DEVOCIÓN A LA VIRGEN: MES DE AGOSTO DEDICADO AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA.
MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
DÍA 24
Entregar nuestra inteligencia y voluntad al Corazón de María.
FRASE DEL DÍA:
"Quien se confía verdaderamente a María aprende a pensar según Dios y a querer aquello que Dios quiere".
* (Inspirada en el pensamiento de San Antonio María Claret.)
MEDITACIÓN:
Después de haber contemplado durante tantos días las virtudes del Inmaculado Corazón de María, llega el momento de preguntarnos qué estamos dispuestos a entregarle. Podemos comenzar por dos de los dones más grandes que Dios nos ha concedido:
Nuestra inteligencia y nuestra voluntad.
San Antonio María Claret buscó durante toda su vida conocer lo que Dios quería de él y, una vez descubierto, procuró realizarlo con generosidad.
En María encontró el modelo perfecto de esta disponibilidad.
Ella puso su inteligencia al servicio de la verdad y su voluntad enteramente en las manos de Dios.
Entregar nuestra inteligencia al Corazón de María significa pedirle que nos libre del error, de los juicios precipitados y de todo pensamiento contrario al Evangelio.
Entregarle nuestra voluntad significa permitir que nos enseñe a preferir la voluntad divina a nuestros caprichos y comodidades.
Esta entrega no destruye nuestra libertad: la purifica y la orienta hacia su verdadero fin.
Quien aprende a pensar y querer con María comienza también a vivir cada vez más profundamente unido a Jesucristo.
* (Fuente de inspiración:
San Antonio María Claret, Autobiografía y escritos espirituales sobre la búsqueda de la voluntad de Dios, la obediencia y la filiación mariana).
ORACIÓN:
Inmaculado Corazón de María, hoy pongo en tus manos mi inteligencia y mi voluntad.
Ilumina mis pensamientos para que busque siempre la verdad y purifica mis deseos para que quiera aquello que agrada a Dios.
Líbrame de la obstinación, del orgullo y de todo aquello que me impida reconocer la voluntad divina. Enséñame a repetir contigo, cada día de mi vida:
«Hágase en mí según tu palabra». Amén.
✠ PROPÓSITO:
Ante una decisión o dificultad de este día, procuraré preguntarme sinceramente no solamente
«¿qué quiero yo?», sino:
«¿qué quiere Dios de mí?»
JACULATORIA:
¡Dulce Corazón de María, sed la Salvación mía!
LETANÍAS DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA:
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial.
Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo.
Ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios.
Ten misericordia de nosotros.
Corazón Inmaculado de María.
R. Ruega por nosotros.
Corazón de María, lleno de gracia.
Corazón de María, vaso del más puro amor.
Corazón de María, consagrado enteramente a Dios.
Corazón de María, preservado de toda mancha de pecado.
Corazón de María, obra maestra de la Gracia Divina.
Corazón de María, morada de la Santísima Trinidad.
Corazón de María, delicia del Padre celestial.
Corazón de María, Madre del Hijo de Dios.
Corazón de María, Esposa del Espíritu Santo.
Corazón de María, Santuario de la Gloria Divina.
Corazón de María, modelo perfecto de humildad.
Corazón de María, trono de la sabiduría.
Corazón de María, hoguera de caridad.
Corazón de María, espejo de pureza.
Corazón de María, ejemplo de obediencia.
Corazón de María, fortaleza de los cristianos.
Corazón de María, refugio de los pecadores.
Corazón de María, consuelo de los afligidos.
Corazón de María, salud de los enfermos.
Corazón de María, esperanza de los agonizantes.
Corazón de María, auxilio de los moribundos.
Corazón de María, alegría de todos los santos.
Corazón de María, camino seguro hacia el Corazón de Jesús.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Ten misericordia de nosotros.
V. Ruega por nosotros, Corazón Inmaculado de María.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oremos.
Oh Dios, que preparaste en el Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María una digna morada para tu Hijo, concédenos, por su poderosa intercesión, vivir siempre según tu Voluntad y llegar a gozar eternamente de tu Presencia.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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