin Dominus vobiscum y sin signarse, se comienza diciendo:
PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN.
"C. En aquel tiempo Jesús salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo:
+ -¿A quién buscáis?
C. Le contestaron:
S. -A Jesús el Nazareno.
C. Les dijo Jesús:
+ -Yo soy.
C. Estaba también con ellos Judas el traidor. Al decirles «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez:
+ -¿A quién buscáis?
C. Ellos dijeron:
S. -A Jesús el Nazareno. C. Jesús contestó:
+ -Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos.
C. Y así se cumplió lo que había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me diste.» Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro:
+ -Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?
C. La patrulla, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año, el que había dado a los judíos este consejo:«Conviene que muera un solo hombre por el pueblo.» Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Ese discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera, a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La portera dijo entonces a Pedro:
S. -¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?
C. El dijo:
S. -No lo soy.
C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina. Jesús le contestó:
+ -Yo he hablado abiertamente al mundo: yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.
C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo:
S. -¿Así contestas al sumo sacerdote?
C. Jesús respondió:
+ -Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?
C. Entonces Anás lo envió a Caifás, sumo sacerdote. Simón Pedro estaba de pie, calentándose, y le dijeron:
S. -¿No eres tú también de sus discípulos?
C. Ello negó diciendo:
S. -No lo soy.
C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo:
S. -¿No te he visto yo con él en el huerto?
C. Pedro volvió a negar, y en seguida cantó un gallo. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al Pretorio. Era el amanecer y ellos no entraron en el Pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos y dijo:
S. -¿Qué acusación presentáis contra este hombre?
C. Le contestaron:
S. -Si éste no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.
C. Pilato les dijo:
S. -Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley.
C. Los judíos le dijeron:
S. -No estamos autorizados para dar muerte a nadie.
C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el Pretorio, llamó a Jesús y le dijo:
S. -¿Eres tú el rey de los judíos?
C. Jesús le contestó:
+ -¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?
C. Pilato replicó:
S. -¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?
C. Jesús le contestó:
+ -Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.
C. Pilato le dijo:
S. -Conque, ¿tú eres rey?
C. Jesús le contestó:
+ -Tú lo dices: Soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.
C. Pilato le dijo:
S. -Y, ¿qué es la verdad?
C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo:
S. -Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?
C. Volvieron a gritar:
S. -A ése no, a Barrabás. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:
S. -¡Salve, rey de los judíos!
C. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo:
S. -Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.
C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo:
S. -Aquí lo tenéis.
C. Cuando lo vieron los sacerdotes y los guardias gritaron:
S. -¡Crucifícalo, crucifícalo!
C. Pilato les dijo:
S.-Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él.
C. Los judíos le contestaron:
S. -Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios.
C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el Pretorio, dijo a Jesús:
S. -¿De dónde eres tú?
C. Pero Jesús no le dio respuesta. Y Pilato le dijo:
S. -¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?
C. Jesús le contestó:
+ -No tendrías ninguna autoridad sobre mí si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.
C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:
S. -Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.
C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal en el sitio que llaman «El Enlosado» (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos:
S. -Aquí tenéis a vuestro Rey.
C. Ellos gritaron:
S. -¡Fuera, fuera; crucifícalo!
C. Pilato les dijo:
S. -¿A vuestro rey voy a crucificar?
C. Contestaron los sumos sacerdotes:
S. -No tenemos más rey que al César.
C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: JESUS EL NAZARENO, EL REY DE LOS JUDIOS. Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos le dijeron a Pilato:
S. -No escribas «El rey de los judíos», sino «Este ha dicho: Soy rey de los judíos.
C. Pilato les contestó:
S. -Lo escrito, escrito está.
C. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron:
S. -No la rasguemos, sino echemos a suertes a ver a quién le toca.
C. Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica.» Esto hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre María la de Cleofás, y María la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
+ -Mujer, ahí tienes a tu hijo.
C. Luego dijo al discípulo:
+ -Ahí tienes a tu madre.
C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:
+ -Tengo sed.
C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre dijo:
+ -Está cumplido.
C. E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
I
Arrodillados. Pausa en silencio.
Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis.
Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron.» Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús".
SEGUNDA PARTE:
ORACIONES SOLEMNES.
* Terminado el canto de la Pasión, el Celebrante y los Ministros toman los ornamentos negros.
Mientras tanto, dos Acólitos extienden un solo mantel sobre el Altar, colocando el Misal en medio del mismo.
Entonces el Celebrante va al Altar con los Ministros, y besándole en medio, de pie y teniendo delante el libro, empieza las oraciones, acompañándole, a uno y otro lado, los Ministros.
Primero se enuncia la intención de la oración.
Al decirse "flectamus genua" todos se ponen de rodillas durante unos momentos y a la palabra "Levate" se ponen todos en pie.
Terminada la oración, todos responden: "Amen".
* Estas oraciones solemnes eran de uso corriente en otro tiempo.
En la Liturgia Romana solo subsisten el Viernes Santo, en que adquieren una grandeza excepcional por la proclamación de la universalidad de la Redención.
Ellas constituyen verdaderamente la “oración de los fieles”.
+ Por la Santa Iglesia
OREMOS,
carísimos hermanos míos, por la Santa Iglesia de Dios, para que Dios Nuestro Señor se digne darle la paz, unirla, y guardarla por todo el orbe de la tierra, sujetando a ella los principados y potestades y nos conceda vida quieta y tranquila, para glorificar a Dios Padre Omnipotente.
V/. Oremos.
V/. Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
DIOS Todopoderoso y Eterno, que por Jesucristo has revelado tu Gloria a todas las naciones, conserva las obras de tu Misericordia, para que tu Iglesia, difundida por todo el mundo, persevere con firme Fe en la Confesión de tu Nombre.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por el Sumo Pontífice.
OREMOS
También por Nuestro santísimo Padre el Papa N, para que Dios Nuestro Señor, que le eligió en el Orden Episcopal, le conserve incólume a su Santa Iglesias, para gobernar al Santo pueblo de Dios.
V/.Oremos.
V/.Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
OMNIPOTENTE y Sempiterno Dios, por cuyo arbitrio subsiste todo; acoge benigno nuestras preces, y conserva por tu Bondad al Obispo que para nosotros elegiste, para que el pueblo Cristiano al que, bajo un tan gran Pontífice, diriges con tu Autoridad, aumente en el mérito de su Fe.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por todos los grados del Clero y los Fieles de toda condición
OREMOS
También por todos los Obispos, Presbíteros, Diáconos, Subdiáconos, Acólitos, Exorcistas, Lectores, Ostiarios, Confesores, Vírgenes, Viudas y por todo el Pueblo Santo de Dios.
V/.Oremos.
V/. Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
DIOS Todopoderoso y Eterno, cuyo Espíritu santifica y gobierna a todo el cuerpo de la Iglesia, oye nuestras suplicas por los Cristianos de toda condición, para que, con la asistencia de tu Gracia, en todos los estados por todos seas servido con fidelidad. Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por los jefes de Estado
OREMOS
También por todos los gobernantes y por sus ministerios y potestades; para que Nuestro Dios y Señor dirija sus mentes y corazones, según su voluntad para nuestra perpetua paz .
V/.Oremos.
V/.Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
OMNIPOTENTE y Sempiterno Dios, en cuya mano están todos los Poderes y todos los derechos de los pueblos, mira sobre los que con potestad nos rigen, para que por toda la tierra, protegiéndolos tu Diestra, se sostenga sin cesar la integridad religiosa y la seguridad Patria.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por los que se van a bautizar
OREMOS
También por nuestros Catecúmenos, para que Dios Nuestro Señor les abra los oídos de sus corazones y la puerta de la Misericordia y, recibido el perdón de todos sus pecados por el baño de la regeneración, sean incorporados a nosotros en Nuestro Señor Jesucristo.
V/. Oremos.
V/.Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
OMNIPOTENTE y Sempiterno Dios, que diariamente fecundas a tu Iglesia con nuevos hijos; aumenta la Fe y la inteligencia de nuestros Catecúmenos; para que renacidos en la fuente bautismal, sean agregados a tus hijos de adopción.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por las necesidades de los fieles
OREMOS,
Amadísimos míos, a Dios Padre Omnipotente, que purifique al mundo de todos los errores, ahuyente las enfermedades, aleje el hambre, abra las cárceles, rompa las cadenas, conceda vuelta a los viandantes, a los enfermos la salud y a los navegantes puerto de salvación.
V/. Oremos.
V/.Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
OMNIPOTENTE y Sempiterno Dios, consuelo de los tristes, fortaleza de los débiles, lleguen a Ti las preces de los que claman en cualquier tribulación, para que todos se alegren de que les haya asistido tu Misericordia en sus necesidades. Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por la Unidad de la Iglesia
OREMOS
También por los herejes y cismáticos, para que Dios Nuestro Señor los saque de todos sus errores y se digne volverlos al gremio de la Santa Madre Iglesia Católica y Apostólica.
V/. Oremos.
V/.Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
Oh Dios Omnipotente y Eterno!, que a todos salvas y no quieres que ninguno se pierda, mira las almas engañadas por diabólico fraude, para que , renunciando la toda perversidad herética, se arrepientan y vuelvan a la Unidad de tu Verdad.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
+ Por la conversión de los judíos.
Oremos tambien por los perfidos Judios:
para que Dios Nuestro Señor quite el velo de su corazon y ellos reconozcan tambien a Nuestro Señor Jesucristo.
(No se responde ‘Amen’, ni se dice ‘Oremos’, ni ‘Arrodillemonos’, ni ‘Levantaos’, sino que todos de pie el celebrante dice:)
Omnipotente y Sempiterno Dios, a quien tampoco la perfidia judaica le es ajena a la Misericordia:
escucha nuestras oraciones que os presentamos por este pueblo y su dureza de corazon ; para que, aceptada la Verdad de tu Luz que es Cristo, puedan ser conducidos de sus tinieblas a esa Verdadera Luz.
Por el Mismo Señor Nuestro Jesucristo tu Hijo que contigo vive y reina en la Unidad del Espiritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amen.
+ Por la conversión de los infieles.
OREMOS
También por los paganos, para que Dios Omnipotente quite la maldad de sus corazones; a fin de que, abandonados sus ídolos, se conviertan al Dios Vivo y Verdadero y a su Único Hijo Jesucristo, Dios y Señor Nuestro.
V/. Oremos
V/. Doblemos las rodillas.
V/. Levantaos.
OMNIPOTENTE y Sempiterno Dios, que no quieres la muerte de los pecadores, sino que procuras siempre la vida, recibe propicio nuestra oración, líbralos del culto a los ídolos y agrégalos a tu Santa Iglesia, para Alabanza y Gloria de tu Nombre.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo.
R/. Amen.
TERCERA PARTE:
SOLEMNE ADORACION DE LA SANTA CRUZ
* Esta ceremonia nos viene de Jerusalén, donde el Viernes Santo, se presentaba a la veneración de los Fieles la Verdadera Cruz, sobre la cual fue crucificado Cristo.
El pueblo acudía a prosternarse ante ella y besarla con respeto.
* En la Liturgia Latina se comienza por la presentación solemne de la cruz.
Ha estado velada todo el Tiempo de Pasión.
El Diácono, con dos Acólitos portadores de cirios encendidos, va a buscarla a la sacristía.
Cuando entran en el presbiterio, el Celebrante sale a su encuentro con el Subdiácono y recibe la cruz, en medio, ante el Altar.
* El Celebrante descubre en tres etapas; primero, lo alto de la cruz; después, uno de los brazos; finalmente, la cruz entera.
A medida que aparece, el Celebrante, en un principio al pie del Altar y al lado de la Epistola, después sobre las gradas, finalmente en medio del Altar, la levanta ente la mirada de los fieles, cantando:
V/. He aquí el árbol de la Cruz, del que pendió la salvación del mundo.
R/. Venid, adorémosle.
* A continuación se arrodilla y adora en silencio durante unos minutos.
Después de esta triple ostension de la cruz, dos Acólitos la tiene en pie ante el Altar.
* El Celebrante se descalza y, partiendo de la entrada del presbiterio, se dirige a ella haciendo sucesivamente tres genuflexiones, para terminar besando los pies del Crucificado.
Detrás del Celebrante, hacen lo mismo los Ministros, el Clero y los Monaguillos.
* Luego llevan la cruz dos Acólitos, acompañados por otros dos cirios encendidos a la entrada del presbiterio, donde los Fieles la adoran, pasando procesionalmente ante ella los hombres primero, después las mujeres y haciendo una sola genuflexión.
IMPROPERIOS:
* Durante la Adoración de la cruz se cantan los “improperios”.
Los improperios o reproches del Crucificado, más bien que reproches, son una invitación a que volvamos a Dios, por el recuerdo de los beneficios pasados y lo demás que sigue.
* El Celebrante, Ministros sagrados, Acólitos y todos los que han adorado la Santa Cruz, escuchan sentados.
El canto continua mientras dure la adoración.
¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. ¿Por que te saque de la tierra de Egipto, preparaste una Cruz a tu Salvador?
* Después, dos coros cantan alternativamente, en griego y en latín Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros.
V/. Porque te guíe cuarenta años por el desierto y te alimente con mana y te introduje en tierra sumamente buena, has preparado cruz a tu Salvador. * Hagios o Theos, etc.
V/. ¿Que más debí hacer, y no hice? Yo, ciertamente, te plante, viña mía preciosísima, y tú me has salido amarguísima, pues vinagre me has dado a beber en mi sed, y con lanza has agujereado el costado a tu Salvador. * Hagios o Theos, etc.
* Los versículos que siguen los cantan el primer coro.
Después de cada uno, el segundo coro repite el estribillo.
R/. Pueblo mío, que se indica al principio
V/.Yo por ti descargue mi azote sobre Egipto y sus primogénitos; y ¡tú me entregas azotado!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Al faraón en el mar Rojo; y ¡ tú me entregaste a los príncipes de los sacerdotes!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Yo te abrí paso en el mar; y ¡tú con lanza abriste mi costado!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Yo te precedí en la columna de nube; y ¡tú me llevas al pretorio de Pilatos!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Yo te alimente con mana en el desierto. Y ¡tú me heriste con bofetadas y azotes!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Yo te di a beber el agua saludable de la piedra; y ¡ tú me diste a beber hiel y vinagre!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Yo por ti herí a los reyes cananeos; y ¡tú con una caña heriste mi cabeza!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
V/. Yo te exalte con gran poder; y ¡ tú me suspendiste en el patíbulo de la cruz!
R/. ¡Pueblo mío¡ ¿Qué te hice ? O ¿en que te he contristado? Respóndeme.
ANTIFONA 2
ADORAMOS, Señor, tu cruz; alabamos y glorificamos tu santa Resurrección; pues por el leño viene el gozo al universo mundo.
V/. Tenga Dios compasión de nosotros y bendíganos; haga resplandecer sobre nosotros la lumbre de su rostro, y tenga piedad de nosotros.
ADORAMOS, Señor, tu cruz; alabamos y glorificamos tu santa Resurrección; pues por el leño viene el gozo al universo mundo.
CRUX FIDELIS:
* Se canta, en fin, la estrofa "Crux fidelis". de la que se toman alternando la primera y la segunda parte, después de cada estrofa del himno Pange lingua.
Siempre se termina con la última estrofa.
Oh Cruz fiel! el más noble de los árboles; ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
*¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
Canta, lengua, la victoria del más glorioso combate, y celebra el noble triunfo de la Cruz, y cómo el Redentor del mundo venció inmolado en ella.
R/. Oh Cruz fiel! el más noble de los árboles; ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
*¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
Este modo de obrar nuestra salvación requería que una estratagema burlase las artes del traidor, y hallase el remedio donde hirió el enemigo con su engaño.
R/. ¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
Cuando, pues, vino la plenitud del tiempo sagrado, fue enviado del seno del Padre, su Hijo, Creador del mundo, y, revestido de la carne, nació de vientre Virginal.
R/. Oh Cruz fiel! el más noble de los árboles; ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
Cuando cumplió los treinta años, terminando ya el tiempo de la vida mortal, ofrecióse libremente el Redentor a las penas: el Cordero es levantado en la Cruz, para ser sacrificado.
R/. ¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
Mira cómo languidece, gustando amarga hiel, traspasado su cuerpo de espinas, clavos y lanza: manando sangre y agua: la tierra, el amr, el cielo, el mundo entero quedan lavados en este río.
R/. Oh Cruz fiel! el más noble de los árboles; ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
Dobla tus ramas, oh árbol elevado, plega tus tersas fibras, y ablándese tu nativa dureza; y extiende dulcemente tus brazos a los miembros del Rey soberano.
R/. ¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
Tú sola fuiste digna de sostener la víctima del mundo, y preparar el puerto de salvación al arca del mundo náufrago, rociado con la sangre sagrada del Cuerpo del Cordero.
R/. Oh Cruz fiel! el más noble de los árboles; ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
Gloria sempiterna sea a la Santísima Trinidad, igual al Padre y al Hijo, y también al Paráclito: toda la creación alabe al nombre del Uno y Trino. Amen.
R/. ¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
CUARTA PARTE: COMUNION
* Se coloca la cruz en medio del Altar, entre dos cirios encendidos.
El Celebrante y sus Ministros revisten ornamentos morados.
* El Diácono trae del Monumento la Eucaristía, precedido de dos Acólitos con cirios encendidos, mientras se cantan las antífonas.
Te adoramos Cristo y te bendecimos, pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
Por el leño fuimos esclavizados y por la Santa Cruz liberados; el fruto del árbol nos sedujo, el Hijo de Dios nos rescato.
SALVADOR del mundo, sálvanos; tu, que por tu cruz y tu sangre nos redimiste, auxílianos; te lo pedimos Dios Nuestro.
El Diácono deposita en el Altar la Eucaristía y los Acólitos, sus cirios.
El celebrante reza en alta voz el
PATER.
PATER NOSTER
Oremos:
Amonestados con preceptos saludables, e informados por la enseñanza Divina, nos atrevemos a decir:
* El Celebrante, reza, en latín solemne, grave y distintamente, como plegaria para la comunión.
Pater noster, qui es in cælis: sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum: Fiat voluntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie: Et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem; sed libera nos a malo. Amen.
Padre Nuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día danosle hoy; perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores,No nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. Amen.
EMBOLISMO.
* El celebrante, solo, con voz clara y distinta dice:
LIBRANOS, TE PEDIMOS, Señor, de todos los males pasados, presentes y futuros; e intercediendo la Bienaventurada y Gloriosa Siempre Virgen María con tus Santos Apóstoles Pedro y Pablo y Andrés y todos los Santos, da, propicio, la paz a nuestros días, para que ayudados con de tu Misericordia, nos veamos siempre libres de pecado y preservados de toda perturbación . Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en Unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R/. Amen.
COMUNIÓN DEL SACERDOTE.
* El Celebrante reza por lo bajo:
La comunión de tu cuerpo, Señor Jesucristo, que yo, a pesar de mi indignidad, me atrevo a recibir, no me origine ni juicio ni condenación; sino que, por tu piedad, me aproveche para defensa del alma y del cuerpo y para recibir la curación; tu que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, dios, por todos los siglos de los siglos. Amen.
* Descubre entonces la píxide, y, hecha genuflexión, toma una Hostia y profundamente inclinado, golpeándose el pecho, dice tres veces como se acostumbra:
Dominus, non sum dignus.
* Y comulga como habitualmente diciendo Corpus Domini…
COMUNIÓN DE LOS FIELES.
* A continuación distribuye la Comunión al Clero y a los Fieles de la manera acostumbrada.
La Iglesia desea que todos se acerquen a la sagrada Mesa.
De esta manera, después de haber evocado la Muerte del Señor y rendido homenaje a su Cruz, los Fieles participan más aun de los frutos de la Redención por medio de la Comunión Sacramental.
Este es el Cordero de Dios.
Este es el que quita el pecado del mundo.
R/. Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya, bastará para sanarme.
ORACIONES FINALES.
* Después de haber comulgado los Fieles, el Celebrante, en el centro del Altar, dice en acción de gracias las siguientes oraciones:
V/.Oremos:
SOBRE tu pueblo, que devotamente ha celebrado la pasión y muerte de tu Hijo, te pedimos, Señor, descienda copiosa bendición, venga perdón, se le de consolación, renazca su Santa Fe y se confirme la Sempiterna Redención.
Por el mismo Cristo Señor Nuestro.
R/.Amen.
V/. Oremos:
OMNIPOTENTE y Misericordioso Dios, que nos reparaste con la Santa Pasión y Muerte de tu Cristo, conserva en nosotros las obras de tu Misericordia; para que, mediante la participación de este Misterio, vivamos en perpetua entrega a Ti. Por el mismo Cristo Señor Nuestro.
R/.Amen.
V/.Oremos.
ACUERDATE de tus Misericordias, Señor, y santifica a tus siervos con Eterna Protección, por los que Cristo, tu Hijo, instituyo con su Sangre el misterio pascual.
Por el mismo Cristo Señor Nuestro.
R/.Amen.
* El Celebrante y todos los Ministros bajan del Altar y hecha la genuflexión, vuelven a la Sacristia.
*De forma privada, se reserva el Santísimo; y se desnuda el Altar.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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