MEDITACION DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE PARA EL LUNES DE LA INFRAOCTAVA DE CORPUS CHRISTI.


MEDITACION DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE PARA EL LUNES EN LA OCTAVA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.

Que a menudo es poco razonable dispensarse de la Comunión, y que ésta es remedio de todas las enfermedades de nuestra alma.

PUNTO I.

Una de las excusas que los tibios en el servicio de Dios más comúnmente aducen para abstenerse de comulgar, es que no están preparados. 
Pero esta excusa parece muy mal fundada, pues hay que entender que no se está preparado, o porque no se quiere hacerlo, o porque no se puede.
Si es porque no se quiere, es señal de que se tiene muy poco amor a Dios, que siente por nosotros tanta ternura, que nos da su propio Hijo para alimentar nuestras almas y para poner remedio, al mismo tiempo, a todas nuestras dolencias espirituales

¿Queréis, pues, dejar desfallecer vuestra alma, por falta de alimento, y queréis dejarla en el desorden, ya del pecado, ya de vuestras pasiones, que conducirán infaliblemente al pecado, por no serviros del Remedio que en poco tiempo podría apartar vuestra alma de toda corrupción?

PUNTO II.

Si se dice que no se está dispuesto a comulgar porque no se puede, hay que examinar si efectivamente es cierto que no se puede; pues es preciso probarse antes de comulgar, según el mandato de San Pablo, para que la Comunión no sea indigna. 

Y, sin duda, sólo el pecado mortal pone en la imposibilidad de comulgar, por mucho deseo que se tenga de hacerlo, y por muchas invitaciones que para ello se nos hagan; pues comulgar en tal estado sería cometer sacrilegio.

Pero, ¿sería posible que quisierais ennegrecer vuestra alma con tal pecado, vosotros, a quienes Dios ha concedido, y todavía concede a diario, tantas, tan singulares e importantes Gracias? 
Vuestro corazón, que Jesucristo se escogió para morada suya, y que debiera guiarse siempre por sus impulsos, ¿podría infligirle semejante injuria, como es apegarse culpablemente a las criaturas, haciendo inútil el fruto de su Pasión, y convertirse en enemigo de Dios y esclavo del demonio, cuyo poder sobre nosotros destruyó Jesucristo mediante tantas penas y sufrimientos

PUNTO III.

O tal vez digáis que no os creéis en disposición de comulgar porque vuestra alma está atribulada o porque tenéis tentaciones.
¿No sabéis que las tribulaciones y las tentaciones están muy lejos de ser indisposición para comulgar; antes, al contrario, cuanto más atribulado o
tentado se esté, más se debe acudir a la Comunión, que es Remedio seguro para suavizar vuestras tribulaciones y debilitar vuestras tentaciones?

Tal vez digáis, otras veces, que la razón por la que no comulgáis es que no podéis ocuparos en Dios, que os halláis en sequedad, o que vuestra mente sólo está llena de pensamientos perniciosos e inútiles; y que por esa razón no podéis ni prepararos para la comunión ni dar gracias después de comulgar.
Pedid a Jesucristo, residente en vosotros, que supla vuestra impotencia, y que realice una y otra cosa en vosotros y por vosotros. 
De ese modo quedará totalmente reparado lo que os falta, y Dios estará muy satisfecho de vosotros y de vuestras comuniones.
No escuchéis, pues, en lo sucesivo, lo que os sugiera vuestra imaginación para dispensaros de ella.

ORACION:

Oh Dios!, que bajo un 
Sa­cramento Admirable, nos dejaste el Memorial de tu Pasión; te pedimos, Señor, nos concedas celebrar de tal ma­nera los Sagrados Misterios de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos constantemente en nosotros el fruto de tu Re­dención. 
Que vives y reinas con Dios Padre, en la Unidad del Espíritu Santo, y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LAS APARICIONES DE LA SANTISIMA VIRGEN DE GUADALUPE.

LA SANTA MISA DOMINICAL.

MAGISTERIO E HISTORIA. Discurso del Santo Padre Pio VI ante el asesinato de S.M.C Luis XVI de Francia.