MEDITACIONES DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE PARA CADA DOMINGO DEL AÑO.

MEDITACIONES DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE PARA CADA DOMINGO DEL AÑO.

Para el Domingo del Buen Pastor
(Jn 10,11-16).

"Del modo como deben proceder los maestros con respecto a sus escolares".

PUNTO I.

Jesucristo, en el Evangelio de este día, compara a quienes tienen cargo de almas con el Buen Pastor, que cuida con esmero de sus ovejas; y una de las cualidades que ha de tener, según el Salvador, es conocerlas a todas, distintamente.
Éste ha de ser también uno de los principales cuidados de quienes están empleados en la instrucción de otros: saber conocerlos y discernir el modo de proceder con ellos. 
Pues con unos se precisa más suavidad, y con otros más
firmeza; algunos requieren que se tenga mucha paciencia, y otros que se les aliente y anime; a algunos es necesario reprenderlos y castigarlos para corregirlos de sus defectos; y hay otros sobre los cuales hay que vigilar continuamente, para evitar que se pierdan o extravíen.
Este proceder depende del conocimiento y del discernimiento de los espíritus.
Es lo que debéis pedir a Dios a menudo e insistentemente, como una de las cualidades que más necesitáis para guiar a aquellos de quienes estáis encargados.

PUNTO II.

También es necesario, dice Jesucristo, que las ovejas conozcan a su Pastor,
para poderlo seguir. Dos cosas necesitan los que tienen dirección de almas, e incluso deben sobresalir en ellas.
En primer lugar, mucha virtud para servir de ejemplo a los demás, pues éstos no podrían por menos que extraviarse al seguirlos, si ellos mismos no estuviesen en el camino verdadero.
En segundo lugar, debe manifestarse en ellos especial ternura con las almas que les están confiadas, de modo que sean muy sensibles a todo lo que pueda afectar o herir a sus ovejas. 
Esto es lo que mueve a las ovejas a amar a su pastor y a complacerse en su compañía, porque encuentran en ella su descanso y su alivio

ORACIÓN:

Oh Dios, que con la humillación de tu Hijo, levantaste al mundo caído; concede a tus Fieles una perpetua alegría, de suerte que, aquéllos a quienes libraste del abismo de la muerte eterna, gocen por tu Bondad de la Perpetua Bienaventuranza.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LAS APARICIONES DE LA SANTISIMA VIRGEN DE GUADALUPE.

LA SANTA MISA DOMINICAL.

MAGISTERIO E HISTORIA. Discurso del Santo Padre Pio VI ante el asesinato de S.M.C Luis XVI de Francia.