LA SANTA MISA DIARIA.
15 DE SEPTIEMBRE.
FIESTA DE LOS SIETE DOLORES DE NUESTRA SEÑORA.
SANTORAL:
María estaba en pie junto a la cruz en que Jesús pendía (Ev.) y una espada de dolor traspasó su alma, según lo tenía predicho Simeón (Or. Sec.) María “ve a su dulce Hijo desolado y en medio de mortales angustias, y recoge su último suspiro” (Sec.). La compasión que su maternal corazón siente junto a la cruz, le ha merecido la palma del martirio, sin la muerte” (Com.).
María nos engendró a la vida sobrenatural en el Calvario. Somos hijos de su dolor. Pues “no nos olvidemos de los gemidos de nuestra Madre”, antes procuremos ser fervientes devotos suyos y meditar a menudo sus dolores que la acompañaron toda su vida.
Esta fiesta la celebraban con gran pompa los Servitas ya en el siglo XVII y fue extendida por el Papa Pío VII en 1817 a toda la Iglesia, en memoria de los sufrimientos infligidos a la Iglesia y a su jefe visible por Napoleón I, y en acción de gracias a la Madre de Dios, cuya intercesión les había dado fin. El Evangelio de la misa nos recuerda el momento más doloroso de la vida de María, así como su inquebrantable firmeza.
ORDENAMIENTO LITURGICO DE LA FIESTA:
*Categoría Liturgica: "Dúplex" de Segunda Clase.
* Color: Blanco.
* Se permiten flores.
* Se puede tocar el órgano.
* Conmemoraciones: San Nicomedes, Mártir.
SOBRE LA SANTA MISA:
*Después de Tercia (solo en las Misas rezadas, Conmemoración de San Nicomedes).
* Se reza el Gloria.
* Se reza el Credo.
* Prefacio: De la Bienaventurada Virgen María.("Et te in Transfixione").
SOBRE EL BREVIARIO:
* Doxología: Siete Dolores.
* Tono del himno: Tiempo de Pasión.
* Maitines: Lección IX de San Nicomedes.
* Laudes: Conmemoración de San Nicomedes, Mártir.
* Prima: Verso = "Qui passus es".
* Vísperas: Segundas Vísperas de la Fiesta, conmemoración de los Santos Cornelio y Cipriano.
TEXTOS DE LA SANTA MISA:
INTROITO:
Juan 19, 25.
V/. Estaban junto a la Cruz de Jesús, su Madre, y la hermana de su Madre María de Cleofás y Salomé y María Magdalena.
R/. Mujer, ahí tienes a tu hijo ; dijo Jesús, y al discípulo: Ahí tienes a tu Madre.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
V/. Estaban junto a la Cruz de Jesús, su Madre, y la hermana de su Madre María de Cleofás y Salomé y María Magdalena.
GLORIA:
* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo.
Solo Tú eres Señor.
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.
COLECTA:
Oremos.
Oh Dios, en cuya Pasión fue traspasada de dolor el alma Dulcísima de la Gloriosa Virgen y Madre María, según se lo había profetizado ya Simeón; concédenos propicio, que cuantos venerando sus Dolores, hacemos memoria de ellos, consigamos el Feliz efecto de tu Sagrada Pasión.
Tú que vives y reinas con Dios Padre en la Unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.
CONMEMORACIÓN DE SAN NICOMEDES:
Oremos.
Protege, Señor, a tu pueblo, para que celebrando los preclaros méritos de tu Mártir San Nicomedes, cuente siempre con la ayuda de su Patrocinio para alcanzar Misericordia.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
EPISTOLA:
Judith 13, 17-20.
LECTURA DEL LIBRO DE JUDIT:
"¡Bendito seas, Dios nuestro, que has aniquilado el día de hoy a los enemigos de tu pueblo!»
«¡Bendita seas, hija del Dios Altísimo más que todas las mujeres de la tierra! Y Bendito sea Dios, el Señor, Creador del cielo y de la tierra, que ha engrandecido tu nombre, y tu alabanza no faltará en la boca de los hombres, que recordarán la fuerza de Dios eternamente, porque no vacilaste en exponer tu vida a causa de la humillación de nuestra raza, al hacer cesar nuestra ruina ante nuestro Dios.»
* Deo Gratias.
GRADUAL:
V/. Dolorosa y llorosa, oh Virgen María, estás al pie de la cruz del Señor Jesús tu Hijo, el Redentor.
R/. ¡Oh Virgen Madre de Dios!
Aquel a quien el mundo entero no puede contener, el Autor de la vida hecho hombre, sufre este suplicio de la cruz.
ALELUYA:
Aleluya. Aleluya.
V/. Estaba Santa María, Reina del Cielo y Señora del mundo, Dolorosa junto a la cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.
SECUENCIA:
1. Estaba la Madre Dolorosa
junto a la Cruz, lacrimosa,
mientras pendía el Hijo.
2. Cuya ánima gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.
3. ¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!
4. Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.
5. ¿Qué hombre no lloraría
si a la Madre de Cristo viera
en tanto suplicio?
6. ¿Quién no se entristecería a la Madre contemplando con su doliente Hijo?
7. Por los pecados de su gente vio a Jesús en los tormentos y doblegado por los azotes.
8. Vio a su Dulce Hijo
muriendo desolado
al entregar su espíritu.
9. Ea, Madre, fuente de amor, hazme sentir tu dolor, contigo quiero llorar.
10. Haz que mi corazón arda
en el amor de mi Dios
y en cumplir su voluntad.
11. Santa Madre, yo te ruego
que me traspases las llagas del Crucificado en el corazón.
12. De tu Hijo malherido
que por mí tanto sufrió
reparte conmigo las penas.
13. Déjame llorar contigo
condolerme por tu Hijo
mientras yo esté vivo.
14. Junto a la Cruz contigo estar y contigo asociarme
en el llanto es mi deseo.
15. Virgen de Vírgenes preclara no te amargues ya conmigo, déjame llorar contigo.
16. Que llore la muerte de Cristo, hazme socio de su pasión, que me quede con sus llagas.
17. Que me hieran sus llagas, que con la Cruz y la sangre de tu Hijo me embriague.
18. Para que no me queme en las llamas, defiéndeme tú, Virgen santa, en el día del juicio.
19. Cuando, Cristo, haya de irme, concédeme que tu Madre me guíe a la palma de la victoria
20. Cuando el cuerpo sea muerto, haz que al ánima sea dada del Paraíso la gloria. Amén. Aleluya.
EVANGELIO:
Juan 19, 25-27.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO + SEGÚN SAN JUAN:
* Gloria Tibi Domine.
"En aquel tiempo; Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María la Magdalena.
Viendo, pues, Jesús, a su Madre, y junto a ella al Discípulo Amado, dice a su Madre:
Mujer, he ahí a tu hijo.
Luego dice al Discípulo:
He ahí a tu Madre.
Y desde aquella hora la recibió el Discípulo en su casa".
*Laus Tibi Christe.
CREDO:
* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos.
Dios de Dios:
Luz de Luz:
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas.
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo.
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado.
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras.
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre.
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo.
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas.
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados.
Y espero la resurrección de los muertos.
Y la vida + en el mundo venidero.
OFERTORIO:
Salmo 108, 30-31.
Acuérdate, Virgen Madre de Dios, cuando te halles en presencia del Señor e intercede por nosotros, para que aparte su indignación.
SECRETA.
Oremos.
Te ofrecemos, Señor Nuestro Jesucristo, estas Hostias y oraciones, suplicándote humildemente que los que en nuestras oraciones recordamos la transfixión del Dulcísimo Espíritu de tu Santa Madre María, consigamos la recompensa de los Bienaventurados, por los Méritos de tu Muerte y por la Piadosísima y múltiple Intercesión de tu Madre y la de todos los Santos que al pie de la Cruz le acompañaron.
Que vives y reinas con Dios Padre, en la Unidad del Espíritu Santo, y eres Dios, por los siglos de los siglos. Amen.
CONMEMORACIÓN DE SAN NICOMEDES:
Oremos.
Recibe Propicio, Señor, los Dones ofrecidos, a fin de que la oración de San Nicomedes, tu Mártir, los haga dignos de tu Majestad.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.
PREFACIO DE LA VIRGEN MARÍA.
V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar demos gracias, Señor Santo, Padre Omnipotente, Dios, Eterno y alabarte y bendecirte y glorificarte en la Transfixión de la Bienaventurada siempre Virgen María que concibió a tu Unigénito Hijo por obra del Espíritu Santo y permaneciendo intacta la Gloria de su Virginidad dio al mundo la Luz Eterna, Jesucristo Nuestro Señor.
Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, tiemblan las Potestades, los Cielos y las Virtudes de los Cielos, y los Bienaventurados Serafines la celebran con igual júbilo. Te rogamos que con sus alabanzas recibas también las nuestras cuando te decimos con humilde confesión.
SANTO:
Santo, Santo, Santo.
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas.
Bendito el que viene en Nombre del Señor.
Hosanna en las Alturas.
COMUNIÓN:
Felices los sentidos de la Santísima Virgen María que sin morir merecieron la Palma del Martirio bajo la Cruz del Señor.
POSTCOMUNIÓN:
Oremos.
Haz, Señor, que los Sacramentos que acabamos de recibir celebrando devotamente la Transfixión de tu Madre la Virgen María, nos alcancen de tu Bondad todo linaje de Saludable Efectos.
Tú que vives y reinas con Dios Padre en la Unidad del Espíritu Santo y eres Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Conmemoración de San Nicomedes.
Oremos.
Que nos purifiquen, Señor, los Sacramentos que hemos recibido y por la intercesión de tu Mártir San Nicomedes, nos libren de todo mal.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
ÚLTIMO EVANGELIO:
Juan 1, 1-14.
COMIENZO + DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.
*Gloria Tibi Domine.
"En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
Este mismo estaba en el principio con Dios.
Todas las cosas fueron hechas por Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho:
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan.
Este hombre vino como testigo, para dar testimonio de la Luz, para que todos creyeran por medio de Él.
Él no era la Luz, sino que vino para dar testimonio de la Luz.
Esa era la Luz Verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
Él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron.
Pero a todos los que lo recibieron, les dio poder de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su Nombre, quienes no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Voluntad Dios.
(Aquí todos se arrodillan).
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; y nosotros vimos su Gloria, la Gloria del Unigénito del Padre, lleno de Gracia y de Verdad.
* Deo Gratias.
.........................+.........................
PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.
V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI COREDEMPTRIX.
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