MEDITACIONES DE SANTO TOMAS DE AQUINO PARA EL TIEMPO DE SEPTUAGESIMA.


MEDITACIÓNES DE SANTO TOMÁS DE AQUINO PARA EL TIEMPO DE SEPTUAGUESIMA.

MIERCOLES DE SEPTUAGESIMA.

CÓMO HEMOS DE PRESENTARNOS A DIOS.

Cuatro cosas son necesarias, las cuales están indicadas místicamente en la oblación de Cristo, a saber:
Pureza de mente, humildad de corazón, tranquilidad de alma y fecundidad de buenas obras.

1º) En primer lugar, por el tiempo de la oblación, la cual se verificó una vez que fueron cumplidos los días de la purificación, se expresa místicamente que no podernos ofrecernos a Dios si no nos purificarnos primero de toda inmundicia del alma y del cuerpo, como se lee en el Eclesiástico:

"Los ojos de Dios son mucho más claros que el sol, y no pueden mirar hacia la iniquidad".
(28, 28). 

Y en el Evangelio de San Mateo: 

"Si no os volviereis, e hiciereis como niños" (18, 3). 

A esto dice San Beda: 

“Si no tuviereis inocencia y pureza de alma como los niños, no entraréis en el reino de los cielos”.

"No entrará en ella cosa contaminada". (Apoc 21, 27). 

Dos cosas debemos purificar en nosotros mismos:
El entendimiento, para que conozca, y la voluntad para que quiera.

2º) Lo segundo, a saber, la humildad de corazón, está señalado por el hecho de que quiso ofrecerse conforme a la Ley, Él, que no estaba sujeto a esa Ley, puesto que el Verbo de Dios se hizo carne por obra del Espíritu Santo. 

Y quiso ofrecerse de ese modo en señal de humildad, para enseñarnos a hacernos dignos de las miradas de Dios por los méritos de la humildad. 

"Todo lo precioso vio su ojo".
(Job 28, 10).

Es decir, que ve con la Luz de su Gracia y de su Sabiduría al alma que se humilla, porque nadie vale tanto a los ojos de Dios como el que se tiene por nada ante sus propios ojos:

"¿No es verdad que cuando eras pequeñito a tus ojos, fuiste hecho cabeza de los hijos de Israel?". (1 Reyes 15, 17).

3º) Se significa la tranquilidad del alma por el hecho de que fue
ofrecido en Jerusalén, que se interpreta "pacífica o visión de paz". Por eso dice el Apóstol: 

"Seguid la paz con todos y la Santidad, sin la cual ninguno verá a Dios". (Hebr 12, 14). 

A este respecto dice San Agustín: 

"La paz es serenidad del espíritu, tranquilidad del alma, sencillez del corazón, vinculo del amor, consorcio de la caridad. 
Y quien no quisiere observar el testimonio de la paz no podrá llegar a la herencia del Señor. 
Ni puede tener concordia con Cristo el que quisiere estar en desacuerdo con el cristiano". 

"Y será de Sábado en Sábado".

Dice Isaías (66, 23); a lo que añade la Glosa:

"Porque descansará en el futuro quien aquí se abstiene de malas acciones".

4º) Lo cuarto (la fecundidad de las buenas acciones) se designa por la circunstancia de que Cristo fue ofrecido con dones: 

"No comparecerás vacío en mi presencia".(Ex 23, 15).

Esto es, de buenas obras, según añade la Glosa.

"Si el arca del corazón está repleta de buena voluntad, no estará vacía de dones la mano".

(De Humanitate Christi).

ORACION:

Te rogamos, Señor, escuches benignamente las oraciones de tu Pueblo, haciendo que los que nos sentimos justamente atormentados a consecuencia de nuestros pecados, seamos salvos misericordiosamente para honra de tu Nombre. 
Por Jesucristo Nuestro Señor.

LAUS DEO, VIRGINIQUE MATRI, COREDEMPTRIX.

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