LA SANTA MISA DIARIA.
24 DE JUNIO.
FIESTA DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA.
SANTORAL:
La Santa Iglesia celebra tres nacimientos temporales:
La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, la de la Inmaculada Virgen y la de San Juan Bautista.
La Fiesta del Precursor, vinculada al Nacimiento del Señor, para quien había de preparar el camino y administrar el bautismo, se celebraba con una triple Misa (vigilia, noche y día).
En él, santificado desde el vientre materno en el momento de la Visitación de la Virgen a su madre Isabel, admiramos el modelo de una vida de penitencia y oración y su ardiente apostolado en defensa de la Verdad, incluso hasta el derramamiento de su sangre.
Sigamos las exhortaciones del Bautista para vivir como buenos cristianos que no se avergüenzan de Cristo y así alcanzar el Cielo.
ORDENAMIENTO LITURGICO DE LA FIESTA:
*Categoría Liturgica: "Duplex" de Primera Clase con Octava común.
* Color: Blanco.
SOBRE LA SANTA MISA:
* Después de Tercia: No hay conmemoraciones.
* Se reza el Gloria.
* Se reza el Credo.
* Prefacio: Común
SOBRE EL BREVIARIO:
* Doxología: Por año.
* Tono del himno: Solemne.
* Vísperas: Segundas Vísperas de la Fiesta, conmemoración de San Guillermo.
TEXTOS DE LA SANTA MISA.
INTROITO:
Isaías 49, 1-2. Salmo 91, 2.
V/. Desde el seno de mi madre me ha llamado el Señor por mi nombre y ha hecho de mi boca cortante espada; bajo la sombra de su mano me ha ocultado y me ha hecho como flecha acerada.
R/. Bueno es alabar al Señor y cantar tu nombre, oh Altísimo.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
V/. Desde el seno de mi madre me ha llamado el Señor por mi nombre y ha hecho de mi boca cortante espada; bajo la sombra de su mano me ha ocultado y me ha hecho como flecha acerada.
GLORIA:
* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo.
Solo Tú eres Señor.
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.
COLECTA:
Oremos.
Oh Dios! Que nos haces honrar este día con el nacimiento de San Juan; concede a tus pueblos la gracia de los Goces Espirituales, y guía las almas de todos los fieles por el camino de la Salvación Eterna.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
EPÍSTOLA:
Isaías 49, 1-7.
LECTURA DEL PROFETA ISAÍAS.
"Oíd, islas y estad atentos, pueblos lejanos. El Señor me ha llamado desde el seno de mi madre; desde las entrañas maternas ha pronunciado mi nombre. Ha hecho de mi boca una cortante espada, me ha cobijado en la sombra de su mano, me ha hecho flecha acerada y me ha escondido en su aljaba. Me ha dicho: Israel, tú eres mi siervo, en ti me glorificaré. Y ahora, el Señor que me ha formado para siervo suyo desde el seno de mi madre, dice: Yo haré de ti la luz de las naciones, para que mi salvación llegue a los confines de la tierra. Al verte, se levantarán los reyes y se postrarán los príncipes, a causa del Señor, del Santo de Israel que te ha elegido".
* Deo Gratias.
GRADUAL:
Jeremías 1. 5-9 .
V/. Antes de formarte en el seno materno, te he conocido; y antes de que nacieras, te he consagrado.
R/. Alargó el Señor su mano, y tocó mis labios y me dijo.
ALELUYA:
Lucas 1, 76.
Aleluya, aleluya.
V/. Tú, niño serás llamado Profeta del Altísimo, porque precederás al Señor para preparar sus caminos.
Aleluya.
EVANGELIO:
Lucas 1, 57-68.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS:
* Gloria Tibi Domine.
"Le llegó a Isabel el tiempo de su alumbramiento, y dio a luz un hijo. Supieron sus vecinos y parientes que Dios había usado con ella de gran misericordia y se congratulaban con ella. El día octavo vinieron a circuncidar al niño, y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías. Mas intervino su madre y dijo: No, sino que ha de llamarse Juan. Le dijeron: Nadie hay en tu familia que tenga ese nombre. Preguntaban por señas al padre del niño, cómo quería que se llamase. Y él, pidiendo la tablilla, escribió así: Juan es su nombre. Y todos se llenaron de admiración. Al instante se abrió su boca y su lengua se soltó y hablaba bendiciendo a Dios. Y se espantaron todos los que vivían en la vecindad, y en toda la montaña de Judea se divulgaban todas estas cosas. Y cuantos las oían, las guardaban en su corazón y se decían: ¿Qué será, pues, este niño? Porque, a la verdad, la mano del Señor estaba con él. Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo, y profetizó diciendo: Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y rescatado a su pueblo".
CREDO:
* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos.
Dios de Dios:
Luz de Luz:
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas.
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo.
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado.
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras.
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre.
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo.
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas.
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados.
Y espero la resurrección de los muertos.
Y la vida + en el mundo venidero.
Amén.
OFERTORIO:
Salmo 91, 13.
El justo crece como la palma y eleva sus ramas cual cedro del Líbano.
SECRETA:
Cubrimos, oh Señor, de Ofrendas tus Altares, para solemnizar con el honor debido la natividad de aquél que nos predijo la venida y nos mostró la presencia del Salvador del mundo, Jesucristo Nuestro Señor, Tu Hijo.
El cual vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PREFACIO COMÚN:
V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/ Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre Todopoderoso y Eterno Dios! Por cuanto, por el Misterio de la Encarnación del Verbo ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu Gloria:
para que al conocer a Dios visiblemente, seamos por Él arrebatados al amor de las cosas invisibles.
Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la Milicia del Ejército Celestial, entonamos a tu Gloria un himno, diciendo sin cesar:
SANTO:
Santo, Santo, Santo.
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas.
Bendito el que viene en Nombre del Señor.
Hosanna en las Alturas.
COMUNIÓN:
Lucas 1, 76.
Tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque precederás al Señor para prepararle sus caminos.
POSCOMUNIÓN:
Oremos
Regocíjese tu Iglesia, Señor, con el nacimiento de San Juan Bautista, por quien ella misma conoció al Autor de su propio nacimiento a la vida sobrenatural, a Jesucristo Nuestro Señor, Hijo tuyo, el cual vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
ÚLTIMO EVANGELIO:
Juan 1, 1-14.
COMIENZO + DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.
*Gloria Tibi Domine.
"En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
Este mismo estaba en el principio con Dios.
Todas las cosas fueron hechas por Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho:
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan.
Este hombre vino como testigo, para dar testimonio de la Luz, para que todos creyeran por medio de Él.
Él no era la Luz, sino que vino para dar testimonio de la Luz.
Esa era la Luz Verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
Él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron.
Pero a todos los que lo recibieron, les dio poder de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su Nombre, quienes no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Voluntad Dios.
(Aquí todos se arrodillan).
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; y nosotros vimos su Gloria, la Gloria del Unigénito del Padre, lleno de Gracia y de Verdad.
* Deo Gratias.
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PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.
V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI COREDEMPTRIX.
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