CATENA AUREA: FIESTA DE SANTA MONICA, VIUDA.
CATENA AUREA:
4 DE MAYO.
FIESTA DE SANTA MONICA, VIUDA.
"Bienaventurados, aquellos inocentes, que cumplen la ley del Señor". (Salmos CXVIII, 1).
EPISTOLA:
"Carísimo:
Honra a las viudas, a las que son verdaderamente viudas.
Si una viuda tiene hijos o nietos, que aprendan éstos primero a practicar los deberes de piedad para con los de su propia familia y a corresponder a sus progenitores, porque esto es agradable a Dios.
Pero la que de verdad es viuda y ha quedado enteramente sola, tiene puesta su esperanza en el Señor y perservera en sus plegarias y oraciones noche y día.
La que, en cambio, está entregada a los placeres aunque viva, está muerta. Todo esto incúlcalo también, para que sean irreprensibles.
Si alguien no tiene cuidado de los suyos, principalmente de sus familiares, ha renegado de la Fe y es peor que un infiel.
Que la viuda que sea inscrita en el catálogo de las viudas no tenga menos de sesenta años, haya estado casada una sola vez, y tenga el testimonio de sus buenas obras:
Haber educado bien a los hijos, practicado la hospitalidad, lavado los pies de los santos, socorrido a los atribulados, y haberse ejercitado en toda clase de buenas obras".
I Timoteo V, 3-10.
EVANGELIO:
"En aquel tiempo:
Iba Jesús camino de la ciudad llamada Naím, e iban con él sus discípulos y una gran muchedumbre. Cuando se acercaba a la puerta de la ciuadad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda, a la que acompañaba mucha gente de la ciudad.
Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo:
«No llores.»
Y, acercándose, tocó el féretro.
Los que lo llevaban se pararon, y él dijo:
«Joven, a ti te digo:
Levántate.»
El muerto se incorporó y se puso a hablar, y él se lo dio a su madre.
El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo:
«Un gran Profeta se ha levantado entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo».
Lucas VII, 11-16.
CATENA AUREA.
Explicación de los Santos Padres.
San Crisóstomo.
Consolando así la tristeza y haciendo cesar las lágrimas nos enseña a consolarnos de la pérdida de nuestros difuntos esperando su resurrección. Toca, pues, el féretro, saliendo la vida al encuentro de la muerte. Por lo que sigue: "Y se acercó", etc.
San Cirilo.
No hizo este milagro con sólo la palabra, sino que también tocó el féretro, para que comprendamos la eficacia del sagrado Cuerpo de Jesús para la salud de los hombres. Es, en efecto, el cuerpo de vida y la carne del Verbo omnipotente, de quien viene la virtud. Pues así como el hierro unido al fuego produce los efectos del fuego, así la carne, una vez unida al Verbo que da vida a todas las cosas, se hace también vivificadora y expulsiva de la muerte.
San Ambrosio.
Es oportuno notar que se cuentan siete resurrecciones antes de la de Jesucristo. De las cuales la primera es la del hijo de Sarepta ( 1Re 17); la segunda es la del hijo de la Sunamitis ( 2Re 4); la tercera es la que se verificó con las reliquias de Eliseo ( 2Re 3); la cuarta, la que se verificó en Naim, como aquí se dice; la quinta es la de la hija del príncipe de la sinagoga ( Mc 5); la sexta, la de Lázaro ( Jn 11*); la séptima, en la pasión de Cristo, durante la cual resucitaron muchos cuerpos de santos (Mt 27); la octava es la de Jesucristo, el cual, vencedor de la muerte, permanece siempre, para significar que la resurrección general que ha de tener lugar en la octava edad, no estará sujeta a la muerte sino que permanecerá indisoluble.
ORACION:
Oh Dios, consolador de los afligidos y Salvación de los que esperan en Ti; Tú, que recibiste amablemente las piadosas lágrimas de la Bienaventurada Mónica por la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por su intercesión, llorar por nuestros pecados y obtener la ayuda de tu Gracia.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios, y vive y reina contigo, en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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