LA SANTA MISA DIARIA.
23 DE JULIO.
OCTAVA DE LA VIRGEN DEL CARMEN. FIESTA DE NUESTRA SEÑORA MADRE DE LA DIVINA GRACIA.
SANTORAL:
Viena, 1610, tiempos convulsos de las guerras de religión, los peligros, Martirios y despojos de los Religiosos de nuestra Orden.
Llegaron los Carmelitas a Viena, para fundar un convento.
El más Religioso entusiasta era el Venerable P. Domingo de Jesús María, del que habrá que dar una breve reseña antes:
Fue un Santo varón, nacido en Calatayud, España, el 16 de Mayo de 1559.
Había profesado en la Orden del Carmen de la Antigua Observancia, y luego de ser Ordenado Sacerdote pasó al Carmelo Descalzo.
Era un Religioso muy piadoso, que penetró las altas moradas de la oración y la contemplación.
Muy caritativo, se preocupó del drama de la prostitución, fundando casas para acoger a las arrepentidas.
Con dotes taumatúrgicas, se le conocen varios milagros en vida, así como trato frecuente con su Ángel de la Guarda, revelaciones Trinitarias y de algunos Santos.
Fue Prior de los Conventos de Toledo, Madrid, Valencia.
Gran predicador de la penitencia, la paz y la misericordia.
Fue Embajador de Felipe II en asuntos espinosos de la Corte.
En 1604 llegó a Roma, y fue persona de confianza del Papa Pablo V, amigo de Fray Luis de León y San Roberto Bellarmino y defensor de los fundadores San José de Calasanz y San Camilo de Lelis, y del legado del Beato Nicolás Factor.
Escribió obras espirituales y de piedad, así como su autobiografía, por mandato del Venerable Juan de Jesús María "el Calagurritano", su Confesor.
Fue impulsador de "Propaganda Fide" con Gregorio XV.
Fue Definidor General, y finalmente, 5º General de los Descalzos, entre 1617 y 1620.
En el Cónclave de 1623 fue Papable, aunque salió elegido Urbano VIII.
En 1620, luego del Generalato de la Orden, fue Legado Pontificio de Pablo V, ante el Emperador Fernando II.
Tuvo una visión en la que obtuvo la seguridad de la victoria de las tropas Católicas del Emperador contra el ejército hereje, en la gran y decisiva batalla de la Montaña Blanca, el 8 de Noviembre del mismo año. Tradicionalmente se le presenta a caballo entre las tropas Católicas arengando a los soldados con jaculatorias y bendiciones, pero en realidad su intervención fue únicamente orante.
Llevaba al cuello una pequeña tabla gótica de la Natividad de Cristo, a la cual los protestantes, en su odio por las imágenes, habían perforado los ojos de la Virgen, San José y los pastores.
A esta imagen profanada se encomendaba y luego de la victoria, la llevó triunfante a Roma, donde preside la bella iglesia de Santa María de la Victoria, atendida por los Carmelitas Descalzos, pero que no hay que confundir con la advocación mariana a que hoy hacemos referencia.
Luego de esta victoria Católica, el Padre Domingo ganó en fama y aprecio por el pueblo y los poderosos, aunque continuo viviendo una vida piadosa y callada en Cristo.
En 1629, Urbano VIII lo envió como Legado a Austria, donde murió el 16 de Febrero de 1630.
Fue declarado Venerable por San Pío X en 1907, pero su proceso de Canonización se detuvo luego de esto.
Y sigamos con Nuestra Señora de la Divina Gracia.
En 1610 el Padre Domingo buscaba una casa donde fundar definitivamente en la ciudad de Viena, pues estaban los Religiosos en una casa temporaria.
Halló una casa destartalada, pero que podía ser restaurada y convertida en Convento (¡cuán parecido a las fundaciones teresianas!).
Estando inspeccionándola halló un montón de escombros y siguió adelante.
De pronto, tuvo una inspiración y volvió a los escombros.
Se acercó y descubrió una sucia y desgarrada pintura de la Virgen María y se quedó pasmado.
La tomó con veneración, orando a la Virgen Santísima:
"Me apena, querida Madre, que alguien haya tratado tu imagen de tal terrible manera.
Te llevaré al Convento conmigo, te adecentaré y te daré el homenaje que tú con tanta razón mereces".
El Padre Domingo, más lleno de inspiración que de conocimientos artísticos, limpió la imagen, repintó los trozos dañados y colocó la imagen en su celda, comenzando a rendirle Culto.
Un día, luego de barrer la celda, vio que el lienzo tenía polvo y exclamó:
"Oh, lo siento mucho mi queridísima Madre!
Humildemente pido tu perdón por olvidarme de desempolvar tu pintura". Tomó un paño limpio y oró a la Santísima:
"Oh, la más Pura y Santa de las Vírgenes, nada en el mundo entero es digno de tocar tu Santa cara.
Querida Madre, yo sólo tengo este ordinario y viejo paño, y te ruego aceptes mi buena voluntad de quitar el polvo de tu imagen".
Y procedió a pasar el paño por el rostro de Nuestra Señora, cuando de repente, este se animó y sonrió al Padre Domingo.
Este se asustó, pensando fuera engaño demoníaco, y entonces, la Virgen se le apareció excatamente como en la imagen y le habló:
"No temas, hijo mío, que tu petición ha sido concedida - aludiendo a una petición personal que el Religioso le había hecho tiempo antes - tu plegaria será respondida y será como recompensa, por el amor que tienes a mi Hijo Jesús y hacia mí.
Ahora, Domingo, quiero que me pidas con toda confianza, que favor te gustaría que yo te concediera".
Y respondió el P. Domingo, de rodillas:
"Oh querida Madre, yo me ofrezco enteramente a ti y a tu querido Hijo Jesús, y solo deseo hacer lo que tú y Jesús pidan de mí. Señora, se que el alma de un bienhechor está sufriendo en el purgatorio.
¿Serías tan amable de liberar su alma de los fuegos del Purgatorio?".
"Domingo hijo mío - respondió María - yo liberaré esta alma del Purgatorio si tú haces muchos sacrificios y ofreces muchas Misas por su alma".
Y así fue, luego de un tiempo de Misas y sacrificios, Nuestra Señora se le apareció al Padre Domingo, acompañada del liberado del purgatorio, que le agradeció sus trabajos por liberarle del fuego.
La Santísima Virgen le dijo:
"Domingo, quiero que me pidas más gracias y bendiciones.
Yo soy la Madre de Dios y me deleito en auxiliar a mis hijos a obtener Gracias para su Salvación”.
Respondió el buen religioso:
"Querida Madre, habrías tú de ser tan amable como de escuchar compasivamente las oraciones de todos aquellos que honraran tu imagen y pidan por ella tu socorro?"
Y Nuestra Señora, solemnemente le reveló:
"Todos aquellos que pidan por mi protección y honren esta imagen con devoción, obtendrán una respuesta a sus plegarias y recibirán muchas gracias.
Más aún, prestaré especial atención a las plegarias que me son ofrecidas por la liberación de las almas del purgatorio".
El P. Domingo, deseando ponerla a la pública veneración, la llevó a Roma, poniéndola en el Oratorio de San Carlos Borromeo, junto a la iglesia de Santa María de la Scala.
Allí tomó el título de Nuestra Señora de la Gracia, por las grandes bendiciones y gracias que alcanzaban los devotos que la honraban.
En 1630, ya muerto el P. Domingo, Maximiliano de Baviera pidió a la Orden le cedieran la sagrada imagen que tan milagrosa era, para que fuera venerada en sus dominios, a lo que aceptó el General. Fray Anastasio de San Francisco, amigo y compañero del P. Domingo de Jesús María.
Fue el encargado de organizar y acompañar la imagen en la peregrinación. El 7 de agosto de 1631 Fray Anastasio juró y firmó un documento donde atestiguaba toda la historia contada por el P. Domingo. Maximiliano tuvo la imagen un tiempo, y luego la donó a los Carmelitas de Munich.
En el mismo 1631, el Emperador Austro-Húngaro Fernando II, recordando el origen vienés de la imagen y agradecido al P. Domingo por su intervención en la batalla de Praga, antes mencionada, reclamó la imagen, y los Carmelitas la cedieron, aunque con pena.
Fernando y la Emperatriz, Leonor de Mantua, la recibieron en su palacio con gran devoción y la tuvieron en su capilla privada, donde se le empezó a llamar "Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada".
A ella le encomendaron su vida personal y la de todo el Imperio, incluso el Emperador se hacía acompañar de la imagen en sus viajes, y en los momentos de grandes decisiones.
En 1637 murió el Emperador y Leonor entró de religiosa a las Carmelitas de Viena, llevando consigo la milagrosa imagen, que fue ubicada en el Altar mayor, volviendo a estar al Culto público, como querían la Santísima Virgen y el Venerable Domingo de Jesús María.
En 1655, luego de la muerte de la Emperatriz la imagen fue reclamada por los Carmelitas a las monjas, que la cedieron para que tuviera el Culto apropiado.
Los Religiosos la llevaron a su iglesia de San José y se dieron a la tarea de divulgar la promesa de María sobre su protección sobre las almas del purgatorio, devoción que entronca perfectamente con la devoción al Escapulario del Carmen, por otro lado. Archicofradía, visitas, novenas, procesiones y rogativas, extendieron la fama de la imagen.
Se fundó una cofradía y se hicieron muchísimas réplicas del original, siendo veneradas en conventos de la Orden e iglesias parroquiales.
En 1683 los turcos saquearon el monasterio e iglesia, pero la imagen pudo ser salvada.
Fue restaurada y en 1848 fue igualmente dañada por la revolución de Viena.
En 1901 los Carmelitas se trasladaron a Döbling, otro barrio de Viena, construyendo un nuevo Monasterio e iglesia, trasladando consigo a Nuestra Señora de la Gracia o de la Cabeza Inclinada, que aún recibe la veneración de los fieles.
La Fiesta del dia de hoy viene a ser el cierre de las honras dadas a Nuestra Señora en la Orden del Carmelo.
TEXTOS DE LA SANTA MISA.
INTROITO:
Sal 44,2.
V/. Alegrémonos todos en el Señor al celebrar la Festividad de este día en honor de Bienaventurada Virgen María, de cuya solemnidad se alegran los Angeles y alaban a una al Hijo de Dios.
R/. Entone mi corazón un bello cantico; ofrezco mi canto al Rey.
V/.Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
V/. Alegrémonos todos en el Señor al celebrar la Festividad de este día en honor de Bienaventurada Virgen María, de cuya solemnidad se alegran los Angeles y alaban a una al Hijo de Dios.
GLORIA:
* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo.
Solo Tú eres Señor.
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.
ORACION COLECTA:
Oremos.
Señor, por el misterioso designo de tu amor, has querido que la Virgen María fuese Madre del Autor de la Gracia y estuviese asociada a él en el misterio de la Redención humana; que ella nos alcance con profusión tus dones y nos conduzca hasta el puerto de la Salvación Eterna.
CONMEMORACION DE SAN APOLINAR, OBISPO Y MÁRTIR:
Oremos.
Oh Dios, recompensador de las almas fieles, concédenos que podamos obtener el perdón por las oraciones del Bienaventurado Apolinar, tu Mártir y Obispo, cuya Fiesta hoy celebramos.
CONMEMORACIÓN DE SAN LIBORIO, OBISPO Y CONFESOR:
Oremos.
Concédenos, te suplicamos, Dios todopoderoso, que la venerable Fiesta de Liborio, tu Bienaventurado Confesor y Obispo, aumente nuestra devoción y promueva Nuestra Salvación.
Por Jesucristo, tu Hijo Nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
EPISTOLA:
Eccli 24, 5 et 7, 9 -11. 30 -3.
LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURIA.
"He dado, como la vid, graciosos retoños y mis flores han dado frutos de gloria y de riqueza.
Yo soy la madre del amor puro, del temor, de la ciencia y de la santa esperanza.
En mí se halla toda la Gracia de la doctrina y de la verdad, toda la esperanza de la vida y de la virtud.
Venid a mí los que deseáis y hartaos de mis frutos, porque pensar en mí es más dulce que la miel y poseerme, más que el panal de miel.
Mi memoria vivirá de generación en generación. Los que me coman tendrán aún hambre, y quienes me beban tendrán aún sed.
El que me escucha no sufrirá decepción y los que obran por mí, no pecarán. Los que me dan a conocer, tendrán la Vida Eterna".
*Deo Gratias.
GRADUAL:
V/. Bendita y Venerable eres, Virgen María: que sin mancha de tu pudor, fuiste Madre del Salvador.
R/. Oh Virgen, Madre de Dios: aquel a quien todo el orbe no puede contener, se encerró hecho hombre en tus entrañas.
ALELUYA:
Aleluya. Aleluya.
V/.Por Ti, Madre de Dios, se nos fue dada la Vida perdida; por Ti que recibiste del Cielo la prole y engendraste para el mundo al Salvador.
Aleluya.
SECUENCIA:
Flor del Carmelo, viña florida,
esplendor del cielo, Virgen fecunda y singular.
Madre tierna, intacta de hombre,
muéstrate propicia con los carmelitas
¡Estrella del mar!
Raíz de Jesé que has germinado una Flor
[Jesús], permítenos estar siempre cerca de ti.
Lirio que creces entre las espinas,
consérvanos puros, a nosotros.
que somos tan débiles.
En las dudas danos consejos prudentes,
en las adversidades danos tu consuelo.
Tú que eres la armadura fuerte del que lucha,
cuando la guerra enfurece,
danos la defensa de tu Escapulario.
Dulce Madre, Virgen Purísima,
muéstrate propicia a los cristianos,
Estrella del Mar.
Puerta y llave del paraíso;
Madre, haz que alcancemos
el lugar donde estás coronada de gloria.
Amén. Aleluya.
EVANGELIO:
Lucas 11: 27-28.
CONTINÚACION DEL ✠ SANTO EVANGELIO SEGUN SAN LUCAS.
* Gloria Tibi Domine.
"En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, sucedió que una mujer entre la multitud alzó la voz y dijo:
"Bendito el seno que te dio a luz y el pecho que te alimentó".
Pero él dijo: "Bienaventurados más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan".
CREDO:
* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos.
Dios de Dios:
Luz de Luz:
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas.
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo.
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado.
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras.
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre.
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo.
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas.
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados.
Y espero la resurrección de los muertos.
Y la vida + en el mundo venidero.
OFERTORIO:
Jeremías 18:20.
Acuérdate , oh Virgen Madre, de interceder por nosotros ante Dios, para que aleje de nosotros su ira.
SECRETA:
Oremos.
Oh Señor, te suplicamos, haz estas Ofrendas, Sagradas; y por la intercesión eficacísima de la Santísima Madre de Dios, ayuden a nuestra Salvación.
Por el mismo Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios, y contigo vive y reina, en Unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
CONMEMORACION DE SAN APOLINAR, OBISPO Y MARTIR:
Oremos.
Oh Señor, mira benignamente estos Dones que traemos en Conmemoración de tu Bienaventurado Obispo y Mártir Apolinar y que ofrecemos por nuestras ofensas.
CONMEMORACIÓN DE SAN LIBORIO, OBISPO Y CONFESOR:
Oremos.
Que tus Santos, te suplicamos, oh Señor, nos llenen de alegría en todas partes: para que, mientras reflexionamos sobre sus méritos, podamos gozar de su ayuda.
Por Jesucristo, tu Hijo Nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
PREFACIO DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA:
V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
Es verdaderamente digno y justo, conveniente y saludable, que nosotros, siempre y en todo lugar, te demos gracias, oh Señor Santo, Padre Todopoderoso, Dios Eterno:
en la Conmemoración de la Santísima Siempre Virgen María, Te alabamos, bendecimos y exaltamos. Honrandola a Ella Que concibió a tu Unigénito por obra del Espíritu Santo y, conservando la gloria de la virginidad, dio a luz a la Luz Eterna, Jesucristo Nuestro Señor, para el mundo.
Por él, Vuestra Majestad alaban a los Ángeles, adoran a las Dominaciones y tiemblan las Potestades. Los Cielos, las Virtudes Celestiales y los Bienaventurados Serafines lo celebran con unánime júbilo.
Admita las nuestras con sus voces mientras suplicamos diciendo:
SANTO:
Santo, Santo, Santo.
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas.
Bendito el que viene en Nombre del Señor.
Hosanna en las Alturas.
COMUNION:
Oh la más noble Reina del mundo, Siempre Virgen María, Tú que diste a luz a Cristo Nuestro Señor, Salvador de todos los hombres, intercede por nuestra paz y nuestra Salvación.
POSTCOMUNION:
Oremos.
Señor, te suplicamos, que por la venerable Intercesión de tu Gloriosa Madre, la Siempre Virgen María, vengas en nuestro auxilio, para que nosotros, a quienes ella ya colmó de incesantes beneficios, librados de todo peligro, por su bondad nos haga vivir en armonía:
Tú que eres Dios, y vives y reinas con Dios Padre en Unidad con el Espíritu Santo por los siglos de los siglos, Amén.
CONMEMORACION DE SAN APOLINAR, OBISPO Y MÁRTIR.
Oremos.
Recibiendo tu Santo Sacramento, te suplicamos, oh Señor, que la protección eterna de San Apolinar nos sostenga; porque no dejas de mirar con benevolencia a aquellos a quienes has dado tales ayudas.
CONMEMORACIÓN DE SAN LIBORIO, OBISPO Y CONFESOR:
Oremos.
Concedenos, te suplicamos, Dios Todopoderoso, que al agradecerte los favores que hemos recibido, podamos, por la intercesión del Bienaventurado Liborio, tu Confesor y Obispo, obtener bendiciones aún mayores.
Por Jesucristo, tu Hijo Nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
ULTIMO EVANGELIO:
Lucas 22:24-30 .
(Propio de la Fiesta de San APOLINAR, Obispo y Martir)
CONTINUACIÓN ✠DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS:
*Gloria Tibi Domine.
"En aquel tiempo, surgió una disputa entre los Discípulos sobre quién de ellos era considerado el más importante.
Pero Jesús les dijo:
Los reyes de los gentiles se enseñorean de ellos, y los que ejercen autoridad sobre ellos son llamados benefactores.
Pero entre ustedes no será así.
Al contrario, el mayor entre vosotros sea el menor, y el jefe, el siervo. Porque ¿quién es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve?
¿No es acaso el que se sienta?
Pero yo estoy en medio de vosotros como aquel a quien servís.
Vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
Y yo os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino; y os sentaréis en tronos, juzgando a las doce tribus de Israel".
*Deo Gratias.
.........................+.........................
PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.
V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI COREDEMPTRIX.
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