DEVOCIÓN A LA VIRGEN: MES DE AGOSTO DEDICADO AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA.
MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
DÍA 20
Reparar las ofensas al Inmaculado Corazón de María.
FRASE DEL DÍA:
"El amor verdadero no permanece indiferente cuando contempla ofendido a quien ama".
* (Inspirada en la espiritualidad reparadora y en el pensamiento de San Antonio María Claret).
MEDITACIÓN:
Amar al Inmaculado Corazón de María significa también reconocer con dolor cuánto es ofendido Dios por el pecado y cuánto hiere ese pecado al Corazón de nuestra Madre.
La reparación cristiana nace del amor: No pretende sustituir la satisfacción ofrecida por Jesucristo, sino unir nuestros pequeños actos de amor, penitencia y fidelidad a su Sacrificio Perfecto.
San Antonio María Claret ardía en deseos de reparar las ofensas hechas a Dios y de conducir las almas hacia una vida Santa.
Quien contempla el Corazón de María aprende también esta delicadeza espiritual.
Frente a la indiferencia, podemos ofrecer amor; frente a la blasfemia, alabanza; frente a la impureza, pureza; frente al egoísmo, caridad; frente al olvido de Dios, oración.
No necesitamos realizar obras extraordinarias.
Una dificultad aceptada con paciencia, una oración rezada con mayor atención, un deber cumplido fielmente o una pequeña renuncia pueden convertirse en actos de reparación cuando son ofrecidos por amor. Pidamos hoy la gracia de consolar al Corazón de Nuestra Madre viviendo con mayor fidelidad junto a Jesucristo.
* (Fuente de inspiración:
San Antonio María Claret, Autobiografía y escritos espirituales sobre el amor a Dios, la penitencia, el celo apostólico y la reparación).
ORACIÓN:
Inmaculado Corazón de María, deseo consolarte por tantas ofensas cometidas contra Dios y contra tu maternal amor.
Recibe mis oraciones, sacrificios y pequeñas renuncias, unidos al sacrificio perfecto de Jesucristo. Alcánzame la gracia de reparar, ante todo, mediante una vida más santa y fiel.
Que allí donde encuentre indiferencia yo ofrezca amor, donde encuentre pecado ofrezca penitencia y donde encuentre olvido de Dios procure darle Gloria. Amén.
✠ PROPÓSITO:
Hoy ofreceré voluntariamente una pequeña renuncia o sacrificio en reparación por las ofensas cometidas contra Dios y el Inmaculado Corazón de María.
JACULATORIA:
¡Dulce Corazón de María, sed la Salvación mía!
LETANÍAS DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA:
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial.
Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo.
Ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios.
Ten misericordia de nosotros.
Corazón Inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros.
Corazón de María, lleno de gracia.
Corazón de María, vaso del más puro amor.
Corazón de María, consagrado enteramente a Dios.
Corazón de María, preservado de toda mancha de pecado.
Corazón de María, obra maestra de la Gracia Divina.
Corazón de María, morada de la Santísima Trinidad.
Corazón de María, delicia del Padre celestial.
Corazón de María, Madre del Hijo de Dios.
Corazón de María, Esposa del Espíritu Santo.
Corazón de María, Santuario de la Gloria Divina.
Corazón de María, modelo perfecto de humildad.
Corazón de María, trono de la sabiduría.
Corazón de María, hoguera de caridad.
Corazón de María, espejo de pureza.
Corazón de María, ejemplo de obediencia.
Corazón de María, fortaleza de los cristianos.
Corazón de María, refugio de los pecadores.
Corazón de María, consuelo de los afligidos.
Corazón de María, salud de los enfermos.
Corazón de María, esperanza de los agonizantes.
Corazón de María, auxilio de los moribundos.
Corazón de María, alegría de todos los santos.
Corazón de María, camino seguro hacia el Corazón de Jesús.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Ten misericordia de nosotros.
V. Ruega por nosotros, Corazón Inmaculado de María.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oremos.
Oh Dios, que preparaste en el Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María una digna morada para tu Hijo, concédenos, por su poderosa intercesión, vivir siempre según tu Voluntad y llegar a gozar eternamente de tu Presencia.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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