LA SANTA MISA DOMINICAL.
11 DE OCTUBRE.
FIESTA DE LA MATERNIDAD DIVINA DE MARIA SANTISIMA.
SANTORAL:
La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primera Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental.
Originariamente la Fiesta remplazaba la costumbre pagana de las «strenae» (estrenas), cuyos ritos contrastaban con la Santidad de las celebraciones Cristianas.
El «Natale Sanctae Mariae» comenzó a celebrarse en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto con la Dedicación de una de las primeras iglesias marianas de Roma, esto es, Santa María Antigua en el Foro Romano.
En el año 1931, en el decimoquinto centenario de la Definición Dogmática del Concilio de Éfeso (431), Pío XI decretó que se celebrase como Fiesta de la Maternidad Divina el 11 de Octubre.
La Fiesta «está destinada a celebrar la parte que tuvo María en el Misterio de la Salvación y a exaltar la singular Dignidad de que goza la Madre Santa, por la cual merecimos recibir al Autor de la Vida.
La Divina Maternidad es el título más Glorioso de María:
"Madre de Dios".
De ahí dimana toda su grandeza y todo su poder.
Es el Dogma que proclamó el Concilio de Efeso, en 431, contra la herejía de Nestorio.
Para conmemorar su XV Centenario, Pío XI extendió esta Fiesta a la Iglesia Universal.
Al honrarla con ese título dulcisimo, recordemos que también es Madre Nuestra, y nos sentiremos felices al echarnos confiados en sus brazos maternales.
Es una fiesta a propósito para rehabilitar en el mundo la maternidad, tan ultrajada.
Por eso en algunas partes, de la Argentina se celebra este día "el día de la Madre".
*Se hace la Conmemoracion del XX Domingo después de Pentecostes.
ORDENAMIENTO LITURGICO DE LA FIESTA:
* Categoría Liturgica: "Dúplex" de Segunda Clase.
* Color: Blanco.
* Se permiten flores.
* Se puede tocar el órgano.
* Conmemoraciones: Vigésimo Domingo después de Pentecostés.
SOBRE LA SANTA MISA:
* Después de Tercia, 2.ª Colecta: Conmemoración del Domingo XX después de Pentecostes.
Último Evangelio del Domingo XX después de Pentecostes, Misa pro populo.
* Se reza el Gloria.
* Se reza el Credo.
* Prefacio: De la Bienaventurada Virgen María.("Et te in Festivitate")
SOBRE EL BREVIARIO:
* Doxología: Encarnación.
* Tono del himno: Bienaventurada Virgen María.
* Maitines: Lección IX del Domingo.
* Laudes: Conmemoración del Domingo XX después de Pentecostes.
* Prima: Verso = "Qui natus es de Maria Virgine".
* Vísperas: Segundas Vísperas de la Fiesta, conmemoración del Domingo XX después de Pentecostes.
TEXTOS DE LA SANTA MISA:
INTROITO:
Isaías 7,14. Sal 97, 1.
V/. He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, cuyo nombre será Emmanuel.
R/.Cantad al Señor un cantico nuevo, porque ha obrado maravillas.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
V/. He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, cuyo nombre será Emmanuel.
GLORIA:
* A Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos.
Te bendecimos.
Te adoramos.
Te glorificamos.
Te damos gracias por tu Inmensa Gloria.
Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Jesucristo, Hijo Unigenito.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, recibe nuestras suplicas.
Tu que estás sentado a la Diestra del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo.
Solo Tú eres Señor.
Solo Altísimo, Jesucristo.
Con el Espíritu Santo ✠ en la Gloria de Dios Padre. Amén.
COLECTA:
Oremos.
Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase carne de las entrañas de la Bienaventurada Virgen Maria, anunciándolo el Ángel; concede a nuestras suplicas que los que la creemos Verdadera Madre de Dios, seamos ayudados por su intercesión poderosa para contigo.
CONMEMORACION DEL DOMINGO XX DESPUES DE PENTECOSTÉS:
Oremos.
Conceded, Señor, os suplicamos, a vuestros fieles el perdón y la paz, para que juntamente se purifiquen de todo pecado y os sirvan con seguridad y confianza.
Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
EPÍSTOLA:
Eclo 24, 23-31.
LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA.
"Yo como la vid brote pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del amor hermoso y del temor y de la ciencia y de la santa esperanza.
En mí esta toda la gracia del camino y de la verdad, en mí toda esperanza de vida y de virtud.
Venid a mí todos los que os halláis presos de mi amor y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel mi herencia.
Se hará memoria de mí en toda la serie de los siglos.
Los que de mí comen, tienen siempre hambre de mí y tiene siempre sed los que de mí beben.
El que me escucha, jamás tendrá de que avergonzarse; y aquellos que se guían por mí, no pecaran.
Los que me esclarecen obtendrán la vida eterna".
* Deo Gratias.
GRADUAL:
Isaias 11, 1-2.
V/. Saldrá un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz se elevara una flor.
R/. Y reposara sobre él el Espíritu del Señor.
ALELUYA:
Aleluya, aleluya.
V/. Virgen Madre de Dios; el que no cabe en todo el orbe, se encerró hecho Niño en tus entrañas.
Aleluya.
EVANGELIO:
Lc. 2, 42-51.
LECTURA DEL SANTO + EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS.
* Gloria Tibi Domine.
"Cuando ya se volvían, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen.
Antes bien persuadidos de que venía con alguno de los de su comitiva, anduvieron la jornada entera, buscándole entre los parientes y los conocidos.
Más como no le hallasen, retornaron a Jerusalén en busca suya.
Y al cabo de tres días le hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores, que ora los escuchaba, ora les preguntaba.
Y cuantos le oían se quedaban pasmados de su sabiduría y de sus respuestas, Al verle, pues, sus padres, quedaron maravillados.
Y su madre le dijo:
Hijo ¿por qué has hecho esto con nosotros? Mira como tu padre y yo llenos de aflicción te hemos andado buscando.
Y él les respondió:
¿Cómo es que me buscabais?
¿No sabíais que yo debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi Padre?
Más ellos no comprendieron el sentido de su respuesta.
En seguida se fue con ellos y vino a Nazaret, y les estaba sujeto.
Y su Madre conservaba todas estas cosas en su corazón.
Jesús entretanto crecía en sabiduría, en edad y en Gracia delante de Dios y de los hombres.
* Laus Tibi Christe.
CREDO:
* En un Solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y de todo lo visible y lo invisible.
Y en un Solo Señor Jesucristo, Hijo Unigenito de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos.
Dios de Dios:
Luz de Luz:
Dios Verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas.
Quien, por nosotros los hombres, y por Nuestra Salvación, descendió del Cielo.
Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de Santa María la Virgen:
Y se hizo hombre. (Genuflexión).
Fue crucificado también por nosotros, bajo de Poncio Pilato padeció y fue sepultado.
Y que resucitó al tercer día según las Escrituras.
Y subió al cielo y está sentado a la Diestra del Padre.
Y de nuevo vendrá con Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y su Reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo.
Quien, junto con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y Gloria: Quien habló por los Profetas.
Y en la Iglesia, una, Santa, Católica y Apostólica.
Confieso un solo Bautismo para la remisión de los pecados.
Y espero la resurrección de los muertos.
Y la vida + en el mundo venidero.
OFERTORIO:
Mt 1, 18.
Estando desposada su madre Maria con José, se halló que había concebido en su seno del Espíritu Santo.
SECRETA
Oremos.
Haz, Señor, que nos aprovecha esta Oblación para que, por tu Gracia y por la intercesión de la Bienaventurada Siempre Virgen María, logremos la dicha y la paz, así en esta vida como en la otra.
CONMEMORACION DEL DOMINGO XX DESPUES DE PENTECOSTÉS:
Oremos.
Os rogamos, Señor, nos sirvan estos Misterios de Celestial medicina y purifiquen de vicios nuestro corazón. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PREFACIO:
V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
Verdaderamente es digno y justo, es nuestro deber y nuestra Salvación el darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, Padre Santo, Omnipotente y Eterno Dios: Y que en la Festividad de la Bienaventurada Siempre Virgen María, te alabemos, bendigamos y aclamemos.
Ella después de haber concebido a tu Unico Hijo por obra y Gracia del Espíritu Santo y conservando siempre la Gloria de la Virginidad, dio a luz al que es la Luz Eterna, Jesucristo, Nuestro Señor.
Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, las Potestades la temen, los Cielos y las Virtudes Celestiales y el Ejército Bienaventurado de los Serafines unidos en la misma alegría la celebran.
Con ellos te pedimos también quieras admitir nuestras voces que en suplicante alabanza dicen:
SANTO:
Santo, Santo, Santo.
Es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el Cielo y la tierra de tu Gloria.
Hosanna en las alturas.
Bendito el que viene en Nombre del Señor.
Hosanna en las Alturas.
COMUNIÓN:
Bienaventuradas fueron las entrañas de la Virgen Maria, que llevaron al Hijo del Eterno Padre.
POSCOMUNIÓN:
Oremos
Está Comunión, Señor, nos purifique de todo pecado; y por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, nos haga partícipes del Premio Celestial. Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que siendo Dios vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
CONMEMORACION DEL DOMINGO XX DESPUES DE PENTECOSTÉS:
Oremos.
A fin de hacernos dignos de Vuestros Sagrados Misterios, haced, Señor, que sigamos siempre vuestra Ley. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
ULTIMO EVANGELIO:
Juan 4, 46-36.
* (Propio del Domingo XX después de Pentecostes).
LECTURA DEL SANTO + EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN:
* Gloria Tibi Domine.
"En aquel tiempo, fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino.
Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún.
Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
«Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
«Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la Palabra de Jesús y se puso en camino.
Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía.
Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría.
Y le contestaron:
«Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho:
«Tu hijo vive».
Y creyó él con toda su familia".
* Deo Gratias.
.........................+.........................
PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.
V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. R/. Amén.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI COREDEMPTRIX.
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