CATENA AUREA: FIESTA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, CONFESOR.
CATENA AUREA:
15 DE MAYO.
FIESTA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, CONFESOR.
n. 30 de abril de 1651 en Reims, Francia;
† 7 de abril de 1719 en Rouen, Francia.
"La boca del justo profiere sabiduría, y su lengua habla con rectitud." (Salmos XXXVI, 30).
EPÍSTOLA:
"Bienaventurado el rico que es hallado sin culpa, y que no anda tras el oro, ni pone su esperanza en el dinero ni en los tesoros.
¿Quién es éste, y le elogiaremos? porque ha hecho cosas admirables en su vida.
Él fue probado por medio del oro, y hallado perfecto; por lo que reportará gloria eterna.
Él podía pecar y no pecó, hacer mal y no lo hizo. Por eso sus bienes están asegurados en el Señor; y celebrará sus limosnas toda la congregación de los Santos. Eclesiástico XXXI, 8-11.
EVANGELIO:
"En aquel tiempo:
Se acercaron a Jesús los Discípulos y le dijeron:
«¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?»
Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo:
«Yo os aseguro:
Si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.
Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.
Y quien recibe en mi Nombre a un niño como éste, a Mí me recibe”.
Mateo XVIII, 1-5.
CATENA AUREA:
Explicación de los Santos Padres.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 58,2.
Esta idea suscitó en ellos una especie de resentimiento, que da a entender el evangelista cuando dice: "En aquella hora se llegaron los discípulos a Jesús diciendo: ¿Quién piensas que es mayor en el Reino de los Cielos?" Se avergonzaban de confesar la pasión que sufrían y por eso no dicen abiertamente: ¿Por qué honraste más a Pedro que a nosotros? sino que preguntan de una manera general: ¿quién es mayor? Cuando distinguió el Señor a sus tres discípulos a la vez -a Pedro, a Santiago y a Juan- en la transfiguración, no experimentaron lo demás resentimiento alguno; pero cuando ven que uno solo es el honrado, se quejan los otros. Mas debemos considerar, primeramente, que no exigen las cosas de la tierra y además, que depusieron después este movimiento apasionado; pero nosotros no podemos llegar ni hasta sus defectos, porque no preguntamos quién es el mayor en el Reino de los Cielos, sino quién es el mayor en el reino de la tierra.
San Jerónimo.
De manera que por su edad fuese el tipo de la inocencia. Por otro lado, el mismo Señor se presentó en medio de ellos como un niño, para demostrarles que no había venido para ser servido, sino para darles ejemplo de humildad. Otros significan por la palabra niño, al Espíritu Santo, a quien puso el Señor en el corazón de sus discípulos, para cambiar su orgullo en humildad. Sigue: "Y dijo: En verdad os digo, que si no os volviereis, e hiciereis como niños, etc." El Señor no mandó a los apóstoles que tuvieran la edad de los niños, sino que tuvieran su inocencia y que obtuvieran por sus esfuerzos lo que aquellos poseían por sus años, de manera que fueran niños en la malicia, pero no en la sabiduría ( 1Cor 14). Es como si dijera: así como este niño, que os propongo como ejemplo, no es tenaz en la cólera, olvida el mal que se le ha hecho, no se deleita en ver una mujer hermosa, no piensa una cosa y dice otra; de esta manera, vosotros, si no tuviereis esa inocencia y esa pureza de alma, no podréis entrar en el Reino de los Cielos.
San Hilario, in Matthaeum, 18.
Llamó también niños a todos los creyentes, por su obediencia a la fe; éstos siguen a su padre, aman a su madre, no saben querer el mal, desprecian los cuidados de los afanes de la vida, no son insolentes, no tienen odio, no mienten, creen lo que se les dice y tienen por verdadero lo que oyen. Tal es el sentido literal.
ORACION:
Oh Dios, que suscitaste al Santo Confesor Juan Bautista para la educación Cristiana de los pobres y para fortalecer a la juventud en el camino de la Verdad, y por medio de él formaste una nueva Familia Religiosa en la Iglesia, concede benignamente, por su intercesión y ejemplo, que nosotros, esforzándonos por salvar almas por el celo de tu Gloria, seamos hallados dignos de compartir su Corona Celestial.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
Comentarios
Publicar un comentario