CATENA AUREA: FIESTA DE SAN LUIS REY DE FRANCIA.
CATENA AUREA: 25 DE AGOSTO.
FIESTA DE SAN LUIS, REY DE FRANCIA, CONFESOR.
"Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". (Mateo 22, 21).
EPISTOLA:
"La Sabiduría de Dios condujo por caminos seguros al justo, le mostró el reino de Dios, y le dio la ciencia de los Santos; le enriqueció en medio de las fatigas, y recompensó sus trabajos.
Cuando querían sorprenderle con sus fraudes, ella le asistió y le hizo rico.
Le guardó de los enemigos y le defendió de los seductores, y le hizo salir vencedor en la gran lucha, a fin de que conociese que de todas las cosas la más poderosa es la sabiduría.
No desamparó al justo vendido; antes le libró de los pecadores, y descendió con él a la mazmorra; ni le desamparó en las prisiones, sino que le dio el bastón del Reino, y el poder contra aquellos que le oprimían; convenció de mentirosos a los que le habían infamado, y le procuró una Gloria Eterna". Sabiduría X, 10-14.
EVANGELIO:
"En aquel tiempo:
Dijo Jesus a sus Discípulos:
“Un hombre de noble linaje se fué a un país lejano a tomar para sí posesión de un Reino y volver.
Llamó a diez de sus servidores y les entregó diez minas, diciéndoles:
“Negociad hasta que yo vuelva”.
Ahora bien, sus conciudadanos lo odiaban, y enviaron una embajada detrás de él diciendo:
“No queremos que ése reine sobre nosotros”.
Al retornar él, después de haber recibido el reinado, dijo que le llamasen a aquellos servidores a quienes había entregado el dinero, a fin de saber lo que había negociado cada uno.
Presentóse el primero y dijo:
“Señor, diez minas ha producido tu mina”.
Le dijo:
“Enhorabuena, buen servidor, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe potestad sobre diez ciudades”.
Y vino el segundo y dijo:
“Tu mina, Señor, ha producido cinco minas”.
A él también le dijo:
“Y tú sé gobernador de cinco ciudades”.
Mas el otro vino diciendo:
“Señor, aquí tienes tu mina, que tuve escondida en un pañuelo.
Pues te tenía miedo, porque tú eres un hombre duro; sacas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste”.
Replicóle:
“Por tu propia boca te condeno, siervo malvado.
¿Pensabas que soy hombre duro, que saco lo que no puse, y siego lo que no sembré?
Y entonces por que no diste el dinero mío al banco?
(Así al menos) a mi regreso lo hubiera yo recobrado con réditos”.
Y dijo a los que estaban allí:
“Quitadle la mina, y dádsela al que tiene diez”.
Dijéronle:
“Señor, tiene diez minas”.
“Os digo: a todo el que tiene, se le dará; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado".
Lucas XIX, 12-26.
CATENA AUREA:
EXPLICACIÓN DE LOS SANTOS PADRES.
San Agustín, ut sup.
O bien por diez minas significa la ley a causa del Decálogo, y los diez siervos son aquellos que estaban sometidos a la ley y a los que se anunció la gracia. Así debe entenderse que se les han concedido las diez minas para su uso, después que han entendido que la ley representaba al Evangelio, aunque encubierta por un velo.
San Cirilo.
Cuando vuelva Jesucristo después de recibido su reino, merecerán alabanzas los Ministerios de la Palabra, y tendrán suma complacencia en los honores Celestiales, porque multiplicaron el talento habiendo adquirido otros muchos.
Por esto añade:
"Llegó, pues, el primero y dijo:
Señor, tu mina ha ganado diez minas".
Beda.
El primer siervo es el orden de los doctores enviados al pueblo de la circuncisión, que recibió una mina para que fructificase, porque se le mandó predicase una sola Fe; pero esta mina produjo diez, porque su enseñanza asoció con ellos al pueblo que vivía bajo el yugo de la Ley.
Le dijo, pues:
"Está bien, siervo bueno:
Pues que en lo poco has sido fiel", etc. El siervo es fiel en lo poco, porque no adultera las palabras de Dios.
Todos los dones que recibimos en la vida presente son pocos en comparación con los de la otra vida.
San Agustín, De quaest. evang. 2,46.
Cuando dice que uno de aquellos que agenciaron bien las minas adquirió diez y el otro cinco, da a conocer que éstos son los que entran en el rebaño del Señor, porque ya conocen la ley en virtud de la gracia, por los diez mandamientos de la Ley, o porque el que la dictó escribió cinco libros.
A esto se refieren también las diez y las cinco ciudades que pone bajo sus órdenes, porque la variedad o diversidad de cada precepto o de cada libro multiplica su inteligencia, y reducida o convertida en un sentido, forman como una ciudad de los que viven de pensamientos eternos, porque una ciudad no es una reunión de animales cualesquiera, sino de racionales que viven unidos por una misma ley.
Que los siervos que dan cuenta de lo que han recibido sean alabados por el fruto que han hecho, significa que dan buena cuenta los que emplean bien lo que han recibido para aumentar las riquezas del Señor, por aquellos que creerán en El; pero los que no quieren obrar así, son retratados en aquel que guarda su mina en un lienzo.
Por esto dice:
"Y vino el tercero diciendo:
Señor, he aquí la mina que me entregaste, y que he guardado en un lienzo".
Hay algunos hombres que, haciendo alarde de su maldad, dicen:
Es suficiente que cada uno dé cuenta de lo que ha recibido.
¿Qué necesidad hay de predicar a otros y de ayudarles para tener que dar cuenta también de ellos?
Pues no tendrán excusa delante de Dios aquellos a quienes no se les halle anunciando la ley, ni tampoco aquéllos que no hayan obedecido al Evangelio después de haberle oído, puesto que por la criatura pudieron conocer al Creador. Por esto sigue:
"Porque tuve miedo de ti que eres hombre severo", etc.
Esto es tanto como segar donde no se ha sembrado; esto es considerar como reos de impiedad a aquéllos por quienes no ha sido anunciada la ley ni el Evangelio.
Por esto, queriendo evitar el peligro de la cuenta que habrán de dar, se abstienen del trabajo de predicar la divina palabra, y esto equivale a esconder la mina en un lienzo.
ORACION:
Oh Dios, que transportaste en este dia a tu Bienaventurado Confesor Luis de un Trono terrenal a la Gloria del Reino Celestial, por sus méritos e intercesión te suplicamos que nos hagas parte de la compañía del Rey de reyes, Jesucristo tu Hijo y Nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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