LA SANTA MISA DIARIA.


18 DE FEBRERO 2026.
MIÉRCOLES DE CENIZA:

COMIENZO DEL SAGRADO TIEMPO DE CUARESMA.

ESTACIÓN EN SANTA SABINA.

INSTRUCCIONES LITURGICAS PARA EL SANTO TIEMPO DE CUARESMA.

La Liturgia de este día es doble: imposición de la ceniza y Sacrificio Eucarístico. 
Tenemos ahí el vestigio de una antigua ceremonia. 
La ceniza se imponía en la iglesia de la Colecta o reunión, es decir, la de Santa Anastasia; el Sacrificio se celebraba en la iglesia de la Estación, la de Santa Sabina, que se alzaba en el Aventino, Llevando la ceniza sobre sus cabezas, el Papa y los Cristianos de Roma iban desde Santa Anastasia hasta Santa Sabina, con los pies descalzos, implorando misericordia, para empezar los ejercicios de la Milicia Cristiana con el santo ayuno de la Cuaresma y para luchar contra los espíritus del mal con las armas de la abstinencia. 

BENDICIÓN DE LAS CENIZAS. 

Es un resto de la penitencia pública a que se sometía a los pecadores en los primeros siglos. 
Antes de ser apartado de los fieles, el pecador era salpicado con ceniza, símbolo de penitencia, y vestido con el humilde hábito penitencial. 
Al suprimirse el uso de la penitencia pública, alrededor del año 1000, la ceremonia se extendió a todos los Cristianos. 
Todo Cristiano fervoroso debe presentarse con humildad y espíritu de penitencia a recibir la ceniza y a escuchar las graves palabras que pronuncia el sacerdote al imponerla: «Acuérdate, hombre, que eres polvo y al polvo has de volver». 

Los textos de la Misa están inspirados todos en esta idea de la penitencia. 
Dios es siempre Misericordioso para con todos los que se convierten a Él. (Introito); pero importa rasgar los corazones más que los vestidos (Epístola). El que ayune generosamente, no por agradar a los hombres (Evangelio); el que reciba con la debida piedad las venerables solemnidades del ayuno (Oración), ese podrá cantar: «Te exaltaré, Señor, porque me recibiste y no alegraste a mis enemigos sobre mí. Clamé a Ti y me sanaste» (Ofertorio).

1º - BENDICIÓN DE LA CENIZA. (1)

Antes de la Misa Conventual o Parroquial se bendice la ceniza, sacada de los ramos benditos del año anterior. 
Los Ministros del Altar usan Ornamentos morados, cual corresponde a ese rito penitencial. 
Tanto los textos como el canto que los acompaña son una exhortación a la compunción del corazón y a la penitencia y enmienda de la mala vida pasada. 
Asistamos con devoción y santa tristeza a esta ceremonia venerable que nos introduce en el ayuno de la Sagrada Cuaresma, y al llegarnos el turno para recibir la ceniza bendita, inclinemos humildemente la cabeza, y acatemos con resignada sumisión la sentencia de muerte que, en nombre del Creador, nos dicta a cada uno hoy la Santa Iglesia.

ORDENAMIENTO LITURGICO DE ESTE DOMINGO:

* Categoría Liturgica: Feria Mayor "Simplex" y Privilegiada.
* Color: Morado.
*Penitencia: Ayuno y abstinencia.
* No se permiten flores.
* El órgano no se toca.
* Conmemoraciones: San Simeón, Obispo y Martir.
* Penitencial de rodillas.

SOBRE LA SANTA MISA:

* Después de Nona: Bendición y distribución de cenizas seguida de la Santa Misa, 2º. Colecta "A cunctis"; 3er. Colecta "Pro Vivis et Defunctis", Despedida = "Benedicamus Domino".
* No se reza Gloria.
* No se reza el Credo.
* Prefacio: De Cuaresma.

SOBRE EL BREVIARIO:

* Doxología: Per Annum.
* Tono del himno: Ferial.
* Laudes: Segundo esquema de los Salmos, Preces Feriales, Conmemoración de San Simeón y se reza el Sufragio de los Santos.
* Prima: Añadir el Salmo 96 (desplazado de Laudes) como cuarto Salmo, Preces Feriales.
* Horas Menores: En todas se rezan las Preces Feriales.
* Vísperas: Vísperas de la Feria, se reza el Sufragio de los Santos.
* Completas: Preces.

TEXTOS DE LA LITURGIA DEL DIA.

* El Sacerdote, revestido de capa morada, o sin casulla, procede a la bendición de la ceniza. 

El Coro empieza cantando:

ANTÍFONA:
Ps. 68, 17. 

V/. Escúchanos, Señor, ya que tu Misericordia es benigna: vuelve a nosotros, Señor, tus ojos, inmensamente compasivo como eres y Bondadoso. 
R/. Ps. Sálvame, Dios mío: Porque las aguas de la tribulación han anegado mi alma. 
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
V/. Escúchanos, Señor, ya que tu Misericordia es benigna: vuelve a nosotros, Señor, tus ojos, inmensamente compasivo como eres y Bondadoso. 

* Luego el Sacerdote dice:

V. El Señor sea con vosotros
R. Y con tu espíritu 

Oremos (2)
Oh Dios Eterno y Todopoderoso, sé propicio a los que te ruegan, perdona a los pecadores arrepentidos: y dígnate enviar del cielo a tu santo Ángel, que ben + diga y santi+ fique estas cenizas, para que sean remedio saludable para todos aquellos que humildemente invocan tu santo nombre, confiesan que son pecadores, y, arrepentidos de sus faltas, se postran delante de Ti implorando tu misericordia: concédeles, por la invocación de tu Santísimo Nombre, que todos los que fueren espolvoreados con estas cenizas, en remisión de sus pecados, consigan la salud del cuerpo y la protección del alma. Por Cristo nuestro Señor. 
R. Amén.

Oremos
Oh Dios, que no quieres la muerte, sino la conversión de los pecadores: mira con suma compasión la condición de la humana flaqueza, y dígnate, misericordioso, ben+decir Tú mismo estas cenizas, que vamos a recibir sobre nuestras cabezas en señal de la humildad cristiana y prenda del perdón que esperamos para que, reconociendo que somos polvo y en polvo debemos convertirnos, merezcamos alcanzar de tu misericordia el perdón de todos los pecados y el galardón prometido a los que hacen penitencia. Por Cristo nuestro Señor. 
R.Amén.

Oremos 
Oh Dios, que te dejas vencer por la humillación y te aplacas por la penitencia: escucha misericordiosamente nuestros ruegos y derrama generoso la gracia de tu bendición sobre las cabezas espolvoreadas de ceniza de tus siervos; de suerte que los llenes del espíritu de compunción y a la vez atiendas eficazmente sus justas peticiones, disponiendo, además, que duren para siempre, firmes e intactas, las gracias. Por Cristo nuestro Señor.
R. Amén.

Oremos 
Oh Dios Omnipotente y Eterno, que concediste los remedios de tu perdón a los ninivitas mientras hacían penitencia en la ceniza y el cilicio: haz de modo que nosotros tan fielmente les imitemos en la penitencia, que alcancemos también la gracia de tu perdón. Por Cristo nuestro Señor. 
R. Amén.

2º - IMPOSICIÓN DE LA CENIZA:

* Terminadas estas Oraciones, el Celebrante, impuesto incienso en el turíbulo, rocía la Ceniza tres veces con agua bendita diciendo la Antífona Asperges, sin canto y sin salmo, y la inciensa tres veces.
* Luego el Sacerdote más digno del Clero se acerca al Altar, le impone la Ceniza en la cabeza al Celebrante que permanece de pie. 
Si no hay otro Sacerdote, el mismo Celebrante, vuelto al Altar e inclinado, se la impone a sí mismo en la cabeza, sin decir nada.

* Entre tanto, canta el coro:

ANTÍFONA:
Joël. 2, 13.

Cambiemos nuestro vestido por la ceniza y el cilicio: ayunemos y lloremos en la presencia del Señor; pues es nuestro Dios inmensamente misericordioso para perdonarnos los pecados.

OTRA ANTÍFONA:
Ibid., 17.

Entre el vestíbulo y el altar, llorarán los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo: Perdona, Señor, perdona a tu pueblo; y no cierres la boca de los que a Ti claman, oh Señor.

* Sigue el:

RESPONSORIO:
Esther 13 ; Joël. 2. 

Enmendémonos y mejorémonos en aquello en que por ignorancia hemos faltado: no sea que, sorprendidos por la muerte, busquemos el tiempo de arrepentirnos y no podamos encontrarlo. 
*Óyenos, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra Ti. 

V. Ps. 78, 9.
Ayúdanos, oh Dios Salvador nuestro; y líbranos por la gloria de tu nombre. Óyenos, Señor. Gloria al Padre. 

Óyenos, Señor.

* El Sacerdote mientras se cantan las antífonas y el responsorio, con la cabeza descubierta, primero impone las cenizas en la cabeza(3) al mas digno del Clero, de quien recibió las cenizas, luego a los Ministros Sagrados revestidos, de rodillas frente al Altar, diciendo:

Genesis 3, 19.

Acuérdate, hombre, que eres polvo, y que en polvo has de convertirte. (4)

* Luego vienen los demás, primero el Clero por orden (de mayor a menor), luego el pueblo se acerca al comulgatorio, y de rodillas, recibe del Celebrante la Ceniza, como ya se ha dicho de los ministros. 
* Terminada la imposición de la Ceniza, dice el Sacerdote:

V. El Señor sea con vosotros
R.Y con tu espíritu 

Oremos 
Concédenos, Señor, la gracia de comenzar, con los santos ayunos, la carrera de la milicia cristiana(5): a fin de que, luchando contra la perversidad de los espíritus malignos, seamos protegidos por las armas de la continencia. Por Cristo nuestro Señor. 
R. Amén.

* Y sigue la Misa:

3º - CELEBRACION DEL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA: 

INTROITO:
Sap. 11, 24, 25 et 27.

V/. De todos, Señor, te compadeces, y nada aborreces de lo que creaste, disimulando los pecados de los hombres y perdonándoselos en atención a su penitencia; porque Tú eres el Señor, Dios Nuestro. 
R/. Ps. Compadécete de mí, oh Dios, compadécete de mí: porque en Ti confía mi alma.
V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
V/. De todos, Señor, te compadeces, y nada aborreces de lo que creaste, disimulando los pecados de los hombres y perdonándoselos en atención a su penitencia; porque Tú eres el Señor, Dios Nuestro. 

COLECTA:

Oremos.
Concede, Señor, a tus fieles, la gracia de empezar con piedad sincera la venerable solemnidad de los santos ayunos y de observarlos hasta el fin con una constante devoción. 

* Desde hoy hasta el Domingo de Pasión, si el Oficio es de Feria, después de la Oración del día, se dicen las Oraciones "A cunctis, y por los vivos y difuntos".

CONMEMORACION DE TODOS LOS SANTOS:

Oremos.
Líbranos, Señor, de todos los peligros de alma y cuerpo; y por intercesión de la Bienaventurada y Gloriosa Siempre Virgen María, Madre de Dios, del Bienaventurado José, de tus Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, danos benignamente la salud y la paz; a fin de que, destruídas todas las adversidades y errores, tu Iglesia te sirva con seguridad y libertad.

POR LOS VIVOS Y LOS DIFUNTOS:

Oremos.
Omnipotente y Eterno Dios, que dominas sobre los vivos y los muertos, y te compadeces de todos aquellos que sabes han de ser tuyos por la Fe y por las obras:
Suplicantes te rogamos por tu piedad y clemencia y por la intercesión de todos tus Santos, que perdones todos sus pecados a aquellos por los cuales debemos dirigir nuestras plegarias, ya sea que el tiempo les retenga todavía en su cuerpo, ya que despojados de sus cuerpos, hayan entrado en la vida futura. 

CONMEMORACIÓN DE SAN SIMEON, OBISPO Y MARTIR:

Oremos.
Dios Todopoderoso, mira nuestra debilidad, y, pues nos agobia el peso de tantos pecados, que la intercesión gloriosa de San Simeón, Mártir y Obispo, nos ayude y nos proteja.
Por nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

EPISTOLA:
Joel. 2, 12-19.

* "Llamamiento a la penitencia y a la conversión íntima y sincera de todos los hombres, aun de los más impíos, que suena, después de los desenfrenos y alborotos del Carnaval, a un misericordioso pregón venido de ultratumba". 

LECTURA DE LA PROFESIA DE JOEL.

"Esto dice el Señor: 
Convertíos a mí de todo vuestro corazón, con ayuno y con llanto y con gemidos. Y rasgad vuestros corazones y no vuestros vestidos(6), y convertíos al Señor Dios vuestro: porque es benigno y misericordioso, paciente y clementísimo, y su bondad sobrepasa nuestra malicia. ¿Quién sabe si se inclinará a piedad y os perdonará, y os dejará gozar de la bendición y el poder ofrecer sacrificios y libaciones al Señor, Dios vuestro? Tocad la trompeta en Sión, santificad su santo ayuno, convocad a junta, congregad al pueblo, purificad toda la gente, congregad los ancianos, juntad los párvulos y los niños de pecho; salga el esposo de su lecho, y la esposa de su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar, llorarán los sacerdotes, ministros del Señor y dirán: Perdona, Señor, perdona a tu pueblo, y no abandones tu heredad al oprobio, para que la dominen las naciones. Porque dirían las gentes: ¿En dónde está el Dios de ellos? Mas el Señor miró con amor a su tierra, y perdonó a su pueblo. Y habló el Señor, y dijo a su pueblo: Yo os enviaré trigo, y vino, y aceite, y os llenaréis de todo eso: y nunca ya más permitiré que seáis el escarnio de los gentiles: dice el Señor Omnipotente".
*Deo Gratias.

GRADUAL:
Ps. 56, 2 et 4.

V/. Compadécete de mi, oh Dios, compadécete de mí; porque en Ti confía mi alma. 
R. Envió del cielo su socorro y me libró: cubrió de oprobio a los que me pisoteaban.

TRACTO:
Ps. 102, 10.

V/. No nos trates, Señor, como lo merecemos por los pecados que hemos cometido, ni nos castigues con arreglo a nuestras iniquidades. 
V. No te acuerdes, Señor, de nuestras culpas pasadas, sino adelántate Tú en seguida con tu misericordia, por que hemos quedado empobrecidos hasta el extremo. (Aquí se arrodilla) 
V. Ayúdanos, oh Dios, Salvador nuestro; y, por la gloria de tu Nombre, líbranos, y perdona nuestros pecados, por causa de tu Nombre.

EVANGELIO:
Mat. 6, 16-21.

*"El ayuno cuaresmal que hoy iniciamos los cristianos solemnemente, para ser agradable a Dios y provechoso a nuestras almas debe revestir, según este Evangelio, las siguientes cualidades: Humilde sinceridad de corazón, santa alegría espiritual y ausencia de vana ostentación.
Haciéndolo así, acumularemos tesoros preciosos en el Cielo; de otro modo, la mortificación del ayunador no será recompensada".

CONTINUACIÓN DEL SANTO EVANGELIO + SEGÚN SAN MATEO.

* Gloria Tibi Domine.

"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Discípulos: 
Cuando ayunéis no os pongáis tristes, como los hipócritas, los cuales desfiguran su rostro para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo, que ya recibieron su paga. Mas tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava bien tu cara, para que no conozcan los hombres que ayunas (7), sino solamente tu Padre, que está en lo más secreto, y tu Padre que ve lo más oculto te lo premiará. No amontonéis tesoros en la tierra, donde el orín y la polilla los roen, y donde los ladrones los desentierran y los roban. Mas atesorad para vosotros tesoros en el cielo, en donde ni los consume el orín ni la polilla, y donde los ladrones no los desentierran ni los roban. Porque en donde está tu tesoro, allí está también tu corazón".
* Laus Tibi Christe.

OFERTORIO:
Ps. 29, 2-3.

Yo te ensalzaré, Señor, porque me has amparado, y no has permitido se burlen de mí mis enemigos: Señor, a Ti clamé y me sanaste.

SECRETA:

Oremos.
Haz, oh Señor, te rogamos, que nos preparemos debidamente para ofrecer estos Dones, con los que damos principio a la celebración del venerable sacramental de la Cuaresma. 
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

CONMEMORACION DE TODOS LOS SANTOS:

Oremos.
Óyenos, oh Dios Salvador Nuestro; y por la virtud de este Sacramento, defiéndenos de todos los enemigos de alma y cuerpo, dándonos la Gracia en este mundo, y la Gloria en el futuro.

POR LOS VIVOS Y LOS DIFUNTOS:

Oremos.
Oh Dios, Unico que conoces el número de los escogidos que han de gozar de la Bienaventuranza Eterna: 
Concédenos, por intercesión de todos tus Santos, que el libro de la Bienaventurada Predestinación conserve escritos los nombres de todos aquellos por quienes te rogamos en nuestra oración, y los de todos los demás fieles.

CONMEMORACIÓN DE SAN SIMEÓN, OBISPO Y MÁRTIR:

Oremos.
Oh Señor, acepta bondadosamente, por los méritos de Tu Bendito Mártir y Obispo Simeón, los Dones Sacrificiales dedicados a Ti, y concédenos que resulten para nosotros una ayuda duradera.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

PREFACIO DE CUARESMA:

V/. El Señor sea con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacía el Señor.
V/. Demos gracias al Señor Nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias siempre y en todo lugar: Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Que con el ayuno corporal reprimes las pasiones, elevas el espíritu, nos enriqueces de virtudes y premios, por Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, la adoran las Dominaciones y se sobrecogen de respeto las Potestades. Los Cielos y las Virtudes celestiales y los bienaventurados Serafines la ensalzan con el mismo júbilo. Por lo que te pedimos te dignes escuchar juntamente con las suyas nuestras voces, al prorrumpir en esta respetuosa alabanza:
 
SANTO:

Santo, Santo, Santo.
Es el Señor Dios de los ejércitos! ¡Llenos están los cielos y la tierra de Tu Gloria! 
¡Hosanna en las alturas! ¡Bendito el que viene en el Nombre del Señor! ¡Hosanna en las Alturas!

COMUNION:
Ps. 1, 2 et 3.

El que medita la Ley del Señor día y noche, dará su fruto a su tiempo.

POSCOMUNION:

Oremos.
Haz, oh Señor, que el Sacramento que acabamos de recibir nos fortalezca: a fin de que nuestros ayunos Cuaresmales te sean a Ti gratos y a nosotros nos sirvan de medicina saludable.

CONMEMORACION DE TODOS LOS SANTOS:

Oremos.
La Oblación del Divino Sacrificio nos purifique y nos proteja, Señor, te lo suplicamos; y por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María Madre de Dios, de San José, de tus Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, que ella sirva para todos nosotros de expiación de nuestros pecados, y nos libre de toda adversidad.

POR LOS VIVOS Y LOS DIFUNTOS:

Oremos.
Purifícanos, te suplicamos, oh Dios Omnipotente y Misericordioso, por medio de los Sacramentos recibidos; y haz, por la intercesión de todos tus Santos, que este tu Sacramento no nos sea reato de pena, sino intercesión saludable de perdón; que borre nuestros pecados, fortalezca nuestra debilidad, nos sostenga contra todos los peligros del mundo, y sea para los fieles, así vivos como difuntos, remisión de todas sus culpas.

CONMEMORACION DE SAN SIMEON, OBISPO Y MARTIR:

Oremos.
Fortalecidos con la participación de los dones sagrados, te suplicamos, Señor Dios Nuestro, nos hagas sentir el efecto de la intercesión de tu Santo Obispo y Martir martir Simeón, cuyo Culto hoy celebramos.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO: (8)

* A continuación el Celebrante dice: 

Oremos y el Diácono (y si la Misa es rezada, o sin Ministros, el mismo Celebrante) añade: 

Humillad vuestras cabezas ante Dios. 

Atiende, Señor, propicio, a los que se inclinan ante tu Majestad, para que los que han sido alimentados con el Don Divino, sean siempre fortalecidos con auxilios celestiales. 
Por Jesucristo Nuestro Señor que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

ÚLTIMO EVANGELIO:
Juan 1, 1-14.

COMIENZO + DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.

*Gloria Tibi Domine.

"En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 
Este mismo estaba en el principio con Dios.
Todas las cosas fueron hechas por Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho:
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan.
Este hombre vino como testigo, para dar testimonio de la Luz, para que todos creyeran por medio de Él.
Él no era la Luz, sino que vino para dar testimonio de la Luz.
Esa era la Luz Verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
Él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos, y los suyos no lo recibieron.
Pero a todos los que lo recibieron, les dio poder de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su Nombre, quienes no nacieron de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Voluntad Dios. 
(Aquí todos se arrodillan).
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; y nosotros vimos su Gloria, la Gloria del Unigénito del Padre, lleno de Gracia y de Verdad.

* Deo Gratias.

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PRECES LEONINAS DESPUES DE LA SANTA MISA.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, María, llena eres de Gracia; el Señor es contigo; Bendita tú eres entre todas las mujeres, y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V/. Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. 
Dios te Salve, a Ti clamamos, los desterrados hijos de Eva. 
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. 
Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto Bendito de tu vientre. 
Oh Clementisima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María.

V/. Ruega por nosotros,Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

V/. Oremos:
Oh Dios, nuestro refugio y fortaleza, mira propicio al Pueblo que a Ti clama y por la intercesión de la Inmaculada y Siempre Virgen María, Madre de Dios, de San José, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, escucha Clemente y Misericordioso las súplicas que te dirigimos pidiéndote por la conversión de los pecadores y la libertad y exaltación de la Santa Madre la Iglesia. 
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. 
R/. Amén.

V/. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; Sé nuestro Amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. 
Reprimale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno, con el Divino Poder, a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. 
R/. Amén.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

V/. Corazón Sacratísimo de Jesús,
R/. Ten Misericordia de nosotros.

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* NOTAS:

(1) La ceniza es símbolo de penitencia, y bendita por la Iglesia, se trueca en un sacramental que nos mueve a desarrollar en nosotros el espíritu de humildad y de sacrificio.

(2) Quien lea con atención ésta y las siguientes Oraciones de la Bendición de la Ceniza, observará cómo está expresado en ellas el significado penitencial y purificador de la misma.

(3) Las mujeres deben levantarse los velos o los sombreros, para facilitar al Sacerdote la imposición de la ceniza en la cabeza.

(4) Polvo somos, efectivamente, puesto que del limo de la tierra salió Adán y de Adán descendemos todos, y en polvo hemos de convertirnos, al poco tiempo de ser encerrados en el ataúd y depositados en el cementerio. ¿Y por qué se ensoberbece y presume tanto el hombre? ¿y por qué mima e idolatra tanto al cuerpo? y ¿por qué ordena toda su vida, y su talento, Y sus riquezas, y sus inventos para complacerlo y regalarlo?

(5) Si, como dice Job, "la vida del hombre es una milicia sobre la tierra", es principalmente en la Santa Cuaresma cuando el cristiano verdadero debe combatir contra el demonio (con oración y humildad), contra el mundo (con menosprecio de él y alejándose de sus pompas, fiestas y vanidades) y contra la carne (con ayunos, abstinencias, trabajo más rudo y madrugadas).

(6) Los judíos acostumbraban a rasgar los vestidos y a mesarse los cabellos, cuando recibían alguna mala noticia o se sentían presa de algún gran dolor. 

(7) Nada hay tan antipático y mezquino como el ayunador cuaresmal cariacontecido y gemebundo, que, más que un cristiano, hijo amante de Dios, semeja un esclavo atormentado.

( 8 ) Esta "Oración sobre el pueblo" es hoy un agregado propio y exclusivo de las Misas Feriales de Cuaresma, mientras que antiguamente era un complemento final de todas las Synaxis, y especialmente de las Celebradas por el Papa o el Obispo. 
La Iglesia las ha conservado únicamente en las Ferias de Cuaresma, por ser ellas, entre todas, las que tienen un carácter más solemne y Episcopal.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

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