LA SANTA MISA DOMINICAL.


21 DE JUNIO 2026.
IV DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS.
(Conmemoracion de San Luis Gonzaga, Confesor).

CONSIDERACIÓNES LITÚRGICAS Y DOCTRINALES.

El Evangelio de la pesca milagrosa es el símbolo de las conquistas de la Iglesia y la realización de la palabra de Jesús a San Pedro: 
En adelante, serás pescador de hombres. 
En la misa domina la idea de la confianza en Dios en medio de las luchas y sufrimientos de esta vida. San Pablo nos recuerda que estas luchas y sufrimientos no son más que temporales; están ligados a la condición de espera, que es la nuestra y la de toda la creación con nosotros, hasta el día señalado para la plena manifestación de la gloria de los hijos de Dios.  
Mientras tanto viene el Señor en nuestra ayuda, nos atrae a sí, nos sostiene, nos perdona y nos levanta.

El Introito claramente nos manifiesta que el Señor es nuestra luz, nuestro guía, nuestra defensa. 
Si el Señor es mi protector, ¿qué enemigo podrá atemorizarme, ni qué  peligro podrá hacerme temblar? 
De El podemos esperar todos los bienes y principalmente la paz, como le pedimos en la Colecta. 
Ni todas las penas que esta vida, ni todas las tribulaciones deben ser suficientes para impedirnos esta paz, pues ellas, como nos enseña la Epístola, nada son en comparación de la futura gloria que esperamos
El amor de Dios sigue revelándonos sus delicadezas. 
El mundo se nos presenta con la imagen de un mar lleno de tormenta y peligros. 
Estamos salvos -pensamiento de la Pascua- pero el enemigo, envidioso de nuestra felicidad, se esfuerza por perdernos de nuevo. 
No debemos desalentarnos. 
En medio de todas las luchas, la Providencia de Dios vigila sobre nosotros. 
Este es el pensamiento dominante de la Liturgia de hoy. 
Para que nuestra confianza en Jesús más y más en nuestros corazones, no olvidemos que si nuestras obras van sostenidas con el auxilio del Divino Maestro, no podrán menos de ser muy fructuosas, como nos lo predica el Evangelio.

ORDENAMIENTO LITURGICO DE ESTA FERIA:

* Categoría Liturgica: "Semi Duplex".
* Color: Verde.
* Conmemoraciones: San Luis Gonzaga, Confesor.

SOBRE LA SANTA MISA:

* Después de Tercia: Conmemoración de San Luís Gonzaga, Confesor. No hay 3° Colecta.
* Se reza el Gloria.
* Se reza el Credo.
* Prefacio: De la Santísima Trinidad.
* Último Evangelio Propio del Día de San Luis Gonzaga.

SOBRE EL BREVIARIO:

* Doxología: Per Annum.
* Tono del himno: Ordinario.
* Laudes: Conmemoración de San Luis Gonzaga, sin sufragio.
* Prima: Versículo = "Qui sedes" hoy y de ahora en adelante hasta Adviento, a menos que se indique lo contrario; el Credo y Preces Atanasianos se omiten debido a la Doble Fiesta Conmemorativa.
* Vísperas: Segundas Vísperas del Domingo IV después de Pentecostés, Conmemoraciones de San Paulino y de San Luis Gonzaga, sin sufragio.
* Completas: Sin preces

TEXTOS DE LA SANTA MISA.

INTROITO:
Salmo 26,2.3.

V/. EL Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el defensor de mi vida, ¿de quién temblaré? Son mis adversarios y mis enemigos lo que tropiezan y caen.
E/. Aunque se enfrenten ejércitos contra mí, no temerá corazón.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.
V/. EL Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el defensor de mi vida, ¿de quién temblaré? Son mis adversarios y mis enemigos lo que tropiezan y caen.

GLORIA:

* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. 
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros. 
Porque solo Tú eres Santo. 
Solo Tú eres Señor. 
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.

COLECTA:

Oremos.
Concédenos, Señor, te suplicamos, que sea dirigida por el orden de tu providencia la marcha del mundo; y que tu Iglesia se alegre en tu servicio con la tranquilidad.

CONMEMORACION DE SAN LUIS GONZAGA, CONFESOR.

Oremos.
Oh Dios, dador de dones celestiales, que en el angelical joven Luis uniste la maravillosa inocencia de vida a un amor igualmente maravilloso por la penitencia; concédenos, por sus méritos y oraciones, que nosotros que no lo hemos seguido en su inocencia podamos imitarlo en su penitencia.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


EPÍSTOLA: 
Romanos 8,18-23.

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS:

"Hermanos Creo que los sufrimientos de la presente vida no son comparables con la gloria, que ha de manifestarse en nosotros. 
Así la creación ansía la manifestación de los hijos de Dios. 
Sujeta a la vanidad, no de grado, sino por causa de aquél que la sujetó, espera también ella ser redimida de esa servidumbre de la corrupción, para conocer la gloriosa libertad de los hijos de Dios. 
Porque sabemos que hasta ahora toda la creación gime como con dolores de parto. 
Y no sólo ella, sino también nosotros, que tenemos ya las primicias del Espíritu Santo, suspiramos de lo íntimo del corazón, aguardando el efecto de la adopción de los hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo, en Jesucristo Señor nuestro".
* Deo Gratias.

GRADUAL:
Salmo 78, 9,10.

V/. Perdona, Señor, nuestros pecados, para que no digan las gentes: ¿Dónde está su Dios
R/. Ayúdanos, ¡oh Dios!, salvador nuestro: líbranos, Señor, por la honra de tu nombre.

ALELUYA:
Salmo 9, 5.10.

Aleluya, aleluya. 
V/. ¡Oh Dios!, que estás sentado sobre tu trono y juzgas con rectitud; sé refugio de los pobres en la tribulación. Aleluya.

EVANGELIO:
Lucas 5,1-11.

LECTURA DEL SANTO + EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS:

* Gloria Tibi Domine.

"En aquel tiempo: 
Hallábase Jesús junto al lago, de Genesaret, apretujado por la turba que oía la palabra de Dios, y vio dos barcas a la orilla del lago, cuyos pescadores habían bajado y lavaban las redes. 
Subiendo, pues a una de ellas, que era de Simón, le pidió la desviase un poco de la orilla. 
Y sentándose dentro, instruía a las turbas. 
Acabada la plática, dijo a Simón: 
Guía mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. 
Le replicó Simón: 
Maestro, toda la noche hemos estado fatigándonos, y nada hemos cogido; no obstante, fiado en tu palabra, echaré la red. 
Y habiéndolo hecho, recogieron tan gran cantidad de peces que la red se rompía. 
Por lo cual hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, de que viniesen a ayudarles. 
Vinieron luego, y llenaron con tantos peces las dos barcas, que poco faltó para que se hundiesen. 
Viendo esto Simón Pedro, se echó a los pies de Jesús, diciendo:
¡Apártate de mí, Señor, que soy un hombre pecador! 
y es que el asombro se había apoderado de él, como de todos los demás que con él estaban, en vista de la pesca que acababan de hacer. Lo mismo  sucedía a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo y compañeros de Simón. 
Entonces dijo Jesús a Simón: 
No temas; de hoy en adelante serás pescador de hombres.
Y ellos, sacando las barcas a tierra, dejaron todo y le siguieron".
* Laus Tibi Christe.

CREDO:

* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos. 
Dios de Dios: 
Luz de Luz: 
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas. 
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo. 
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado. 
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras. 
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre. 
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo. 
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas. 
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica. 
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados. 
Y espero la resurrección de los muertos. 
Y la vida + en el mundo venidero. 
Amén.

OFERTORIO:
Salmo 12,4-5.

Alumbra mis ojos, para que no duerma jamás en la muerte; no diga mi enemigo: He podido más que él!

SECRETA.

Oremos.
Aplácate, Señor, al recibir nuestras Ofrendas; y fuerza bondadoso nuestras rebeldes voluntades a que  vayan a ti. 

CONMEMORACION DE SAN LUÍS GONZAGA, CONFESOR:

Oremos.
Haznos ocupar nuestro lugar, oh Señor, en vuestro Banquete Celestial vestidos con el traje nupcial que la amorosa preparación y las constantes lágrimas del Bienaventurado Luis adornaron con preciosas perlas.
Por Nuestro Señor Jesucristo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

PREFACIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distin­ción.
De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines: los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

SANTO:

Santo, Santo, Santo. 
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas. 
Bendito el que viene en Nombre del Señor. 
Hosanna en las Alturas.

COMUNIÓN:
Salmo 17, 34.

EL Señor es mi firme apoyo, mi refugio y mi libertador; mi Dios y mi auxiliador.

POSCOMUNIÓN:

Oremos.
Purifíquennos, Señor, los Santos Misterios que acabamos de recibir y defiéndan­nos con su eficacia.

CONMEMORACION DE SAN LUÍS GONZAGA, CONFESOR 

Oremos.
Concede, oh Señor, que nosotros que hemos sido alimentados con el Alimento de los Ángeles también vivamos vidas angélicas, y, siguiendo el ejemplo de aquel a quien honramos hoy, que pasemos nuestros días en incesante acción de gracias.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

ULTIMO EVANGELIO:
Mt 22:29-40.
(Propio de la Conmemoración de San Luis Gonzaga, Confesor).

CONTINUACIÓN ✠ DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN MATEO:

* Gloria Tibi Domine.

"En aquel tiempo, Jesús respondió y dijo a los saduceos: 
«Estáis equivocados porque no conocéis las Escrituras ni el poder de Dios. 
Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en matrimonio, sino que serán como Ángeles de Dios en el Cielo. 
Pero en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que Dios os dijo: 
“Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”? 
Él no es Dios de muertos, sino de vivos». 
Y cuando la multitud oyó esto, se maravilló de su enseñanza. 
Pero los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron.
Y uno de ellos, doctor de la ley, para ponerlo a prueba, le preguntó: «Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? 
Jesús le dijo: 
«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente». 
Este es el primero y el más grande Mandamiento. 
Y el segundo es semejante: 
«Amarás a tu prójimo como a ti mismo». 
De estos dos Mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.

* Deo Gratias.

.........................+.........................

PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. 
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva. 
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. 
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre. 
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.

V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia. 
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. 
R/. Amén.

V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. 
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI COREDEMPTRIX.

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