LA SANTA MISA DOMINICAL.
13 DE SEPTIEMBRE 2026.
XVI DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS.
CONSIDERACIONES LITÚRGICAS Y DOCTRINALES.
Job es el tipo del hombre justo, a quien el diablo orgulloso quiere humillar, por ver si logra rebelarlo contra Dios.
Pero sucedió lo contrario de lo que él quería y esperaba, pues lejos de blasfemar contra el Altísimo, y de cocear rabiosamente contra el aguijón, besó sumiso y humilde la mano que le hería.
En Job tenemos todos los cristianos un modelo perfecto del hombre humilde y resignado a la divina voluntad y muy pronto ensalzado en premio de su humildad y rendimiento (Evangelio).
El orgullo es un vicio detestable y odiosísimo por el cual el hombre busca elevarse más alto de lo que en realidad es, contra el dictado de la misma razón.
Fúndase en error e ilusión, al revés de la humildad, que se cimenta en la verdad pura.
El hombre que la posee tiene de sí un concepto exacto.
El humilde se tiene por poca cosa, y se abaja hasta el suelo de su vileza, reconociendo que si algo hay en él, es puro don de Dios, por lo cual no se engríe con hacienda y arreos ajenos. El soberbio viene a ser como el hidrópico del Evangelio, que, repleto de malos humores, parece rebosar salud y fuerzas, cuando en realidad está enfermo y sólo merece lástima. Está inflado, e inflados de aire y de humo vano están también los soberbios:
Hinchazón que no es salud, sino peligrosa enfermedad.
La soberbia impide al hinchado la entrada en el Reino de los Cielos, cuya puerta se nos dice ser estrecha; por ella con dificultad caben los ricos cargados de vanidades y tesoros, como tampoco así los soberbios.
Así que, lejos de infatuarnos con un orgullo y loca vanidad, procuremos ser humildes, pues se pone esto como condición absoluta para entrar en el reino de los cielos:
"Si no os hiciereis como parvulitos, no entraréis en el reino de los cielos".
Dijo y repitió la boca de la Verdad misma.
Cierto que es muy grande la dignidad del cristiano, que somos muy ricos; pero todo lo debemos a la inmensa liberalidad de Cristo, el cual nos hizo grandes y ricos, haciéndose Él pobre y pequeñito.
Al Padre que en su Hijo Benditísimo nos dio todo lo mejor que tenía, sea la gloria en Jesucristo y en la Iglesia por siempre jamás (Epístola).
Cantémosle por ello un cántico nuevo (Aleluya), y que todas las naciones y reyes pregonen su gloria porque Dios ha establecido a su pueblo en la celestial Jerusalén (Gradual).
Al pueblo de los humildes que destina a su beatifica visión, y que será después el pueblo de los ensalzados, que en este mundo no tienen otra palabra en la boca sino aquélla del Salmista:
"No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu Nombre debe darse Gloria.
El Introito de la Misa está tomado del mismo Salmo que el Domingo precedente.
Nada hay más afectuoso que esta oración.
Ella debe ser familiar a todas las personas afligidas, y a las que padecen alguna violenta contrariedad.
La Epístola de la Misa nos recuerda aquel pasaje de San Pablo a los fieles de Éfeso, en donde el Apóstol siempre perseguido, siempre entre las cruces y los tormentos, exhorta a sus discípulos a que no se escandalicen y desanimen atendiendo a los males que sufre por ellos en las funciones de su Ministerio.
Las palabras del Apóstol deben también animarnos a permanecer firmes a las adversidades, las que, dice, han de constituir nuestra gloria. Ellas nos enseñan a vivir la vida de Cristo, a formarnos interiormente por Espíritu Santo conforme a la imagen de Nuestro Divino Salvador, viviendo de la Fe, fundados en la Caridad para que podamos comprender las sobre eminente Caridad de Cristo, y llenarnos de las ciencias de Dios.
Todo esto lo puede realizar Aquel a quien se lo de y que obra en nosotros por Cristo.
Él es quien en el Evangelio nos convida a las Bodas del Cielo, cuyo preludio admirable hallamos en el Sagrado Banquete de la Eucaristía.
ORDENAMIENTO LITURGICO DE ESTE DOMINGO:
* Categoría Liturgica: "Semidúplex:
* Color: Verde.
* Se permiten flores.
* Se puede tocar el órgano.
* Conmemoraciones: No hay Conmemoraciones.
SOBRE LA SANTA MISA:
* Después de Tercia, 2.ª Colecta: "A cunctis", 3.ª Colecta: Ad libitum, Missa pro populo.
* Se reza el Gloria.
* Se reza el Credo.
* Prefacio: De la Santísima Trinidad.
SOBRE EL BREVIARIO:
*Doxología: Per annum.
* Tono del himno: Ordinario.
* Laudes: Se añade el sufragio de los Santos.
* Prima: Verso = "Qui sedes ad dexteram Patris"; Credo de San Atanasio, Preces Dominicales.
* Vísperas: Segundas Vísperas del Domingo XVI después de Pentecostes. Conmemoración de la Exaltación de la Santa Cruz, sin sufragio.
TEXTOS DE LA SANTA MISA:
INTROITO:
Salmo 85, 3,5,1.
V/. Señor, ten misericordia de mí, pues todo el día clamo a ti; porque tú, Señor, eres suave y benigno, y de mucha misericordia con todos los que te invocan.
R/. Inclina, Señor, tu oído a mis ruegos, y escúchame, porque soy desvalido y pobre.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
R/.Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
V/. Señor, ten misericordia de mí, pues todo el día clamo a ti; porque tú, Señor, eres suave y benigno, y de mucha misericordia con todos los que te invocan.
GLORIA:
* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo.
Solo Tú eres Señor.
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.
COLECTA:
Oremos.
Te suplicamos, Señor, que nos prevenga siempre y acompañe tu gracia, y nos haga solícitos y constantes en la práctica de las buenas obras.
CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS SANTOS:
Oremos.
De todo peligro del alma y del cuerpo, defiéndenos, oh Señor, te suplicamos, y por la intercesión de la Bienaventurada y Gloriosa Siempre Virgen María, Madre de Dios, del Bienaventurado José, de tus Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, concédenos benignamente seguridad y paz para que, superadas todas las adversidades y errores, tu Iglesia te sirva en seguridad y libertad.
CONMEMORACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA:
Oremos.
Concéde a tus siervos, oh Señor Dios, te suplicamos, gozar de salud duradera de mente y cuerpo; Y por la intercesión de la Gloriosa y Bienaventurada María, Siempre Virgen, seamos librados de las penas presentes y participemos de la plenitud de la Felicidad Eterna.
Por Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Señor, que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
EPÍSTOLA.
Efesios 3,13-21.
LECCIÓN DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS:
"Hermanos:
Así pues, os pido que no os desaniméis ante lo que sufro por vosotros, pues redunda en gloria vuestra.
Por eso doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra, pidiéndole que os conceda, según la riqueza de su gloria, ser robustecidos por medio de su Espíritu en vuestro hombre interior; que Cristo habite por la fe en vuestros corazones; que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento; de modo que así, con todos los santos, logréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo, comprendiendo el amor de Cristo, que trasciende todo conocimiento. Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Dios.
Al que puede hacer mucho más sin comparación de lo que pedimos o concebimos, con ese poder que actúa entre nosotros; a él la Gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones de los siglos de los siglos. Amén".
* Deo Gratias.
GRADUAL.
Salmo 101,16-17.
V/. Los pueblos venerarán tu nombre ¡oh Señor!, y todos los reyes de la tierra, tu gloria.
R/. Porque el Señor reconstruirá Sión y allí será visto en su Majestad.
ALELUYA.
Salmo 97, 1.
Aleluya. Aleluya.
V/. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Aleluya.
EVANGELIO.
Lucas 14, 1-11.
CONTINUACIÓN DEL SANTO + EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS:
* Gloria Tibi Domine.
"En aquel tiempo:
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando. Había allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía, y tomando la palabra, dijo a los maestros de la ley y a los fariseos:
«¿Es lícito curar los sábados, o no?». Ellos se quedaron callados.
Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió. Y a ellos les dijo:
«¿A quién de vosotros se le cae al pozo el asno o el buey y no lo saca enseguida en día de sábado?».
Y no pudieron replicar a esto.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:
«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que os convidó a ti y al otro, y te diga:
“Cédele el puesto a este”.
Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:
“Amigo, sube más arriba”.
Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido».
* Laus Tibi Christe.
CREDO:
* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos.
Dios de Dios:
Luz de Luz:
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas.
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo.
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado.
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras.
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre.
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo.
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas.
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados.
Y espero la resurrección de los muertos.
Y la vida + en el mundo venidero.
OFERTORIO.
Salmo 39, 14-15.
Vuelve, Señor, a mí tus ojos para socorrerme; queden confusos y avergonzados los que buscan mi vida: Señor, vuelve a mí los ojos para socorrerme.
SECRETA.
Oremos.
Te rogamos, Señor, nos purifiques en virtud del presente sacrificio; y hagas, por tu misericordia, que merezcamos participar de él.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
CONMEMORACION DE TODOS LOS SANTOS:
Oremos.
Escúchanos, Dios, Salvación Nuestra, para que por el Poder de este Sacramento nos defiendas de todos los enemigos del alma y del cuerpo, y nos concedas la Gracia aquí y la Gloria en la Vida Eterna.
CONMEMORACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA:
Oremos.
Por tu Misericordia, Señor, y por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, que esta Oblación nos obtenga prosperidad y paz ahora y siempre.
Por Jesucristo, tu Hijo Nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
PREFACIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD.
V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Arcángeles, los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz.
SANTO:
Santo, Santo, Santo.
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas.
Bendito el que viene en Nombre del Señor.
Hosanna en las Alturas.
COMUNIÓN.
Salmo 70, 16-18.
Me acordaré, Señor, de sola tu justicia. Tú fuiste mi maestro, ¡oh Dios!, desde mi juventud; hasta la vejez y decrepitud no me desampares, Dios mío.
POSCOMUNIÓN.
Oremos.
Te rogamos, Señor, purifiques benigno nuestras almas y las renueves con los sacramentos celestiales, a fin de recibir para nuestros cuerpos asistencia al presente y en el futuro. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS SANTOS:
Oremos.
Que la Ofrenda de este Divino Sacramento nos limpie y proteja, oh Señor, te suplicamos, y por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, del Bienaventurado José, de tus Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, que nos purifique de todo pecado y nos libre de toda adversidad.
CONMEMORACION DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA:
Oremos.
Concédenos, Señor, que nosotros, que hemos participado de los Auxilios de la Salvación, seamos protegidos en todas partes por el Patrocinio de la Bienaventurada Virgen María, en cuyo Honor hemos ofrecido estos Dones de tu Majestad.
Por Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Señor, que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
ÚLTIMO EVANGELIO:
Juan 1, 1-14.
COMIENZO + DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.
*Gloria Tibi Domine.
"En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
Este mismo estaba en el principio con Dios.
Todas las cosas fueron hechas por Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho:
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan.
Este hombre vino como testigo, para dar testimonio de la Luz, para que todos creyeran por medio de Él.
Él no era la Luz, sino que vino para dar testimonio de la Luz.
Esa era la Luz Verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
Él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron.
Pero a todos los que lo recibieron, les dio poder de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su Nombre, quienes no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Voluntad Dios.
(Aquí todos se arrodillan).
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; y nosotros vimos su Gloria, la Gloria del Unigénito del Padre, lleno de Gracia y de Verdad.
* Deo Gratias.
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PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.
V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI COREDEMPTRIX.
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