MEDITACIONES DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE PARA CADA DOMINGO DEL AÑO.


MEDITACIONES DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE PARA CADA DOMINGO DEL AÑO.

Para el Domingo Infraoctava
de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo.
(Jn 15,26-27; 16,1-4).

PUNTO I.

En el Evangelio de este día, Jesucristo predice a sus Apóstoles las persecuciones que habrán de padecer por parte de los judíos, que los han de arrojar de sus sinagogas y de sus asambleas, considerándolos como excomulgados, indignos de vivir entre ellos.

Así es como las gentes del mundo consideran a quienes son de Dios, sobre todo a los que se han retirado del mundo; los vejan, los injurian, los ultrajan y los maltratan como a malhechores, porque, según Nuestro Señor, no son del mundo.

Así tenéis que esperar ser tratados mientras viváis según el espíritu de vuestro Instituto y trabajéis provechosamente por el prójimo; pues, como el demonio os odia, el mundo, que está estrechamente unido a él, no podrá soportaros.

Correspondedle vosotros con la misma medida; ese será uno de los mejores medios para manteneros en la Piedad, en el retiro y en el alejamiento del mundo.

PUNTO II.

Jesucristo predice a los Apóstoles no sólo que serán arrojados y ultrajados por los judíos, sino incluso, que quienes los maten creerán que hacen un gran servicio a Dios.

Si en nuestros días no se quita la vida a quienes son de Dios y trabajan por su Gloria, con todo, ¿qué no se hace para deshonrarlos con las más viles
calumnias, tratándolos como si fueran indignos de vivir?

Por vuestra parte, debéis sentiros a gusto de ser tratados así. 
Consideraos, incluso, como muertos al mundo, y no tengáis ningún trato con él. 

Si sois verdaderamente de Dios, sois enemigos del mundo, y él lo es vuestro, porque es enemigo de Dios.

Tratadlo, pues, como tal, y tened horror a frecuentarlo; y no permitáis que tenga el menor acceso a vosotros, por temor a que, si os relacionáis con él, vengáis a participar de su espíritu.

PUNTO III.

La razón de que el mundo maltrate y ultraje así a los Discípulos de Jesucristo es, como Él mismo dice, que este mundo no lo conoce, ni a Él, ni a su Padre, que le ha enviado.
Y, en efecto, los seguidores del siglo, de ordinario sólo tienen afecto a sus semejantes, es decir, a quienes sólo sienten gusto por lo que halaga los sentidos.

Sólo tienen un conocimiento muy imperfecto de Dios, por lo cual no piensan en Él, no hablan de Él, no escuchan con gusto que se hable de Él, y sólo rara vez le rezan. 

De ahí viene el desprecio que sienten y que con frecuencia manifiestan hacia los servidores y amigos de Dios.

Vosotros tenéis que instruir, a veces, a niños que no conocen a Dios, porque fueron educados por padres que tampoco ellos mismos lo conocían. 

Tratad de conocerlo tan bien, por medio de la lectura y por la oración, que estéis en condiciones de darlo a conocer a los demás, y conseguir que sea amado de todos aquellos a quienes lo hayáis dado a conocer.

ORACION:

Dios Todopoderoso y Eterno te pedimos entregarnos a Ti con fidelidad y servirte con sincero corazón.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LAS APARICIONES DE LA SANTISIMA VIRGEN DE GUADALUPE.

LA SANTA MISA DOMINICAL.

MAGISTERIO E HISTORIA. Discurso del Santo Padre Pio VI ante el asesinato de S.M.C Luis XVI de Francia.