LA SANTA MISA DOMINICAL.


05 DE JULIO 2026. VI DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTES.

CONSIDERACIONES LITURGICAS Y DOCTRINALES.

«EI Señor es la fortaleza de su pueblo.» 
Cántico magnifico de alegría y de varonil confianza, en que, una vez más, expresa el pueblo cristiano su confianza y su seguridad. 
El gradual, el aleluya y el ofertorio hacen eco a este hermoso cántico de entrada. La Epístola y el Evangelio ponen de nuevo ante nuestros ojos nuestra condición de bautizados: ¡Muertos al pecado por el bautismo, deberíamos vivir una vida nueva, en que no hubiese lugar alguno para el pecado; la vida de Cristo debe regular la nuestra y llevarla hacia Dios, sin ningún compromiso con la pasada esclavitud, de la que nos ha liberado.
Mas sería irrealizable esta exigencia de santidad, e imposible de sostener nuestra marcha hacia Dios, Si, él no viniera en nuestra ayuda para comunicarnos la fuerza necesaria. 
Entre todos los socorros sobrenaturales que se nos prodigan y cuya acción bienhechora canta la Misa de hoy, ocupa, el primer lugar, la Eucaristía.
La multiplicación de los panes, que la anunciaba, muestra el pan cotidiano de nuestra vida cristiana, el alimento sustancial que ha de sostener nuestras fuerzas para seguir a Cristo «sin desfallecer en el camino».
Después de invocar el auxilio del Altísimo en el Introito, y de haber pedido el aumento de la virtud de Religión en la Colecta, nos recuerdan la Epístola la dignidad de los que hemos sido bautizados. 
Cuantos hemos sido bautizados en Jesucristo, lo hemos sido con la representación de su muerte. 
Como si dijera: todos ustedes los que os gloriáis del nombre cristiano recibido en el Bautismo, reconoced que esta Gracia la debéis a la muerte de Jesucristo. 
El Bautismo nos ha constituido miembros de Jesucristo.
¿Puede darse mayor dignidad? 
Pero si somos miembros de Cristo hemos de vivir como vive Cristo, es decir, una vida Santa, una vida Pura, una vida Exenta de todo pecado. Para vivir unidos con Cristo, recordemos que la Eucaristía es el alimento de nuestras almas. 
No basta oída la Palabra Divina, es necesario comer el Pan del Cielo, que es Cristo. 
Esto sin duda quiere señalarnos la Iglesia al proponernos en el Evangelio el Milagro de la multiplicación de los panes. Después que Cristo, instruyó a los pueblos que le seguían les dio el alimento nutritivo del pan. 
Así nosotros, después de haber escuchado las palabras del Divino Maestro, acerquémonos al Banquete Eucarístico para que nuestras almas tengan virtud para practicar nuestros deberes de cristianos, de miembros de Jesucristo.

ORDENAMIENTO LITURGICO DE ESTE DOMINGO:

* Categoría Liturgica: "Semiduplex".
* Color: Color: Verde.

SOBRE LA SANTA MISA:

* Después de Tercia, Conmemoraciones: De San Antonio María Zacarías, Confesor, y del VII día de la Octava de San Pedro y San Pablo, Apóstoles.
* Gloria. 
* Credo.
* Prefacio: Trinidad

SOBRE EL BREVIARIO:

* Doxología: Per Annum.
* Tono del himno: Ordinario.
* Laudes: Conmemoraciones de Dan Antonio María Zacarías. Y del VII día de la Octava de San Pedro y San Pablo, Apostoles.
* Prima: Credo de Atanasio y Preces omitidos debido a la conmemoración de una doble fiesta.
* Vísperas: Segundas vísperas del Domingo VI después de Pentecostés. Conmemoraciones del día siguiente Octava de los Santos Pedro y Pablo Apóstoles, y de San Antonio, sin sufragio.
* Completas: Sin preces

TEXTOS DE LA SANTA MISA.

INTROITO:
Salmo 27, 8-9. 1.

V/. El Señor es la fortaleza de su pueblo; es un castillo de salvación para su ungido. Salva, Señor, a tu pueblo, y bendice a tu heredad, y rígelos siempre.
R/. A ti, Señor, clamo; no te hagas sordo a mis ruegos, Dios mío. 
No calles, no sea que me asemeje a los que bajan al sepulcro.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. 
R/. Amén.
V/. El Señor es la fortaleza de su pueblo; es un castillo de salvación para su ungido. Salva, Señor, a tu pueblo, y bendice a tu heredad, y rígelos siempre.

GLORIA:

* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. 
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros. 
Porque solo Tú eres Santo. 
Solo Tú eres Señor. 
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.

COLECTA:

Oremos.
Oh Dios Todopoderoso, a quien pertenece todo lo que es excelente: infunde en nuestros corazones el amor de tu Nombre, y aumenta en nosotros la virtud de la Religión; para que lo que hay de bueno en nosotros lo alimentéis y, con la práctica de la piedad, conservéis lo que habéis nutrido.

CONMEMORACION DE SAN ANTONIO MARÍA ZACARIAS, CONFESOR.

Oremos.
Concédenos , oh Señor Dios, aprender en el espíritu de Pablo el Apóstol ese conocimiento excelso de Jesucristo, por el cual San Antonio María, él mismo maravillosamente instruido, reunió en Tu Iglesia nuevas familias de clérigos y vírgenes.

CONMEMORACION DEL VII DIA DE LA OCTAVA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES.

Oremos.
Oh Dios que consagraste este día con el Martirio de tus Apóstoles Pedro y Pablo:
Concede a tu Iglesia que siga en todo las enseñanzas de aquellos, por quienes fue iniciada en la Religión.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios, y contigo vive y reina, en Unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA:
Romanos 6, 3-11.

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS.

"Hermanos: 
Todos los que hemos sido bautizados en Jesucristo, lo hemos sido en su muerte. Hemos quedado sepultados con él, por el bautismo que nos sumerge en su muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por el poder del Padre, también nosotros vivamos vida nueva. Porque si fuimos injertados en él por medio de la semejanza de su muerte, lo seremos también por la de su resurrección. Sabemos bien que nuestro hombre viejo ha sido crucificado con él, para que sea destruido el cuerpo de pecado, y no sirvamos ya más al pecado. Pues el que muere, se libera del pecado, Y si estamos muertos con Cristo, creemos que viviremos también con Cristo. Sabemos que Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere, ya no tiene la muerte dominio sobre él. Su muerte fue muerte al pecado, una vez para siempre; su vida es una vida para Dios. Así, vosotros, consideraos muertos al pecado, más vivos ya para Dios, en Jesucristo nuestro Señor".
*Deo Gratias.

GRADUAL:
Salmo 89, 13. 1.

V/. Vuelvete, Señor, un poco, y atiende a los ruegos de tus siervos.
R/. Tú has sido, Señor, nuestro refugio de generación en generación,

ALELUYA:
Salmo 30, 2-3.

Aleluya, Aleluya.
V/. En ti, Señor, busco amparo, no sea confundido para siempre. Líbrame por tu justicia, y sálvame; inclina a mí tu oído, corre a librarme. 
Aleluya.

EVANGELIO:
Marcos 8, 1-9.

LECTURA DEL SANTO + EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS.

* Gloria Tibi Domine.

"En aquel tiempo: 
Hallándose una inmensa turba en torno a Jesús y no teniendo qué comer, llamó a sus discípulos, y les dijo: Lástima me da esta multitud, porque tres días hace que me siguen, y no tienen qué comer, y si los envío a sus casas en ayunas, desfallecerán en el camino, pues algunos han venido de lejos. Respondiéronle sus discípulos: ¿Quién será capaz de procurarles pan abundante en esta soledad? Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Respondieron: Siete. Mandó entonces a la gente sentarse en el suelo, Y tomando los siete panes, dio gracias y los partió, y dio a sus discípulos para que los distribuyesen entre las gentes; y se los repartieron. Como tenían algunos pececillos, bendíjolos también, y mandó distribuírselos. Comieron hasta saciarse, y de las sobras se recogieron siete cestos, siendo los que habían comido como cuatro mil; y los despidió".
*Laus Tibi Christe.

CREDO:

* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos. 
Dios de Dios: 
Luz de Luz: 
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas. 
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo. 
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado. 
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras. 
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre. 
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo. 
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas. 
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica. 
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados. 
Y espero la resurrección de los muertos. 
Y la vida + en el mundo venidero. 

OFERTORIO:
Salm. 16.5-7.

Afianza mis pasos en tus sendas, para que no vacilen mis pies. 
Préstame atención y oye mis palabras; haz que brillen en mí tus Misericordias, pues salvas a los que esperan en ti, Señor.

SECRETA:

Oremos.
Muestrate, Señor, Propicio a nuestros ruegos, y acepta benigno estas Ofrendas de tu pueblo; y para que ningún anhelo sea fallido y ninguna oración desatendida, haz que consigamos eficazmente lo que con fe pedimos.

CONMEMORACION DE SAN ANTONIO MARÍA ZACARIAS, CONFESOR.

Oremos.
Que llevemos a la Mesa del Banquete Celestial, oh Señor, esa pureza de mente y cuerpo con la que San Antonio María fue tan maravillosamente imbuido y en la que sobresalió cuando ofreció estos Dones Sacrificiales.

CONMEMORACION DEL VII DIA DE LA OCTAVA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES.

Oremos.
Haz, oh Señor, que acompañe a estas Hostias, que ofrecemos para Consagrarlas en tu Honor, la oración de los Santos Apóstoles, y concédenos ser por ella purificados y protegidos.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

PREFACIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En Verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, Santo Padre, Omnipotente y Eterno Dios, que con tu Unigenito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu Gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción, De suerte, que confe­sando una Verdadera y Eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la Unidad en la esencia, y la igualdad en la Majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.

SANTO:

Santo, Santo, Santo. 
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas. 
Bendito el que viene en Nombre del Señor. 
Hosanna en las Alturas.

COMUNIÓN:
Salmo 26.6.

Rodeare tu Altar e inmolaré en tu Santo Templo víctimas de júbilo; cantaré y, entonaré un salmo al Señor.

POSCOMUNIÓN:

Oremos.
Ya que hemos sido colmados de tus Dones, haz, Señor, que quedemos limpios mediante su virtud y fortalecidos con su auxilio.

CONMEMORACION DE SAN ANTONIO MARÍA ZACARIAS, CONFESOR.

Oremos.
Que el Banquete Celestial en el que hemos sido alimentados, oh Señor Jesucristo, encienda nuestros corazones con ese fuego de Amor con el que San Antonio María llevó el estandarte de la Víctima Salvadora a la Victoria contra los enemigos de tu Iglesia.

CONMEMORACION DEL VII DIA DE LA OCTAVA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES.

Oremos.
Defiende, oh Señor, contra toda adversidad, por la intercesión de tus Apóstoles, a los que acabas de alimentar con el Manjar Celestial.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

ULTIMO EVANGELIO:
Marcos 10:15-21.
(Propio de la Fiesta de San Antonio María Zacarías, Confesor).

"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Discípulos: 
El que no reciba el Reino de Dios como un niño pequeño no entrará en él. 
Y rodeó con sus brazos a los niños, y poniendo las manos sobre ellos, comenzó a bendecirlos. 
Y mientras Jesús salía de viaje, un hombre que corría se arrodilló ante él y le preguntó: 
Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la Vida Eterna? 
Pero Jesús le dijo: 
¿Por qué me llamas bueno? 
Nadie es Bueno sino solo Dios. Conoces los Mandamientos: 
No cometerás adulterio. 
No matarás. 
No robarás. 
No darás falso testimonio. 
No defraudarás. 
Honra a tu padre y a tu madre. 
Él respondió: 
Maestro, todo esto lo he guardado desde niño. 
Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: 
Una cosa te falta:
Ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el Cielo; luego ven y sígueme.

*Deo Gratias.

.........................+.........................

PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. 
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva. 
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. 
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre. 
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.

V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia. 
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. 
R/. Amén.

V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. 
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

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