CATENA AUREA: FIESTA DE LOS SANTOS MARTIRES MARCELINO, PEDRO Y ERASMO.
CATENA AUREA.
2 DE JUNIO.
SANTOS MARCELINO, PEDRO Y ERASMO, MARTIRES.
"El Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos se apoderan de él". (Mateo 11, 12).
EPISTOLA:
"Hermanos:
Estimo, pues que esos padecimientos del tiempo presente no son dignos de ser comparados con la Gloria venidera que ha de manifestarse en nosotros.
La creación está aguardando con ardiente anhelo esa manifestación de los hijos de Dios; pues si la creación está sometida a la vanidad, no es de grado, sino por la voluntad de aquel que la sometió; pero con esperanza, porque también la creación misma será libertada de la servidumbre de la corrupción para (participar de) la libertad de la Gloria de los hijos de Dios.
Sabemos, en efecto, que ahora la creación entera gime a una, y a una está en dolores de parto.
Y no tan sólo ella, sino que asimismo nosotros, los que tenemos las primicias del Espíritu, también gemimos en nuestro interior, aguardando la filiación, la Redención de nuestro cuerpo.
Romanos VIII, 18-23.
EVANGELIO:
"En aquél tiempo dijo Jesús a sus Discípulos:
Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os turbéis; esto ha de suceder primero, pero no es en seguida el fin”.
Entonces les dijo:
“Pueblo se levantará contra pueblo, Reino contra Reino.
Habrá grandes terremotos y, en diversos lugares, hambres y pestes; habrá también prodigios aterradores y grandes señales en el cielo.
Pero antes de todo esto, os prenderán; os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, os llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre.
Esto os servirá para testimonio.
Tened, pues, resuelto, en vuestros corazones no pensar antes como habéis de hablar en vuestra defensa, porque Yo os daré boca y Sabiduría a la cual ninguno de vuestros adversarios podrá resistir o contradecir.
Seréis entregados aún por padres y hermanos, y parientes y amigos; y harán morir a algunos de entre vosotros, y seréis odiados de todos a causa de mi Nombre.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza se perderá.
En vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”.
Lucas XXI, 9-19.
CATENA AUREA.
Explicación de los Santos Padres.
San Ambrosio.
Ninguno puede ser testigo de estas Palabras Divinas como nosotros que vemos el fin del mundo.
¿Cuántas guerras y cuántos anuncios de guerras hemos oído?
San Gregorio, ut sup.
Pero como a estos males no ha de seguir inmediatamente el fin, añade: "Porque es necesario que esto acontezca primero, mas no será luego el fin", etc.
La última tribulación será precedida de otras muchas, porque deben preceder muchos males que puedan anunciar el mal sin fin.
Por esto sigue:
"Entonces les decía:
Se levantarán pueblos contra pueblos", etc.
Porque es necesario que suframos muchas cosas, unas del cielo, otras de la tierra, otras de los elementos y otras de los hombres.
Aquí, pues, se da a conocer la perturbación de los hombres.
Sigue:
"Y habrá grandes terremotos en muchos lugares", señales de la cólera del Cielo".
San Cirilo.
O bien habla así porque, antes que Jerusalén fuese tomada por los romanos, los Discípulos del Señor, perseguidos por los judíos, fueron encarcelados y presentados a los Príncipes.
San Pablo fue enviado a Roma ante el César y compareció delante de Festo y Agripa.
Prosigue:
"Y esto os acontecerá en testimonio".
Beda.
No perecerá un solo cabello de la cabeza de los Discípulos del Señor, porque no solamente las grandes acciones y las palabras de los Santos, sino el menor de sus pensamientos, será premiado dignamente.
San Gregorio, Moraluim 5,14.
El que sufre con paciencia la desgracia se hace fuerte contra todas las adversidades.
Por esto dominará venciéndose a sí mismo.
Sigue:
"Con vuestra paciencia poseeréis vuestras almas".
¿Qué quiere decir poseeréis vuestras almas, sino que viviréis sin tacha en todas las cosas y que podréis dominar todos los movimientos de vuestra alma, una vez colocados sobre el alcázar de vuestra virtud?
ORACION:
Oh Dios, que nos alegras con la fiesta anual de tus Mártires Marcelino, Pedro y Erasmo, concédenos, te rogamos, que nos inspiremos en el ejemplo de aquellos en cuyos méritos nos regocijamos.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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