SERMON PARA EL DOMINGO XIX DESPUÉS DE PENTECOSTÉS. R.P.L.C.
SERMON PARA EL DOMINGO XIX DESPUES DE PENTECOSTÉS.
EVANGELIO:
"Tomando Jesús de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo:
« El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.
Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.
Envió todavía otros siervos, con este encargo:
Decid a los invitados:
"Mirad, mí banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda."
Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron.
Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su Ciudad.
Entonces dice a sus siervos:
"La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos.
Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda."
Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas
se llenó de comensales.
«Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice:
"Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?"
El se quedó callado.
Entonces el rey dijo a los sirvientes:
"Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes."
Porque muchos son llamados,
mas pocos escogidos».
(Mt 22, 1-14)
PARÁBOLA DEL CONVITE REGIO.
Ésta es la Parábola del Llamamiento Divino la cual tiene dos versiones diferentes en el Evangelio; y las dos se predican:
La otra, de San Lucas 1, el Domingo segundo después de Pentecostés. Predicen el suceso más grande que ha habido en la Historia para las naciones y para cada individuo en particular.
"Escudriñad las Escrituras".
dice la Escritura rnisrna; el mismo Jesucristo, más de una vez.
Cuando escribí los "Comentarios al Evangelio "3 (o lo que sean), yo creí haber puesto allí todo lo que sabía del Evangelio:
Todo lo que yo podía saber.
Sin embargo, leyéndolos de nuevo ahora, encuentro cosas nuevas.
"Escrutad las Escrituras."
Conozco ahora la solución de las dos versiones distintas desta Parábola.
Primeramente, las dos versiones son de Jesucristo.
Es absolutamente imposible que San Lucas haya tomado la Parábola que está en Mateo y la haya modificado al gusto griego o romano.
Cristo la modificó.
Tanto San Pablo, como San Lucas, su "meturgemán", eran incapaces, no digo de modificar una Parábola de Cristo, pero aun de cambiarle una sola palabra.
Esto es una cosa hoy día científicamente cierta; es decir, una cosa demostrada.
Tal era la condición de los recitadores de estilo oral.
Lo que descubrí ahora es por qué Cristo modificó la Parábola.
Lo sabía hipotéticamente, pero en el Evangelio está la prueba.
Llamemos "la forma feroz" a la Parábola tal como está en Mateo; y "la forma fina", tal corno está en Lucas:
La forma feroz la predicó Cristo en el Templo, a los fariseos y Príncipes; junto con otras dos que tienen absolutamente la misma idea y la misma arnenaza; a saber:
"El Reino va a ser retirado de vosotros porque habéis rechazado la invitación del Rey"
Mas en esta parte está además la mención del asesinato de los Profetas y el prenuncio del incendio de Salem.
La forma fina de Lucas está dicha en una comida, después que Cristo curó al hidrópico, a gentes de buena voluntad, que no eran responsables de la ruina de Israel después que uno dellos exclamó ingenuamente: "¡Dichoso aquél que coma en el Reino de Dios!"
Y Cristo respondió:
Sí, pero hay que estar atentos a la invitación de Dios; porque muchos, enredados en sus negocios terrenos, la desoyen; y ningunos déstos entrará al Convite del Reino de los Cielos."
Es la Parábola del Llamamiento de Dios, he dicho.
Llamamiento ¿a quién?
Primero, al Reino de Israel, y después a cada alma en particular:
El primer llamamiento se vuelve figura y símbolo del segundo.
En la Parábola de Lucas, el segundo está puesto por delante y el primero, solamente indicado.
En la de Mateo, al contrario:
Ella se refiere primordial y claramente al desastre de la Casa de Israel por haber rechazado al Mesías; profetizando claramente la
destrucción de Jerusalén; y después Mateo añade un apéndice, otra pequeña Parábola, que no está en Lucas; la del invitado que no tenía
la túnica nupcial -y es arrojado fuera.
La túnica nupcial es la Gracia Santificante, y el ser arrojado fuera es simplemente el Infierno.
"Las tinieblas de allá fuera", en el lenguaje de Cristo, designa siempre el Infierno.
La Parábola de Mateo parece feroz y la de Lucas parece mansa; pero en el fondo dicen las dos lo mismo.
Lucas no dice:
"Atado de pies y manos, etc.", pero dice:
"En verdad os digo que ninguno de los primeros invitados gustará de mi convite."
El convite es la Vida Eterna; no entrar en ese convite es el Infierno.
Esta Parábola contiene en síntesis el drama de Cristo y la tragedia de los judíos; de Cristo, que está haciendo lo indecible para evitar la tragedia; y los judíos, que la están precipitando.
Es probablemente en su última estadía en Jerusalén, antes de la Pasión; no en Perea, como dice el crítico Johann Perk, y puse yo en mi libro, fiándome dél.
Los judíos ya están decididos a dar muerte a Cristo; Cristo hace lo indecible por meterles en la cabeza que van a traer sobre sus cabezas lo mismísimo que tratan de rehuir matándolo a Él:
Es decir, la ruina del Estado de Israel.
En otra ocasión he mostrado la punta aguda desta tragedia:
Cómo los judíos fatalmente tenían que matar a Cristo si no lo aceptaban como Hijo de Dios.
Y no lo aceptaron.
(Cuando digo "los judíos" quiero decir "la minoría que de hecho gobernaba a los judíos" fraudulentamente).
Quiero hacer otra reflexión más general, quizás más interesante.
Cristo se encuentra con esta situación:
Lo General está podrido.
Cristo es el Particular, el Singular, el Excepcional.
¿Qué hace el Particular cuando lo General está podrido?
Cristo hace lo siguiente:
Primero, se resigna a ser perseguido; segundo, convierte a cuantos individuos separados puede; tercero, funda una nueva sociedad sana; cuarto, predice la ruina de lo General podrido.
¿Qué es lo General?
Lo General es toda esta maquinaria de la Sociedad, las leyes, las costumbres, las normas, las instituciones, "las
altas autoridades eclesiásticas, civiles y militares", como dicen los diarios.
Todas estas cosas deben ser respetadas siempre; también
pueden pudrirse, es decir, albergar dentro de sí el error o la iniquidad.
El Singular es el hombre que tiene personalidad propia; que respeta todas estas cosas pero está en cierto modo por encima dellas.
Porque los Singulares son los que las crean y los que deben dirigirlas:
Ellos son los Creadores, los Reformadores, los Conservadores,
los Restauradores.
En una sociedad sana, los Singulares son los que dirigen, y dirigiendo, conservan.
No es necesario que sean el Rey o el Hijo del Rey, como en la Parábola:
Basta que sea un hombre sabio que está al lado del Rey y al cual el Rey hace caso; como el Consejo Real de Castilla en el Gran Siglo Español; y en general, en toda Europa en tiempo de la Monarquía Cristiana.
Los antiguos decían: "Intellegentis est ordinare, intellegentis est gubernare."
El inteligente es el que sabe ordenar, el inteligente es el que debe gobernar.
O sea, el que ve es el que tiene que guiar:
Un ciego no sirve para tener el timón; en todo caso servirá para fogonero, no para timonel.
Y eso pasa en una sociedad sana, o bien ordenada; o "jerarquizada".
¿Qué pasa cuando lo General se pudre?
El Singular, o sea, el hombre que podía dar el remedio, es puesto al margen de la sociedad; y si no pueden acallado, lo matan.
Es el caso de Cristo:
Cristo los acusa de haber matado los Profetas.
A un amigo mío le adujeron el proverbio español:
"En tierra de ciegos, el tuerto es Rey", y él respondió:
"¿Sí? ¡En tierra de ciegos, al tuerto lo matan!"
Cuando lo General está podrido, entonces no hay nada que conservar, y no sirven los conservadores; nada que restaurar, y no sirven los restauradores; no hay nada que reformar, y no sirven los reformadores:
Hay que crear.
¿Cómo se crea?
Se crea convirtiendo a muchos a la Verdad; entonces esos muchos echan la base de una sociedad nueva; y lo podrido se va adonde tiene que ir.
Cristo había puesto ya los fundamentos de su Iglesia por debajo de la Sinagoga podrida, había nombrado jefe a San Pedro, había adoctrinado a sus Discípulos.
Ésta es su última lucha; sabía perfectamente lo que hacía; sabía que iba a la muerte para fundar la Iglesia:
"Porque si el grano de trigo no muere, no da fruto; pero si cae en la tierra y muere, da mucho fruto".
Esta Parábola de Cristo predice el suceso más importante que ha sucedido en la Historia del mundo:
El rechazo de los judíos del
Reino de Dios (aunque no sea definitivo) y la entrada de los gentiles (de nosotros) en el dicho Reino, hasta que llegue el tiempo del Juicio de las Naciones.
R. P. Leonardo Castellani. Domingueras Prédicas (1961).
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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