MEDITACIONES DE SAN ANTONIO DE PADUA PARA EL TIEMPO DE CUARESMA.
MEDITACIONES DE SAN ANTONIO DE PADUA PARA EL TIEMPO DE CUARESMA.
DOMINGO I DE CUARESMA. (I)
EXORDIO.
El desierto de Engadí.
1.‑ "Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo"... (Mt 4, 1).
Se lee en el primer libro de los Reyes, que:
"David habitó en el desierto de Engadí".(24, 1‑2).
David se interpreta "De mano fuerte" y es figura de Jesucristo que, con las manos clavadas en la cruz, derrotó las potencias (diabólicas) del aire.
Oh, qué maravillosa potencia:
Vencer al propio enemigo con las manos atadas!
Cristo habitó en el desierto de Engadí, que se interpreta "Ojo de la tentación".
Observa que el ojo de la tentación es triple.
El primero es el de la gula, del que se dice en el Génesis:
"La mujer vio que el árbol era bueno para comer, y bello a los ojos, y de aspecto agradable.
Tomó de su fruto, y comió, y dio también a su marido". (3, 6).
El segundo ojo es el de la soberbia y de la vanagloria, del que dice Job, hablando del diablo:
"Mira hacia todo lo que es elevado; él es el Rey de todos los hijos de la soberbia".(41, 25).
El tercer ojo es el de la avaricia, del que habla Zacarías:
"Este es su ojo en toda la tierra". (5, 6).
Cristo, pues, habitó en el desierto de Engadí durante cuarenta días y cuarenta noches; y en el desierto sufrió de parte del diablo las tentaciones de gula, vanagloria y avaricia.
2.‑ Se dice, pues, en el Evangelio de hoy:
"Jesús fue llevado al desierto".
Observa que los desiertos son tres; y a cada uno de ellos fue llevado Jesús.
El primero es el seno de la Virgen, el segundo es el del Evangelio de hoy, y el tercero es el patíbulo de la Cruz.
Del primer desierto dice Isaías:
"Envía, Seńor, al Cordero que domina la tierra, desde la piedra del desierto al Monte de la hija de Sión". (16, 1).
Oh Señor, oh Padre, envía al Cordero, no al león, que domina, pero no que destruye, desde la piedra del desierto, o sea, desde la Bienaventurada Virgen, que es llamada, "Piedra del desierto": "Piedra", por el firme propósito de la virginidad ‑por ello respondió al Ángel:
"Cómo sucederá esto, si no conozco varón".
O sea, hice el firme propósito de no conocerlo?
Piedra "Del desierto", porque permaneció intacta, o sea, Virgen antes del parto, en el parto y después del parto.
Envía al Cordero al monte de la hija de Sión, o sea, a la Santa Iglesia, que es hija de la Jerusalén Celestial.
Del segundo desierto habla Mateo:
"Jesús fue llevado al desierto".
Del tercero habla Juan el Bautista:
"Yo soy una voz del que grita en el desierto" (Jn 1, 23).
Juan Bautista es llamado "Voz", porque así como la voz precede la Palabra, así él precedió al Hijo de Dios.
Yo, dijo Juan, soy la Voz de Cristo que grita en el desierto, o sea, en el patíbulo de la Cruz:
"Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu".
En este desierto todo estuvo cuajado de espinas y privado de toda forma de socorro humano.
ORACION:
Oh Dios!, que purificas a tu Iglesia por la observancia anual de la Cuaresma: concede a tu familia que cuanto desea obtener de Ti por la abstinencia, lo consiga con las buenas obras.
Por Nuestro Señor Jesucristo Tú Hijo que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.
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